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El futuro de "las Polaroids"... Originals

Comentaba hace un par de días que se acercaba un anuncio importante por parte de Polaroid, y probablemente también de The Impossible Project. Como en los últimos meses estoy interesado en mantener una línea de trabajo personal en el ámbito de la fotografía instantánea, me sentí inmediatamente interesado por las expectativas levantadas. Que eran muy elevadas por las comparaciones que establecían con determinados hitos de la historia de Polaroid.

Ya sabemos lo que ha sucedido. Efectivamente, The Impossible Project se ha hecho con las riendas de la marca Polaroid y sus productos fotográficos, y ha modificado su marca para los productos propios. No más película o cámaras Impossible Project; a partir de ahora serán Polaroid Originals. Quizá lo más destacable es la comercialización de una nueva cámara, la Polaroid OneStep 2 i-Type, que se parece muchíiiiiiiiiiiiiiisimo a las tradicionales cámaras sencillas de la antigua Polaroid. Como las One Step. Su principal diferencia es que utiliza una variante del cartucho para película de tipo 600 en la que no hay pilas incorporadas al cartucho, y por lo tanto estas tienen que ir incorporadas en la cámara. Supongo que tiene ventajas de tipo medioambiental, que no está nada mal. Pero pocas más, o ninguna más.

Supongo que pronto dejaremos de ver esta marca con la P invertida en las láminas protectoras de los cartuchos de película instantánea compatible con las Polaroids, Original o de las originales.

Pero como yo ya tengo dos cámaras totalmente funcionantes, yo no había establecido ningún desiderátum relacionado con este aspecto. No es que me parezca mal,... es que en estos momentos no me interesa nada personalmente.

Veamos qué es lo que ha pasado con los desiderátums que yo establecí

1. Que se mantuviese la variedad de películas actuales de The Impossible Project, color, blanco y negro, y alguna otra.

Se mantiene la variedad, pero bajo una nueva marca, Polaroid Originals, en lugar de la que han venido luciendo estos años, Impossible.

2. Que mejore la manejabilidad y la estabilidad de la película, para recuperar la espontaneidad en el acto fotográfico, y para garantizar la longevidad de las copias obtenidas, hoy puesta en discusión.

No consta, ni se ha informado en ningún lugar que haya habido cambios respecto a la última generación de películas Impossible. Me ha parecido leer en algún lugar que las "nuevas" películas correspondían a los "últimos" desarrollos en este ámbito. En un correo que he recibido se señala que hay mejoras en las emulsiones. En concreto en las de color, que ahora quedarían totalmente reveladas en 10-15 minutos. Supongo que dependiendo de la temperatura ambiente. Parece que la película en blanco y negro sería esencialmente la misma que últimamente.

3. Que si hay adquisición y aplicación de nuevas tecnologías, estas permitan que los cartuchos tengan las 10 fotografías de rigor y no las magras 8 exposiciones de los Impossible Project actuales.

Ningún cambio a este respecto. Siguen con 8 exposiciones por cartucho.

4. Un descenso de los precios, excesivamente caros, que son el principal obstáculo a un uso liberal de estos materiales, y que provocan que de vez en cuando eche miradas de envidia y deseo a los productos de Fufifilm. Más baratos, más fiables, aunque con menos personalidad estética que los Impossible Project.

Esta claro que si en estos tiempos atrás el modelo de negocio estaba en los consumibles para el gran parque instalado de antiguas cámaras Polaroid, ahora quieren que la gente compre la nueva cámara. Ya existía una cámara propia de The Impossible Project, que no tenía malas especificaciones, pero que era muy fea y poco atractiva. Y ya usaba la película i-Type. La "nueva" cámara es más atractiva, y con el aspecto "retro" de las antiguas Polaroid. Quieren vender de estas. Y por lo tanto la película i-Type, con la excusa de que no lleva pilas incorporadas, va a costar bastante menos que las tipo 600 o Spectra, aunque sigue siendo apreciablemente más cara que las Instax de Fujifilm. Las tipo 600 bajan un poquito de precio, y las Spectra, para mi desgracia, se mantienen.

