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Sierra de Caldereros y castillo de Zafra con Impossible Project Spectra

Como ya he comentado varias veces, mis fotografías instantáneas, realizadas en su mayor parte con mis cámaras Polaroid sobre película Impossible Project, aparecen secuencialmente, un día sin otro, en mi página de Instagram, dedicada en exclusiva a este tipo de fotografía. Digo película Impossible Project y no Polaroid Originals, porque hasta el momento no he terminado mis reservas con la marca antigua, aunque ya tengo en la nevera cartuchos con la marca nueva.

Aunque tengo dos cámaras Polaroid, una Image System SE y una Supercolor 635, suelo utilizar más la primera porque tiene más posibilidades de control de la imagen, porque tiene una sistema ópticos superior, y en general, las fotografías tienen más calidad. No obstante, esa cámara utiliza el formato de película Spectra, de la cual no se fabrican series especiales. Por lo que si me apetece usar una de estas, entonces tiro de la Supercolor 635. A la espera de ver los resultados de las nuevas Polaroid Originals, en general prefiero los resultados de la película en blanco y negro, con sus agradables tonos cálidos, a los apagados de las películas en color.

A finales de verano, hicimos una excursión un sábado por la tarde a la sierra de Caldereros y el castillo de Zafra en la provincia de Guadalajara, cerca del límite con Aragón, de la que ya os hablé y os mostré distintas series fotográficas realizadas con otros materiales. Hoy y aquí, toca mostrar la serie de fotografías instantáneas que hice en aquella tarde con la Image System SE y un cartucho con ocho fotografías en blanco y negro.

Todo fue como de costumbre, salvo que algunas fotografías a mitad de cartucho presentaron algunos problemas de veladura. Especialmente una que quedo casi totalmente en blanco. Quizá se debiera a que la protección inicial tras la exposición y la expulsión de la foto fuera del cartucho fuera insuficiente, y la luz ambiental les afectase. No sé. No me había pasado con esta cámara nunca.

En fin, tengo aun pendientes de presentar en su conjunto varias series más que han ido apareciendo, o están apareciendo en Instagram. Poco a poco, conforme vaya teniendo huecos en mis secuencia de publicación, irán apareciendo.

Hasta la próxima entrada sobre fotografía instantánea. En la que pasearemos por las calles del barrio de Valdefierro de la ciudad de Zaragoza.

El futuro de "las Polaroids"... Originals

Comentaba hace un par de días que se acercaba un anuncio importante por parte de Polaroid, y probablemente también de The Impossible Project. Como en los últimos meses estoy interesado en mantener una línea de trabajo personal en el ámbito de la fotografía instantánea, me sentí inmediatamente interesado por las expectativas levantadas. Que eran muy elevadas por las comparaciones que establecían con determinados hitos de la historia de Polaroid.

Ya sabemos lo que ha sucedido. Efectivamente, The Impossible Project se ha hecho con las riendas de la marca Polaroid y sus productos fotográficos, y ha modificado su marca para los productos propios. No más película o cámaras Impossible Project; a partir de ahora serán Polaroid Originals. Quizá lo más destacable es la comercialización de una nueva cámara, la Polaroid OneStep 2 i-Type, que se parece muchíiiiiiiiiiiiiiisimo a las tradicionales cámaras sencillas de la antigua Polaroid. Como las One Step. Su principal diferencia es que utiliza una variante del cartucho para película de tipo 600 en la que no hay pilas incorporadas al cartucho, y por lo tanto estas tienen que ir incorporadas en la cámara. Supongo que tiene ventajas de tipo medioambiental, que no está nada mal. Pero pocas más, o ninguna más.

Supongo que pronto dejaremos de ver esta marca con la P invertida en las láminas protectoras de los cartuchos de película instantánea compatible con las Polaroids, Original o de las originales.

Pero como yo ya tengo dos cámaras totalmente funcionantes, yo no había establecido ningún desiderátum relacionado con este aspecto. No es que me parezca mal,... es que en estos momentos no me interesa nada personalmente.

Veamos qué es lo que ha pasado con los desiderátums que yo establecí

1. Que se mantuviese la variedad de películas actuales de The Impossible Project, color, blanco y negro, y alguna otra.

Se mantiene la variedad, pero bajo una nueva marca, Polaroid Originals, en lugar de la que han venido luciendo estos años, Impossible.

