La fotografía como afición y otras artes visuales

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Rollei Superpan 200 - Segundo contacto... fotografía infrarroja

Hoy tenemos una excursión fotográfica a Ejea de los Caballeros y no tenía pensado actualizar ninguno de los blogs. Pero me he desvelado pronto de madrugada y he decidido abrir todas las ventanas y balcones de la casa para que entre el escaso fresco de las primeras horas de la mañana, y aprovechar el rato.

Comenté hace unos meses el comportamiento de la película Rollei Superpan 200, una película en blanco y negro, heredera de las emulsiones que configuraron las antiguas Agfa Scala 200X, y que con una sensibilidad nominal de 200 ISO, es una película de uso general bastante aceptable.

Pero esta emulsión tiene una característica interesante. Y es que tiene una sensibilidad espectral extendida a todo el espectro visible, incluidos los rojos profundo y el infrarrojo inmediato. Mientras que muchas de las llamadas películas denominadas pancromáticas son parcialmente sensibles a los tonos rojos. Fundamentalmente, a los más próximos a los naranjas, siendo más unas semipancromáticas u ortopancromáticas. Recordemos que las ortocromáticas son ciegas a los colores rojos, por lo que las hojas de formato grande se pueden revelar en bandeja con luz roja y a la vista del laborante, al estilo de las antigua fotografía a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Por lo tanto, la Superpan 200 es susceptible de ser utilizada con una diversidad de filtros, obteniéndose distintas estéticas en función de los mismos y de los motivos seleccionados en la fotografía. Veamos una toma general del Parque de la Memoria de Zaragoza, con filtros Heliopan nº 8 (amarillo), Heliopan nº 25 (rojo) y Hora R72 (infrarrojo).

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro nº 25 - rojo
Filtro R72 - infrarrojo

No debemos confundir el filtro R72 Infrarrojo, cuya misión es bloquear el espectro visible y dejar pasar sólo el espectro infrarrojo, con los filtros de infrarrojos que llevan incorporadas las cámaras digitales y cuya misión es la opuesta; bloquear el espectro visible y dejar pasar sólo el espectro visible, para evitar desviaciones en los colores.

Esta prueba de la película la realicé con la cámara Fujifilm GS645S Wide 60 Professional, que tiene un objetivo incorporado Fujinon 60/4 con una rosca de filtro de 49 mm, lo cual permite usar filtros de buena calidad sin gastar enormes cantidades de dinero. Por ejemplo, usar los filtros de 67 mm que exige el Zeiss Planar 80/2,8 de la Hasselblad hubiera triplicado casi el coste de los filtros, especialmente del infrarrojo, que es el más caro.

La película fue revelada en revelador Kodak HC110 en dilución B (1:32 o 1+31), durante 6 minutos a 20 ºC. Es sencillo de hacer.

Filtro nº 25 - rojo
Filtro R72 - infrarrojo

La dinámica de la toma de imágenes fue la siguiente. Con la cámara puesta en un trípode, fui tomando alternativamente la misma escena con los filtros amarillo, rojo e infrarrojo en este orden. La medición de la luz se realizó con un fotómetro externo de luz incidente Gossen Digisix. Siendo la sensibilidad nominal de la película 200 ISO, con el filtro amarillo se midió para un índice de exposición de 80 (pierde 1,5 pasos de luz), con el filtro rojo para un índice de exposición de 25 (pierde 3 pasos de luz), y con el filtro infrarrojo para un índice de exposición de 6 (pierde 5 pasos de luz, mostrándose aparentemente opaco). De esta última situación deriva la necesidad del uso del trípode, además de asegurar las equivalencia de las tomas en el encuadre.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro nº 25 - rojo

En líneas generales, las fotografías realizadas con el Heliopan nº 8 (amarillo) muestran un contraste y una conversión de los tonos en color a tonos en blanco y negro más natural, la que mejor nos da la sensación de que son "los tonos correctos". Son imágenes agradables y que asumimos fácilmente como "la realidad". Las fotografías realizadas con el Heliopan nº 25 (rojo), de las que sólo voy a poner un par, se han movido en un terreno intermedio, y desde mi punto de vista subjetivo, salvo en el caso de la bañista del Parque de la Memoria, la solución menos agradable, menos convincente. Es menos natural que el filtro amarillo, pero no llega al efecto llamativo de las fotografías realizadas con el Hoya R72 (infrarrojo), que muestran plenamente el efecto de fotografiar aprovechando exclusivamente los rojos más profundos, casi invisibles en algunos casos para el ser humano, depende de la variabilidad interpersonal, y el infrarrojo cercano. Cielos oscuros, vegetación luminosa, piel y determinados tejidos en las personas muy luminosos, sombras profundas... Es una de las pocas ocasiones en las que fotografiar en las horas del medio día puede ser más eficaz.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro R72 - infrarrojo