Resumiendo, pocas de las novedades me vienen bien a mí. No me siento decepcionado, porque no confiaba mucho en que hubiera una auténtica revolución. Y los "Impossible" siempre se han caracterizado por su triunfalismo. Y su deficiente mercadotecnia. O marketing, para los anglófilos. Pero bueno, por algún sitio se empieza.

Ya he comenzado a publicar en mi Instagram la serie de instantáneas del Castillo de Zafra y Sierra de Caldereros. Cuando hayan pasado todas, publicaré la serie completa en estas páginas.

Saladas de Sástago en Impossible Project y el futuro de "las Polaroid"

Resumamos alguans informaciones.

Primer hecho. Desde hace unos días, en la página de Polaroid aparecen unos mensajes que nos anuncian que el día 13 de septiembre llegará con novedades y anuncios, relacionados claramente con la película instantánea, que abandonaron miserablemente hace unos años sin prever que era un segmento que todavía tenía un mercado. Y si no que se lo pregunten a Fujifilm.

Veamos algunos ejemplos de los mensajes que aparecen.

Las referencias son muy claras, a la historia de la fotografía instantánea y a diferentes gamas de productos que la marca produjo. Me hace especial ilusión la referencia a la gama Spectra.

Segundo hecho. En las últimas semanas, The Impossible Project ha estado especialmente activo a la hora de hacer un repaso a los distintos hitos de su corta historia intentando revivir las películas instantáneas compatibles con la gama de cámaras fabricadas por Polaroid. Sus primeros pasos, sus dificultados, la ampliación de la gama de películas tras los ensayos iniciales, algunas series especiales,... de todo.

Tercer hecho. En mayo de 2017 se anunció que el principal accionista de The Impossible Project había adquirido la marca y la propiedad interlectual asociada a Polaroid, en manos hasta ese momento de un holding de empresas.

Cuarto hecho. La tienda de The Impossible Project va a estar cerrada entre el 10 y el 13 de septiembre de este año.

Creo que no hace falta ser un lince ni tener una bola mágica de cristal para sacar unas conclusiones de futuro más o menos correctas. Suponemos muchos que mañana 13 de septiembre habrá algún tipo de anuncio por el cual The Impossible Project comenzará a comercializar sus productos bajo la marca Polaroid. Eso de principio.

Otra cuestión interesante es si en la adquisición de la propiedad intelectual de Polaroid viene incluidas las patentes de fabricación de la película instantánea de la marca. Hay que recordar que las películas de The Impossible Project, aunque compatibles con las cámaras Polaroid, son desarrollo desde cero, al no haber conseguido la cesión de la patente en su momento. Y eso ha hecho que arrastraran problemas de estabilidad, de peligro de velados por la exposición a la luz en los primeros minutos tras la exposición, o de falta de fidelidad en los tonos, la luminosidad o el contraste. Esto último a jugado a favor de la creatividad de algunos fotógrafos, pero ha supuesto que otros torcieran el morro y prefirieran los productos de Fujifilm Instax. La cosa ha mejorado con las distintas versiones de las películas, pero todavía tienen un amplio margen de mejora. Cuyo recorrido se acortaría si hubiesen conseguido las patentes originales.

Mis seguidores más fieles saben que desde finales del año pasado estoy utilizando regularmente película instantánea. Fundamentalmente de The Impossible Project, aunque eventualmente he usado también la Fujifilm Instax Mini 8 de mi sobrino Diego. De las dos cámaras que tengo de marca Polaroid, prefiero usar la Image System SE, o Spectra SE en Estados Unidos, sobre la más sencilla de la serie 600. Aunque pierde el característico formato cuadrado por otro rectangular, lo cierto es que la calidad de imagen que ofrece es muy muy superior.