2. Que mejore la manejabilidad y la estabilidad de la película, para recuperar la espontaneidad en el acto fotográfico, y para garantizar la longevidad de las copias obtenidas, hoy puesta en discusión.

No consta, ni se ha informado en ningún lugar que haya habido cambios respecto a la última generación de películas Impossible. Me ha parecido leer en algún lugar que las "nuevas" películas correspondían a los "últimos" desarrollos en este ámbito. En un correo que he recibido se señala que hay mejoras en las emulsiones. En concreto en las de color, que ahora quedarían totalmente reveladas en 10-15 minutos. Supongo que dependiendo de la temperatura ambiente. Parece que la película en blanco y negro sería esencialmente la misma que últimamente.

3. Que si hay adquisición y aplicación de nuevas tecnologías, estas permitan que los cartuchos tengan las 10 fotografías de rigor y no las magras 8 exposiciones de los Impossible Project actuales.

Ningún cambio a este respecto. Siguen con 8 exposiciones por cartucho.

4. Un descenso de los precios, excesivamente caros, que son el principal obstáculo a un uso liberal de estos materiales, y que provocan que de vez en cuando eche miradas de envidia y deseo a los productos de Fufifilm. Más baratos, más fiables, aunque con menos personalidad estética que los Impossible Project.

Esta claro que si en estos tiempos atrás el modelo de negocio estaba en los consumibles para el gran parque instalado de antiguas cámaras Polaroid, ahora quieren que la gente compre la nueva cámara. Ya existía una cámara propia de The Impossible Project, que no tenía malas especificaciones, pero que era muy fea y poco atractiva. Y ya usaba la película i-Type. La "nueva" cámara es más atractiva, y con el aspecto "retro" de las antiguas Polaroid. Quieren vender de estas. Y por lo tanto la película i-Type, con la excusa de que no lleva pilas incorporadas, va a costar bastante menos que las tipo 600 o Spectra, aunque sigue siendo apreciablemente más cara que las Instax de Fujifilm. Las tipo 600 bajan un poquito de precio, y las Spectra, para mi desgracia, se mantienen.

Resumiendo, pocas de las novedades me vienen bien a mí. No me siento decepcionado, porque no confiaba mucho en que hubiera una auténtica revolución. Y los "Impossible" siempre se han caracterizado por su triunfalismo. Y su deficiente mercadotecnia. O marketing, para los anglófilos. Pero bueno, por algún sitio se empieza.

Ya he comenzado a publicar en mi Instagram la serie de instantáneas del Castillo de Zafra y Sierra de Caldereros. Cuando hayan pasado todas, publicaré la serie completa en estas páginas.

Saladas de Sástago en Impossible Project y el futuro de "las Polaroid"

Resumamos alguans informaciones.

Primer hecho. Desde hace unos días, en la página de Polaroid aparecen unos mensajes que nos anuncian que el día 13 de septiembre llegará con novedades y anuncios, relacionados claramente con la película instantánea, que abandonaron miserablemente hace unos años sin prever que era un segmento que todavía tenía un mercado. Y si no que se lo pregunten a Fujifilm.

Veamos algunos ejemplos de los mensajes que aparecen.

Las referencias son muy claras, a la historia de la fotografía instantánea y a diferentes gamas de productos que la marca produjo. Me hace especial ilusión la referencia a la gama Spectra.

Segundo hecho. En las últimas semanas, The Impossible Project ha estado especialmente activo a la hora de hacer un repaso a los distintos hitos de su corta historia intentando revivir las películas instantáneas compatibles con la gama de cámaras fabricadas por Polaroid. Sus primeros pasos, sus dificultados, la ampliación de la gama de películas tras los ensayos iniciales, algunas series especiales,... de todo.

Tercer hecho. En mayo de 2017 se anunció que el principal accionista de The Impossible Project había adquirido la marca y la propiedad interlectual asociada a Polaroid, en manos hasta ese momento de un holding de empresas.

Cuarto hecho. La tienda de The Impossible Project va a estar cerrada entre el 10 y el 13 de septiembre de este año.

Creo que no hace falta ser un lince ni tener una bola mágica de cristal para sacar unas conclusiones de futuro más o menos correctas. Suponemos muchos que mañana 13 de septiembre habrá algún tipo de anuncio por el cual The Impossible Project comenzará a comercializar sus productos bajo la marca Polaroid. Eso de principio.