Me hubiera gustado tener disponible para esta entrada los negativos que expuse hace unos 20 años en el Parque Nacional de Ordesa con la ya desaparecida Kodak High Speed Infrared. Aquella era una película muy delicada de utilizar por los siguientes motivos. Tenía mucha más sensibilidad al espectro infrarrojo, por lo que había que tener mucho cuidado al cargarla o descargarla de la cámara, ya que se velaba con facilidad. Necesariamente había que usarla con un filtro, yo la usé con un filtro rojo, ya que su aspecto con el espectro visible normal no era muy allá. No se podía usar con determinadas cámaras, como mi Canon EOS 100, ya que estas incluía una pequeña luz infrarroja para controlar el avance motorizado de la película y provocaban velados en la emulsión. Al transportarla, tenías que evitar someterla a fuertes fuentes de calor; no olvidemos que es la radiación infrarroja la que transporta la irradiación térmica. Tenía un fuerte grano, que daba un aspecto pictorialista a los paisajes, ya que además los objetos fuente de radiación infrarroja aparecían como rodeadas de un halo blanquecino.

No. No sirven, ni aquella ni esta, para ver a las personas en pelotas.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro R72 - infrarrojo

Las diferencias entre fotogramas, es decir, el efecto del filtro infrarrojo depende mucho de los elementos de la composición. Un cielo azul profundo, no velado por nubes, aparecerá muy oscuro, a veces casi negro. La presencia del follaje de la vegetación ofrecerá grandes zonas de blancos intensos, que nos deberán hacer pensar si utilizamos un índice de exposición de 12 para evitar quemar en exceso las luces, o al menos corregirlo luego en el escaneo. Todos los tonos rojos, por ejemplo el de la falsa "torī" sintoista de este gimnasio de artes marciales en Torrero, aparecerán también con tonos muy claros, en las altas luces. En función de que estos elementos esté presentes en el fotograma, el efecto del filtro es más fuerte.

Frente a aquella antigua película que he comentado, la Rollei Superpan 200 es menos delicada de usar porque su incursión en la sensibilidad del infrarrojo es más moderada. Además, su granuralidad no se modifica, y está bastante contenida. Usada además en formato medio, con negativos de buen tamaño, el grano es prácticamente inaparente en ampliaciones modestas. Perdemos el aspecto pictorialista que ofrecía la antigua película de Kodak, si eso es lo que buscábamos. Aquí los objetos tienen los límites bien definidos, sin halos.

A mí me ha convencido esta película, que está especialmente indicada para estos tiempos de verano, de días radiantes, de abundante follaje en los árboles. En invierno, especialmente sin hojas en los árboles y con las herbáceas de capa caída, será menos interesante. Mantendré siempre un pequeño stock de estos carretes por si viene bien usarlos.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro R72 - infrarroja

Algunas fotos que se me van de casa...

Aunque en la red de redes, en internet, se puede ver muchas de mis fotos, lo cierto es que las más son simplemente documentos de cosas que hago. No busco una exposición pública como autor fotográfico. Siempre he dicho que me considero más un aficionado a la fotografía, en sus diversas vertientes, que un fotógrafo aficionado. Aunque hacer fotografías también sea una de las vertientes que me gusta practicar.

Pero el auténtico fotógrafo, sea profesional sea aficionado, los límites entre ambos se vuelven borrosos cuando muchos fotógrafos tienen que tener otros trabajos para poder vivir mientras practican su vocación, busca la exposición pública de su obra. Someterla al juicio de quienes la contemplan, que sea admirada e incluso adquirida. Como dice Will Gompertz en alguno de sus libros, a los artistas también les gusta ganar dinero, y si es con su arte, mejor. Y desde ese punto de vista, mis urgencias son escasas. De hecho, he tenido alguna oportunidad de exponer en solitario, y la he desechado. Mi afición a la fotografía, a pesar de lo que hablo de ella en las redes, no deja de ser algo que hago en el 90% de las ocasiones a mi aire, en la intimidad de mi casa y para mi propio crecimiento personal, sin más aspiraciones. Y me cuesta seleccionar trabajos, y mostrarlos como se deben mostrar. Ampliado en papel a un tamaño adecuado y en un lugar oportuno. Hablar de la fotografía, como afición, responde a otras motivaciones. En cualquier caso, probablemente este sea uno de los motivos por los que prefiero ser considerado como aficionado a la fotografía más que como fotógrafo aficionado.