Los resultados de trabajar con estos materiales los podéis seguir en mi cuenta en Instagram, dedicada en exclusiva a este tipo de fotografía.

Si observáis lo que aparece en dicha cuenta, resulta evidente que poco a poco me he ido decantando por usar con más frecuencia las películas en blanco y negro. El aspecto final de estas copias me gusta. El tono cálido de las mismas, casi como virado al sepia, me resulta muy agradable. Y la nitidez de la imagen, sin llegar a los niveles de otros tipos de fotografía, alcanzan niveles que al principio me sorprendían, acostumbrado a ver los resultados de las primeras generaciones de película de The Impossible Project, asociada a la flojera de los objetivos de plástico de las cámaras Polaroid más sencillas y asequibles. En esta entrada, traigo la serie completa de la reciente visita a la saladas de Sástago, de la que ya os hablé en su momento. Esta serie ya ha aparecido progresivamente y de forma íntegra en Instagram.

Pero con los nuevos anuncios, hay una serie de expectavias que me gustaría que se cumpliesen.

En primer lugar, que se mantuviese la variedad de películas actuales de The Impossible Project, color, blanco y negro, y alguna otra.

En segundo lugar, que mejore la manejabilidad y la estabilidad de la película, para recuperar la espontaneidad en el acto fotográfico, y para garantizar la longevidad de las copias obtenidas, hoy puesta en discusión.

En tercer lugar, que si hay adquisición y aplicación de nuevas tecnologías, estas permitan que los cartuchos tengan las 10 fotografías de rigor y no las magras 8 exposiciones de los Impossible Project actuales.

En cuarto lugar, un descenso de los precios, excesivamente caros, que son el principal obstáculo a un uso liberal de estos materiales, y que provocan que de vez en cuando eche miradas de envidia y deseo a los productos de Fufifilm. Más baratos, más fiables, aunque con menos personalidad estética que los Impossible Project.

En fin, ya veremos, como dijo un ciego a otro ciego. Y espero que lo veamos mañana mismo.

The B-Side - Película documental sobre la fotógrafa Elsa Dorfman

Breve entrada para reseñar una película documental que ha aparecido recientemente en el catálogo de Netflix, sobre la fotógrafa Elsa Dorfman. Os dejo el avance de la película, que se puede encontrar también en Youtube.

El director de documentales Errol Morris nos presenta la vida y obra de esta fotógrafa amiga suya, que a caballo de la década de los años 60 y 70 del siglo XX se relacionó con muchas de las figuras, especialmente de mundo de la literatura, de la llamada Generación Beat. En el documental se resalta especialmente su relación con el poeta Allen Ginsberg, aunque fueron muchos otros los que pasaron por el domicilio y el estudio de Dorfman y fueron fotografiados por ella. Esta generación de intelectuales tuvo gran influencia en la segunda mitad del siglo XX ya que fueron los ideólogos de movimientos pacifistas, se opusieron al materialismo de la economía capitalista, abogaron por la libertad sexual, y adoptaron posturas y formas de expresión procedentes de la contracultura. Fueron básicos para el desarrollo del movimiento hippie y el surgimiento de la postmodernidad que apareció con fuerza y ha dominado la cultura occidental desde los años 70.

Para ilustrar la entrada, algunas fotografías de las que he tomado en los últimos meses con mi Polaroid Image System SE, y película compatible que ahora fabrica "The Impossible Project".

Desde el punto de vista fotográfico, lo que hace especial de algún modo el trabajo de Dorfman, además de la gente famosa que posó para ella, fue el uso de una gigantesca cámara Polaroid para película instantánea de 20 x 24 pulgadas. Es decir, redondeando, 51 x 64 centímetros. Esta película instantánea era de tipo peel apart, en la que tras permitir la acción de los químicos de procesado de la misma, se despegaba en dos parte, el positivo y el negativo de la imagen. Esta película, al igual que el resto de los productos fotográficos Polaroid ya no se fabrica. La compañía Impossible Project que consiguió hacerse con algunas de las máquinas de Polaroid en los Países Bajos, fabrica actualmente una película similar, aunque no igual, peel apart, de 8 x 10 pulgadas.