Sin embargo, en las últimas semanas ha surgido la oportunidad de presentar algún trabajo en público, y os los voy a mostrar.

Exposición del III Encuentro fotográfico de Aragón

Desde 2013 se viene celebrando cada dos años el Encuentro fotográfico de Aragón. En ese año fue en septiembre, en las ediciones posteriores de 2015 y 2017, en junio. Mala fecha para mí, ya que en los últimos años tiende a ser uno de los meses en los que me gusta cogerme vacaciones y viajar.

En las tres ediciones, una de las actividades incluidas ha sido la celebración de exposiciones, una o dos fotografías por participante. En la primera edición, el tema fue la paz, y presenté estas dos fotografías.

Estanque de las cenizas, campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, Polonia.
Monumento a los judíos asesinados en Europa, Berlín, Alemania.
En 2015, el tema fue la música, también tuvimos la oportunidad de presentar dos fotografías, y estas fueron las que elegí.
El músico del hang ante la basílica de Szent István en Budapest, Hungría.
Jazz en Central Park, Nueva York, EE.UU.

Este año 2017, el tema fue "el instante decisivo", tema muy abierto y sujeto a interpretación. Presentamos cada uno una fotografía, y esta es lo que yo elegí.

Monasterio de Po Lin en la isla de Lantau, Hong Kong, China.

Como veis, tiendo a presentar fotografías de mis viajes. Estos me proporcionan una diversidad de temas y por ello acudo a ellos. Además tengo mejor clasificadas estas fotografías que las que hago "en casa", y me resulta más fácil encontrarlas. Pero siempre me cuesta elegir. En la mayor parte de las ocasiones, cuando hago fotografías, no lo hago pensando en "la foto", si no que busco un conjunto que consoliden un recuerdo o una narración de una vivencia. Por lo que siempre me quedo con la sensación de que, aisladas, pierden buena parte de su sentido.

Zaragoza en cuarto creciente

A través de Txabi Beroitz, una excelente persona y fotógrafo, me llegó la posibilidad de participar en esta exposición, Zaragoza en cuarto creciente. En la misma 50 fotógrafos, profesionales y aficionados, aportarían fotografías sobre Zaragoza, con las perspectivas la "Zaragoza Invisible", la "Zaragoza Emergente" y la "Zaragoza Olvidada". Sobre las mismas, un amplio grupo de personas del mundo de las letras realizarían reflexiones. Me pareció una idea interesante.

Y no exenta de riesgo, porque supone dejar tus fotografías, y lo que para ti significan, libres por el mundo y sometidas a otras visiones y otros significados que pueden ser o no ser similares, incluso divergentes. Yo aporté tres fotografías, de las cuales se seleccionó una de ellas.

La Zaragoza Emergente.
La Zaragoza Invisible.
La Zaragoza Olvidada.

La foto elegida por la organización fue la segunda... lo cual me dejó un poco "así", porque era la que menos me convencía de las tres. Era la más obvia en cuanto a su tema, pero la que menos cualidades formales y fotográficas tenía. Y las implicaciones de las otras dos para mí, que no voy a comentar, si das "libertad" a las fotos tiene que ser con todas las consecuencias, eran más interesantes. Pero como digo, había que aceptar deportivamente los riesgos de las condiciones de participación en esta exposición. Y estoy contento.

Os dejo a continuación los textos que acompañan a la fotografía en la exposición con los nombres de sus autores. Disculpad que la foto que les hice esté un poco trepidada. Al llegar allí, me di cuenta de que había cogido una cámara sin tarjeta de memoria, y la tuve que hacer con el móvil. Que no... por mucho que digan algunos, no sustituye a una cámara completamente en la tarea de hacer fotografía.

Intercambio de fotografías del III Encuentro fotográfico de Aragón

En el "paseíco", el día de fiesta por excelencia de las actividades del encuentro que ya he comentado, este año se propuso que al final del mismo hubiese un intercambio de fotografías. Las condiciones fueron que quien quisiese llevase una copia de una de sus fotografías, en un tamaño de hasta 20 x 15 cm para intercambiarla por la de algún otro participante.