Para usar esta película de semejante tamaño, hacían falta cámaras especiales, de las que sólo se fabricaron seis ejemplares. Dorfman tenía una de ellas. Por ilustrar los conceptos para aquellos que piensan que un sensor de 24 x 36 mm, curiosamente denominado habitualmente full frame, es un formato "grande",... un objetivo de 300 mm sería un super gran angular en una de estas gigantescas cámaras. Pesan en torno a los 107 kilogramos. Cuando Polaroid, adquirido por un grupo empresarial ansioso por quedarse con la marca, pero al que importaba un rábano toda la herencia y el saber hacer de la empresa, anunció el cese de la fabricación de la película instantánea, Dorfman consiguió antes de la debacle de desguaces y quemas de material, salvaguardar un cierto stock de película, pero en definitiva, al final anunció que se retiraba. No le merecía la pena seguir en activo si no podía trabajar con seguridad como a ella le gustaba. No sólo famosos se fotografiaron ante su Polaroid. Mucha gente común acudió también a retratarse con unas copias que tienen un carácter único.

Recomendaciones semanales - del 13 al 20 de agosto de 2017

A poco más de un día de que nos empecemos a hartar de ver fotos de un eclipse de sol, que nos van a inundar hasta más allá de lo que queremos imaginar, y un día después del denominado Día Internacional de la Fotografía que, sinceramente, ha pasado más bien desapercibido, vengo aquí con mis recomendaciones semanales, diversas y más abundantes de lo que yo pensaba, y marcadas de entrada por una visita que hemos hecho esta mañana mismo al Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporáneos (IAACC) "Pablo Serrano". Un centro que parecía que iba a significar el embrión de un museo de arte moderno en Zaragoza, pero que la contracción económica y financiera han dejado en un quiero y no puedo enmarcado en un edificio que despierta sensaciones muy ambivalentes en cuanto a su diseño exterior. El interior es estupendo.

En cualquier caso, mi primera recomendación esta semana sería que todos aquellos aficionados al cine y a la fotografía que residen en Zaragoza y alrededores, o aquellos que nos visitan, se pasasen a ver la exposición de fotografías de Ramón Masats documentando los dos días de rodaje de la película Viridiana de Luis Buñuel, durante la visita que hizo al mismo acompañando a los hermanos Antonio y Carlos Saura. Dos días en los que se centró en fotografiar, más que el rodaje mismo de la película, las actitudes y acciones del director de Calanda, el propio Buñuel. Merece la pena.

No nos hemos limitado a esta exposición. Como hacía tiempo que no visitábamos el museo, hemos recorrido todas sus salas de exposiciones, incluida la exposición permanente que ha variado su organización. Hemos visitado la exposición de obras de la colección del museo titulada De las artes y las letras, en la que se exponen obras que relacionan las artes plásticas con la literatura y la palabra escrita en cualquiera de sus formas, y donde también hemos encontrado alguna fotografía de Man Ray o Pablo Genovés, que recuerde a bote pronto. Y también la exposición Contra Acción, dedicada al artista aragonés Javier Joven, que también incluye alguna obra basada en la fotografía.

Dejando ya a un lado esta visita al IAACC, el International Center of Photography decidía dedicar una entrada de su blog a la fotógrafa alemana Lotte Jacobi en el aniversario de su nacimiento. Nacida alemana en territorios de lo que actualmente es Polonia, su familia tenía un larga tradición en la fotografía, habiéndose dedicado a la misma desde casi su invención. Su especialidad fueron los retratos, aunque también hizo reportaje. Experimentó las técnicas fotográficas sin cámara. La persecución nazi hizo que se refugiase en EE.UU. donde se interesó por otras artes. Como muchos de los fotógrafos e intelectuales del periodo de entreguerras fue una artista inquieta, experimentadora e imaginativa, que merece la pena conocer.

Otra recomendación que llega desde el International Center of Photography, aunque la noticia me llega a través de Camerafilia, que ha dedicado unas cuantas entradas en su blog a Roman Vishniac. Judio ruso que tuvo que refugiarse en Alemania tras la revolución bolchevique por el ambiente de antisemitismo, fue un eterno refugiado en esa época de turbulencias en la historia de Europa y el mundo. Una importante parte de su trabajo fue documentar la vida de los refugiados judíos en Europa desde antes hasta después de la guerra. Lo cuál centra buena parte de la exposición que le dedica el ICP.

Por algún motivo, la Primavera de Praga de 1968 fue una revolución fallida tras el telón de acero que fue ampliamente documentada en fotografías mientras que la gente se ha olvidado un poco más de su antecesora 12 años antes, la revolución húngara de 1956 contra la presencia soviética en el país. Esta revolución fue mucho más dura y violenta, tanto en su desarrollo como en su represión, con muertos por ambos bandos. Y en Magnum Photos nos muestran cómo se desarrolló este hechos histórico gracias a las fotografías de Erich Lessing, uno de los primeros miembros de la agencia. Lessing, todavía vivo, fue otro judío, austriaco, que hubo de refugiarse del nazismo, aunque la actualidad reside en su Viena natal.

Y hablando de Viena, desde que hace casi dos años visité una exposición de Joel Meyerowitz en la capital austriaca, no he dejado de interesarme por la obra de este fotógrafo americano. Especialmente por la que comenzó ha realizar en los años 70 en color, que me parece muy inspiradora. En Creative Boom han dedicado un artículo a su serie Between the Dog and the Wolf, expresión popular tomada del francés (entre chien et loup) para referirse al crepúsculo. O lo que los modernos de la fotografía llaman constante y tontamente la hora azul. Pues eso, el crepúsculo, desde que se pone el sol hasta que llega la noche cerrada. Eso es el crepúsculo, y no una tonta novela de vampiros para adolescentes.

Fotografías crepusculares, aunque también de otras horas del día, hay en una de los trabajos fotográficos de la serie On The Road, que desde hace unas cuantas semanas nos viene ofreciendo Magnum Photos. Se trata del trabajo de Carolyn Drake dedicado a las áreas de descanso de las autopistas y carreteras principales (highways) norteamericanas. Auténtico retrato de la sociedad americana, de sus valores y de sus miserias, lugares por donde pasan las numerosas personas que atraviesan los estados americanos de norte a sur y de este a oeste.

En el blog de Absolution-V (y 2), siempre más preocupados por la estética de las obras fotográficas y cinematográficas que por el fondo, han dedicado un par de artículo al francés Jean-François Jonvelle. Jonvelle fue un fotógrafo francés, prematuramente malogrado cuando le llegó la muerte con 58 o 59 años, que se dedicó fundamentalmente a retratar a la mujer, siempre desde una perspectiva sensual o del desnudo, en un blanco y negro estéticamente muy cuidado. En los años noventa del año pasado era una presencia constante en la prensa especializada en fotografía del país vecino. Mujeres muy guapas y muy sensuales, pero sin artificios. Aunque a veces me pregunto si estos vecinos no lo sobrevaloraron un tanto.