Me enteré con el tiempo justo. El día de antes del "paseíco" que fue el pasado domingo día 18 de junio. Yo había estado de viaje y no era consciente del hecho. Aprovechando que tenía un paquete de papel fotográfico de calidad, Canson Infinity Baryta Photographique de 310 gr/m2 para impresoras de chorro de tinta, con el que me quería familiarizar, imprimí un par de fotografías en una hoja de DIN-A4. Siendo esta de un tamaño de 21 x 29,7, me quedaban dos copias más o menos del tamaño máximo establecido.

Estas fueron las fotografías que escogí, muy diferentes una de otra.

Skaftafell, Islandia.
Mainau Insel, Konstanz, Alemania.

Fueron a parar, de una forma u otra, a manos de dos mujeres a las que aprecio mucho. Están en buenas manos.

El "paseíco" del III Encuentro fotográfico de Aragón - medio formato, blanco y negro y revelado desatendido

Estamos en la tercera edición del Encuentro fotográfico de Aragón, evento de carácter bastante popular, abierto a todo aquel que sienta cualquier tipo de afición por cualquier tipo de aspecto del mundo de la fotografía, y que este año ha sido organizado por una serie de grupos y asociaciones fotográficas de Zaragoza y Aragón. A ver si no me olvido de ninguna. Por orden alfabético:

Asociación de Fotógrafos de Zaragoza

Fotógrafos en Zaragoza

Grupo Pixel Zaragoza

Iso 100

Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza

Cada uno tiene su origen y personalidad específicas, aunque no faltan los aficionados a la fotografía que participan con mayor o menor intensidad en varios de ellos. Por ejemplo, yo mismo simultaneo las actividades en AFZ y FeZ. Algunos son sociedades constituidas formalmente, otros son grupos nacidos al calor de la actividad de las redes sociales. Me falta alguna otra asociación o grupo que sé que hay por ahí, desconozco los motivos por los que no están. Y, aunque se llama "de Aragón" y efectivamente participa gente de toda la comunidad, lo cierto es que es un evento bastante centrado en Zaragoza. Las cosas, como son. Hasta ahora.

Chaleco que lucían los voluntarios de la organización, a quienes debemos un enorme agradecimiento y damos un fuerte abrazo.

El acto central del encuentro es el "paseíco" fotográfico. Estando en Aragón, no podía llamarse "photowalk" o algo así. "Paseíco" ha de ser. Y participa... no tengo ni idea de cuanta gente. En la foto del momento de la salida que alguien hizo rondábamos las cien personas creo. No estuve en el de hace dos años, pero juraría que en la primera edición de hace cuatro, es bienal, había todavía más gente. Creo que se habló entonces de 240 o 250 personas, pero la memoria me puede jugar alguna mala pasada. Pero es difícil saber cuánta gente participa exactamente, porque hay personas que van y vienen en función de sus obligaciones y compromisos personales o familiares. Lo que sí que es cierto es que es día de fiesta. El ambiente es muy alegre, y la gente está encantada de haberse conocido. O de conocer a nueva gente. Como digo, el denominador común, la afición a la fotografía. Desde el que se acaba de sumar a la misma y apenas se entera de qué va la cosa, hasta algún profesional con pinta de estar de vuelta de todo. No hay restricciones, más allá de las que uno mismo se ponga a sí mismo.

Ellas hacen fotos.
A ellas les hacen fotos.

El "paseíco" suele ser un recorrido más o menos fijado por alguna zona de Zaragoza. Este año por el casco histórico, buscando hitos de la ciudad relacionados con la fotografía. Y durante el mismo se supone que hacemos fotos de nuestro entorno. Pero no nos engañemos. En una fiesta así, los que nos importamos somos nosotros, nuestros amigos y compañeros, esos chalados con sus locos cacharros. Así que abundan los retratos, posados o espontáneos, de unos aficionados a la fotografía relacionados con otros.

Siendo consciente de esto, que más que fotografía documental callejera íbamos a estar a otro rollo, opté por llevarme la Hasselblad 503CX con el CF Planar 80/2,8. Ideal para el retrato. Tanto de los propios aficionados, como de gente que te encuentras por ahí durante el paseo. Eso sí, en un día de fuerte calor como el que nos hizo, a ratos te arrepientes del peso que tienes que acarrear... Pero un día es un día.