Lo comenté recientemente. En lo que llevo de año me he dedicado de vez en cuando a la fotografía instantánea, tanto con antiguas cámaras Polaroid con película de The Impossible Project como cogiéndoles prestada la Fujifilm Instax Mini 8 de mi sobrino Diego. Creo que este es un medio de expresión fotográfica interesante. Yo estoy particularmente encantado con las películas en blanco y negro. Y estoy dedicando en exclusiva mi cuenta en Instagram a este tipo de fotografía. Pero para que comprobéis que no soy el único que piensa que es un medio fotográfico interesante y no un medio menor, no hay más que ver la lista de fotógrafos prestigiosos que usaron las polaroids como medio para componer su obra. En Photolari lo contaron en enero, pero nos lo han recordado en su twitter: Ansel Adams, Walker Evans, David Hockney (no es fotógrafo estrictamente hablando), Christopher Makos, Andy Warhol (no es fotógrafo estrictamente hablando), Helmut Newton, Miles Aldridge, Andréi Trakovsky (director de cine antes que fotógrafo), Philip-Lorca diCorcia y Robert Mapplethorpe. Y hay más, seguro.

Viajando con Impossible Project - En Madrid

Ya lo he comentado en alguna ocasión. Mi cuenta en Instagram está dedicada exclusivamente a la fotografía instantánea. La realizada con cualquiera de mis dos polaroids con película del Impossible Project, o la realizada con la Fujifilm Instax Mini 8 de mi sobrino Diego. Tengo pendiente de recibir mi compensación por participar en un proyecto de financiación colectiva que implica el uso de película Fujifilm Instax Mini... cuando llegue, ya veremos cómo funciona.

El caso es que el sábado que visitamos en Madrid las exposiciones de PHotoEspaña 2017 me pareció un momento adecuado para comprobar qué tal se comportaba mi Polaroid Image System SE como cámara viajera. Os recuerdo que se trata de una cámara fabricada por Polaroid que tenía una calidad general bastante superior a los modelos habituales de la marca, aunque por debajo de los modelos réflex. La diferencia principal de todos modos está en el tipo de película, que en lugar de ofrecer un formato cuadrado es rectangular. Quizá sea por este motivo, y por su precio original, que está menos difundido. Eso hace que las cámaras puedan ser más baratas, aunque también hay menos variedad de película fabricada por Impossible Project. Pero bueno, estan las dos básicas, color y blanco y negro, con el marco blanco. Recordad que las Image System en América se denominaron Spectra.

En Madrid, terminé un cartucho de fotografías en color que tenía cargado en la cámara.

El principal problema con la película en color de Impossible Project puede venir para quienes busquen fidelidad en la reproducción del color y tomas contrastadas y con impacto. No tal. Los colores tienen un ligero tono sonrosadillo y la saturación es baja. El contraste tampoco es muy importante, pero hay tiene la virtud de que se come bien las escenas contrastadas, con detalle en luces y sombras.

También me llevé unos cartuchos de repuesto en blanco y negro, de los cuales abrí uno.

He de decir que esta combinación de cámara y película se ha convertido en mi favorita entre las opciones que tengo para fotografía instantánea. El tono cálido de las copias me resulta muy agradable. La latitud de exposición es mayor de lo que esperarías. Y con el objetivo de la Image System SE, que es de vidrio con varios elementos y no la sencilla lente de plástico que se encuentra en los modelos más populares, se obtiene una mayor nitidez. El que sea de enfoque automático, por sonar, con una distancia mínima de enfoque de 60 cm, también le proporciona no pocos alicientes, aunque fuera algo que no utilicé en Madrid.

Eso sí, dado el carísimo precio de las fotos, conviene ser lo más selectivo posible en las tomas, y asegurar que tienes la exposición correcta.

No obstante, como curiosidad, cerraré con la foto que tomé en la estación de Madrid-Puerta de Atocha al volver a Zaragoza. El original se ve bastante oscuro, la tomé al vuelo mientras nos dirigíamos al tren, y las luces del fondo engañaron al fotómetro. Además, había compensado la exposición en la fotografía anterior, con acierto, la de la estatua del Jardín Botánico, y se me había olvidado volver a poner a cero esta compensación. Sin embargo, al escanear con buena calidad la copia, en Lightroom pude obtener detalles no apreciables a simple vista, y que sí que se ven en la versión digitalizada. Lo dicho, tiene más latitud de exposición de la que esperarías.