Emilio Molins muestra a Héctor Izquierdo su cuca Olympus Pen EE2.
Alejandro Lambán, uno de los currantes de la organización, representa aquí el agradecimiento que les debemos a todos ellos.
Esta señora ni hacía fotos ni le importaba, pero ante sus críticas a mis decisiones sobre a qué hacer fotos, se ganó un retrato.
May Bazán, con su paloselfi, fue una de las animadoras de la fiesta, posando aquí muy sonrientes con Elena Matud.
Paula, también conocida como "Nebras Kajones" (o algo así), se nos hace la interesante...
José Miguel, su gorra, su "llavero" y su pitillo.

De todas formas, se nos anunció que este año, en nuestro recorrido, nos íbamos a encontrar con la celebración del Mercado Medieval de la Tres Culturas, evento comercial más o menos pintoresco que se celebra todos los años por estas fechas, y por lo tanto se abrían las puertas al reportaje.

Por ese motivo, yo había cogido dos respaldos A12 (doce exposiciones de 6x6 cada uno) para la Hasselblad, uno de ellos recién comprado en Barcelona. En uno de ellos cargué película de baja sensibilidad, Lomography Earl Grey 100, un clon de la Fomapan 100 Classic, para los retratos con buena luz. En el otro, Ilford HP5+ 400 que disparé a un índice de exposición de 800, para tener margen en los rincones menos luminosos del mercado medieval, y para tener más reserva para utilizar velocidades altas de obturación en modo reportaje, con el diafragma bien cerrado, y así evitar errores de enfoque aprovechando la mayor profundidad de campo. Aun así, no es fácil usar una Hasselblad en reportaje callejero.

Entrando en los "terrenos" del mercado medieval.

Al final, nos reunimos todos cuando terminamos el paseo, o todos los que quedábamos, en la zona del Club Náutico junto al Ebro, para la fotografía final. Y para una novedad de este año, el intercambio de fotografías. Yo aporté dos, pero de ello os hablaré dentro de un par de días.

Para los "argentotrastornados", os contaré que dada la diversidad de situaciones de iluminación y contraste con las que me encontré, opté por revelar los cuatro rollos que expuse, 48 fotogramas, dos de 100 ISO y dos de 400 ISO expuestos a 800, en un revelado compensador con Rodinal 1:100 en modo desatendido durante 60 minutos. Bueno... no es exactamente la fórmula más moderna del Rodinal o cualquiera de sus clones, sino la fórmula original que se usaba bajo esta marca en 1945, y que siguió usando en la Alemania Oriental la marca Orwo bajo la denominación Orwo R09, mientras Agfa en la occidental introducía paulatinamente modificaciones o mejoras. O sea, una fórmula vintage, que actualmente fabrica Adox bajo la denominación APH-09. Que en esta primera vez que la he usado me ha dado unos resultados magníficos. Especialmente en las situaciones de alto contraste, donde efectivamente el efecto compensador del revelado me ha permitido obtener unos negativos muy equilibrados, con detalle tanto en las luces como en las sombras y una buena gama de grises. Se usa exactamente igual que el Rodinal y con los mismos tiempos de revelado.

Pocos más se animaron con la fotografía argéntica. Pero alguna Olympus Pen y alguna Nikon F90 se vio por allí.

Fotos dispuestas para el intercambio. La mayor parte de ellas, no todas, en color, aunque aquí se vean en blanco y negro.
Kino, dando instrucciones para la foto final, a punto de caer al Ebro, que con la sequía, tiene un estado muy tristón.

Tras la foto de grupo final y los intercambios de fotografías, no quedaba más que ir a comer aquellos que así lo habían decidido en un restaurante próximo en eso que se llama habitualmente "comidas de confraternización". Que también fueron precedidas y seguidas por los aperitivos cerveceros o los cafés o los mojitos tras la comida.

Fue una fiesta. Y como tal lo pasamos. Habría podido poner todavía más fotografías, pero algún límite tenía que establecer. En cualquier caso, esperamos que dentro de dos años podamos celebrar la cuarta edición. Y si fuese posible con más asociaciones y grupos sumándose al evento y celebrándolo fuera de Zaragoza, aun riesgo de que fuese menos numeroso, mejor. Pero hay que abrirse a todo el mundo. Cuanto más, mejor.

Uno de los grupos más alegres y simpáticos apurando unas cervezas antes de pasar al comedor.

Recomendaciones semanales - del 4 al 19 de junio de 2017, con especial atención a Duane Michals

Sí, es lunes. Y las recomendaciones semanales aparecen en estas páginas los domingos. Y además el domingo de la semana anterior no hubo por estar de viaje en el norte de Noruega, en el archipiélago de las Lofoten. Pero ayer se celebró el "paseico" y comida de confraternización del III Encuentro fotográfico de Aragón, evento festivo y de promoción de la fotografía que organizado por varias asociaciones y grupos de fotografía se viene celebrando cada dos años desde el 2013.

Todo el día fuera, con mucho calor, cuando volvía a casa no me quedaban ganas de ponerme a escribir ante el ordenador. Sí que diré que en un momento dado del encuentro, intercambiamos fotografías. Una de las dos que aporté al intercambio era un fotografía de aproximación de una mariposa, lo cual sorprendió porque se supone "que no haces este tipo de fotos". Dicho con el mayor de los cariños. Y para defenderme de cualquier encasillamiento,... hoy,... mariposas. De los invernaderos de la isla de Mainau en el lago Constanza, Alemania, realizadas hace unas semanas.

La fotografía que llevé al intercambio.

Las recomendaciones de esta semana vienen dominadas por el último acto de mi viaje por las Lofoten,... que fue en Barcelona. Como el avión que nos traía de Noruega, desde Oslo, llegaba muy tarde a la capital catalana, y encima con dos horas de retraso, habíamos previsto hacer noche en la ciudad antes de volver al día siguiente. A Zaragoza o a Sevilla, cada cual según su domicilio actual. Situación que yo aproveché para hacer cosas por la agobiante Barcelona estival antes de coger el AVE a las 2 de la tarde.

Primer una visita a Casanova Foto. Había que repone el parasol de mi M.Zuiko Digital ED 12-40/2,8 Pro, que se quedó paseando a orillas de algún fiordo noruego. También aproveché para comprar un segundo respaldo A12 para mi Hasselblad, que ya me vino bien ayer en el "paseico", aunque de eso os hablaré otro día. Y conversé un rato con su servicio técnico para evaluar su capacidad para reparar cámaras de antaño. Fueron muy amables y atentos. Los tendré en cuenta.

Y después... a la Fundación Mapfre, en la Casa Garriga i Nogués de la Calle Diputación 250, donde se celebra ahora una interesantísima retrospectiva dedicada a Duane Michals (blog no oficial con algunas de sus obras).

Michals es uno de mis fotógrafos favoritos. Es uno de los que más me llegan, de los que más me hablan directamente, tanto a la razón como a los sentimientos. Que no están reñidos la una con los otros pese a los que muchos se empeñen. Duane Michals no hizo formación como fotógrafo. Procedente del mundo de las bellas artes y del diseño, llega a la fotografía tras un viaje a la Unión Soviética, para el que un amigo le presta una cámara fotográfica, y se dedica a retratar a aquellos con los que se encuentra. Claramente, Michals, pese a la teoría oficial de que los "rusos son el diablo" en los años cincuenta en Norteamérica, con una visión humanista y profunda, lo que ve son personas, con las que empatiza. Podemos ver algunos de estos retratos en la exposición.

Y empieza el recorrido y la carrera fotográfica de este autor, que pronto muestra sus influencias procedentes del mundo de la pintura y las bellas artes, como Magritte o Balthus.

Desde muy temprano, y especialmente a finales de los años 60 y en los 70, se le etiqueta como fotógrafo y artista conceptual. Etiqueta peliaguda, pero que si en un fotógrafo alcanza condición de nobleza es en Michals. Con frecuencia, la etiqueta de "fotografía conceptual" se aplica o es autoaplicada para definir obra de carácter más o menos arcano. En Michals, sin embargo, los conceptos surgen claros y diáfanos de sus fotografía, de sus secuencias o de los textos que las acompañan.

Aunque también tiene una vertiente de fotografía comercial, de moda, retrato y productos, en las que domina el uso predominante y magistral de la luz ambiente y la ausencia de todo artificio, donde destaca son en sus secuencias, en muchas ocasiones acompañadas de textos, no descriptivos sino complementarios, en los que nos transmite emociones, sueños o realidades alternativas. Temas como la muerte, la soledad, las relaciones, la imagen de sí mismo, aparecen con frecuencia en su obra. Pero lo hacen de forma clara. No hay dudas sobre el mensaje que nos transmite, independientemente de que la subjetividad del observador lo matice o lo complemente. Se convierte en muchas ocasiones en una obra de carácter ideológico o político, en el mejor de los sentidos de ambas palabras.

No falta tampoco la crítica al mundo del arte. Y algunos de los fotógrafos "conceptuales" más conocidos de la época contemporánea reciben el azote fotográfico de Michals. En la exposición vemos como les zurra especialmente a una tal Sherman y los aburridillos alumnos germánicos de fotografía de la escuela de Düsseldorf.

Aunque ya tenía en mi biblioteca un interesante libro de este autor, por supuesto me vine con el catálogo de la exposición. Siempre hacen excelentes ediciones con sus catálogos en la Fundación Mapfre.

En fin. Pasemos a otros temas que han surgido estos días. Aunque sea de modo muy esquemático.

El blog de Y C Photographye nos recordó hace unos días el peculiar y personal estilo de practicar el retrato y la fotografía de moda de la francesa Sarah Moon. Que siempre me ha llamado la atención.

PhotoEspaña 2017 está calentando motores. Mejor dicho, está ya en marcha, aunque supongo que aún faltará por inaugurar alguna exposición. Pensando estoy en acudir en julio junto con otros aficionados de AFZ (Asociación de Fotógrafos de Zaragoza) en excursión colectiva. De momento, en Clavoardiendo Magazine nos comentan que este año se ha concedido el premio revelación a Bego Antón. De la que ya he comentado en alguna ocasión en estas páginas.

Un par de fotógrafos japoneses muy distintos.

En Absolution-V pudimos contemplar hace unos días la obra fotográfica de carácter poético a veces, surrealista en otras ocasiones de Kansuke Yamamoto. Artista que también escribió poesía, de la literaria. Con palabras en lugar de imágenes. Hace tiempo que me siento atraído por este autor, y no me importaría incluir algún libro suyo en mi biblioteca, aunque no están muy a mano, me parece. Que tonto estoy, acabo de darme cuenta de que ya tengo un libro con obra suya...

Frente al Yamamoto surrealista, nos cuentan en AnOther sobre la obra de Ken Domon, un fotógrafo poco conocido fuera de sus fronteras y que justamente se caracteriza por un potente realismo social en su fotografía. Casi emparentada con el realismo italiano. De este fotógrafo sí que hay que aprender más porque sé poco.

Y terminaré diciendo que apareció hace unos días ya el número 99 de Fraction Magazine, que llega a la web como de costumbre a principios de cada mes.

Si os soy sincero, no he tenido tiempo para hojearlo con detenimiento, por lo que no puedo comentar de forma cabal nada sobre los porfolios de este mes. Así que, simplemente, os vais al enlace y los veis vosotros mismos.

Rapsodia fotográfica en "blue" - Taller de cianotipias documentado con Instax Mini 8... azul

Tras los dos estupendos talleres de fotografía estenopeica que celebramos en los meses de enero de 2016 y 2017, los participantes en los mismos junto con la "jefa" Beatriz Aísa, estuvimos hablando de introducirnos en otras técnicas alternativas. Y hablando hablando, surgió la posibilidad de hacer un taller de cianotipias, una de las técnicas alternativas de fotografía que apareció en el siglo XIX y que es más sencilla de llevar a cabo. Y además ofrece resultados vistosos y estéticamente interesantes. Aunque esto último es siempre habilidad del fotógrafo.

Estando en un entorno de fotografía no digital, fotoquímica, parece lógico que la documentación del taller se haga también con medios fotográficos fotoquímicos. En este caso, aproveche que una semana antes a Diego, mi sobrino de 8 años, le tocó en un sorteo en una fiesta escolar una Fujifilm Instax Mini 8, pequeño y sencillo aparato para la fotografía instantánea,... en color azul. Que le va que ni pintado al taller de cianotipias. Os presento el aparato.

Como veis, es una cámara de aspecto informal, de plástico, cuya estética va claramente dirigida a un público infantil, o a un público juvenil predominantemente femenino, siempre que nos dejemos llevar por los estereotipos. Si nos movemos con libertad por el mundo, apta para cualquiera que tenga curiosidad por el hecho fotográfico y quiera probar y experimentar, no importa su edad y género.

Aquí están los elementos básicos para el control de la exposición de las pequeñas fotografías Instax Mini. Estas tienen el tamaño aproximado de una tarjeta de crédito o de visita, 86 mm de alto x 54 mm de ancho, con una superficie sensible y de imagen de sensibilidad 800 ISO de 62 mm de alto x 46 mm de ancho. Es decir, la imagen aprovechable no es mucho mayor que un negativo de formato medio de 6 x 4,5 cm.

Hay un flash que se dispara siempre, y que si quieres controlar su intensidad tendrás que recurrir a taparlo con el dedo total o parcialmente, o con otros objetos. Los dos orificios negros uno encima de otro es el fotómetro, hay que evitar taparlo, y automáticamente nos propone un diafragma de exposición. La velocidad de obturación es fija, de 1/60 segundo. Suficiente para una focal de 60 mm, pero que es equivalente a unos 33 mm en el tradicional formato de 24 x 36 mm. Un angular moderado. El visor ve mucho menos que la fotografía final.

Los diafragmas vienen representados por pictogramas, que debe ajustar el usuario. No es automática. El usuario tiene que actuar sobre este ajuste. Sol brillante (f/32), sol apagado ligeramente nublado (f/22), nublado o en sombra abierta (f/16). En interiores y por la noche propone un diafragma de f/12,7, pero es insuficiente para exponer la película por lo que habrá que usar siempre el flash. No tengo clara la posición "Hi-Key", pero deduzco que es más para obtener retratos en clave alta, con el uso del flash, que para otra cosa.

Nos dice que la distancia de enfoque es de 0,6 metros a infinito. Pero para conseguir las distancias de enfoque más cortas, probablemente entre 0,6 y 1,2 metros aproximadamente, hay que colocar una lupa de aproximación sobre el objetivo, que incluye un espejito para los selfis. Creo que es un accesorio que está en contante riesgo de ser perdido. El modelo nuevo que sustituye a la Mini 8, la Mini 9, creo que ya lo lleva incorporado.

Se puede usar con película en color y monocroma. Y de las dos me llevé al taller de cianotipias. A continuación podemos ver a algunos de los participantes del taller en fotos colectivas de más o menos componentes.

La técnica de la cianotipia es sencilla. En un entorno de luz suave y a ser posible artificial, con bajo contenido en radiación ultravioleta, mezclas los dos componentes. Una solución de 2 gr en 20 ml de agua de citrato verde (citrato de hierro y amonio) y una solución de prusiato amarillo (ferrocianuro de potasio) de 4 gr en 20 ml de agua. Todo ello a temperatura ambiente. Hay que contar con una sencilla balanza de precisión y algunas probetas o vasos graduados para realizar las soluciones.

Una vez mezclados, sobre un papel de nuestra elección, según el efecto que queramos conseguir, se extiende con un pincel la emulsión y se deja secar.

Veamos algunas instantáneas del momento de la preparación.

Después la exposición del material sensible así preparado se hace por contacto y colocando el preparado a la luz del día. Preferiblemente con sol para conseguir unos tiempos de exposición de unos pocos minutos. Hay que hacer pruebas para saber cual es el tiempo de exposición adecuado. Nosotros anduvimos un poco a ciegas, porque el día estuvo tormentoso, y estuvo cubierto en mayor o menor grado, algún rato hubo algo de sol, cuando no caía una tromba de agua.

Las imágenes se pueden obtener a partir de objetos como hojas, flores, plantas en general, u objetos cotidianos, pueden ser transparentes o translúcidos, en los que la capacidad creativa del artista establece el interés de la imagen final. Pero también se pueden obtener reproducciones a partir de negativos fotográficos que se positivan por contacto. Claro está, negativos que convendrá que sean grandotes. De 6 x 9 cm hacia arriba, recomiendo yo. Llevamos algunas fotografías, digitales en origen, convertidas en negativos e impresas en acetatos de tamaño Din-A4.

Después, se revela con agua, obteniéndose unas bellas imágenes entre el blanco del papel y un azul intenso. Este se puede intensificar añadiendo a un último baño de agua un pequeña cantidad de agua oxigenada (peróxido de hidrógeno). Y luego hay que dejar secar.

Siento envidia de la creatividad de los compañeros. Vimos resultados magníficos. Por cualquiera de las vías que he comentado antes. La gente que se apunta a estos talleres es muy imaginativa, te das cuenta del amplio margen que tienes para el aprendizaje y el desarrollo de la creatividad, y son muy estimulantes.

Mis resultados fueron discretos. No soy la persona más habilidosa para crear de la nada, lo mío, en fotografía, es más la documentación del mundo que me rodea. Y sobre los negativos en acetato, hay que acertar con el soporte en papel más adecuado y los tiempos de exposición oportunos. Pero desde luego, las posibilidades son muchas. Os dejo algunos de mis resultados. Y os animo a probar estas técnicas alternativas de fotografía.

eter