Otra cuestión interesante es si en la adquisición de la propiedad intelectual de Polaroid viene incluidas las patentes de fabricación de la película instantánea de la marca. Hay que recordar que las películas de The Impossible Project, aunque compatibles con las cámaras Polaroid, son desarrollo desde cero, al no haber conseguido la cesión de la patente en su momento. Y eso ha hecho que arrastraran problemas de estabilidad, de peligro de velados por la exposición a la luz en los primeros minutos tras la exposición, o de falta de fidelidad en los tonos, la luminosidad o el contraste. Esto último a jugado a favor de la creatividad de algunos fotógrafos, pero ha supuesto que otros torcieran el morro y prefirieran los productos de Fujifilm Instax. La cosa ha mejorado con las distintas versiones de las películas, pero todavía tienen un amplio margen de mejora. Cuyo recorrido se acortaría si hubiesen conseguido las patentes originales.

Mis seguidores más fieles saben que desde finales del año pasado estoy utilizando regularmente película instantánea. Fundamentalmente de The Impossible Project, aunque eventualmente he usado también la Fujifilm Instax Mini 8 de mi sobrino Diego. De las dos cámaras que tengo de marca Polaroid, prefiero usar la Image System SE, o Spectra SE en Estados Unidos, sobre la más sencilla de la serie 600. Aunque pierde el característico formato cuadrado por otro rectangular, lo cierto es que la calidad de imagen que ofrece es muy muy superior.

Los resultados de trabajar con estos materiales los podéis seguir en mi cuenta en Instagram, dedicada en exclusiva a este tipo de fotografía.

Si observáis lo que aparece en dicha cuenta, resulta evidente que poco a poco me he ido decantando por usar con más frecuencia las películas en blanco y negro. El aspecto final de estas copias me gusta. El tono cálido de las mismas, casi como virado al sepia, me resulta muy agradable. Y la nitidez de la imagen, sin llegar a los niveles de otros tipos de fotografía, alcanzan niveles que al principio me sorprendían, acostumbrado a ver los resultados de las primeras generaciones de película de The Impossible Project, asociada a la flojera de los objetivos de plástico de las cámaras Polaroid más sencillas y asequibles. En esta entrada, traigo la serie completa de la reciente visita a la saladas de Sástago, de la que ya os hablé en su momento. Esta serie ya ha aparecido progresivamente y de forma íntegra en Instagram.

Pero con los nuevos anuncios, hay una serie de expectavias que me gustaría que se cumpliesen.

En primer lugar, que se mantuviese la variedad de películas actuales de The Impossible Project, color, blanco y negro, y alguna otra.

En segundo lugar, que mejore la manejabilidad y la estabilidad de la película, para recuperar la espontaneidad en el acto fotográfico, y para garantizar la longevidad de las copias obtenidas, hoy puesta en discusión.

En tercer lugar, que si hay adquisición y aplicación de nuevas tecnologías, estas permitan que los cartuchos tengan las 10 fotografías de rigor y no las magras 8 exposiciones de los Impossible Project actuales.

En cuarto lugar, un descenso de los precios, excesivamente caros, que son el principal obstáculo a un uso liberal de estos materiales, y que provocan que de vez en cuando eche miradas de envidia y deseo a los productos de Fufifilm. Más baratos, más fiables, aunque con menos personalidad estética que los Impossible Project.

En fin, ya veremos, como dijo un ciego a otro ciego. Y espero que lo veamos mañana mismo.

Viajando con Impossible Project - En Madrid

Ya lo he comentado en alguna ocasión. Mi cuenta en Instagram está dedicada exclusivamente a la fotografía instantánea. La realizada con cualquiera de mis dos polaroids con película del Impossible Project, o la realizada con la Fujifilm Instax Mini 8 de mi sobrino Diego. Tengo pendiente de recibir mi compensación por participar en un proyecto de financiación colectiva que implica el uso de película Fujifilm Instax Mini... cuando llegue, ya veremos cómo funciona.

El caso es que el sábado que visitamos en Madrid las exposiciones de PHotoEspaña 2017 me pareció un momento adecuado para comprobar qué tal se comportaba mi Polaroid Image System SE como cámara viajera. Os recuerdo que se trata de una cámara fabricada por Polaroid que tenía una calidad general bastante superior a los modelos habituales de la marca, aunque por debajo de los modelos réflex. La diferencia principal de todos modos está en el tipo de película, que en lugar de ofrecer un formato cuadrado es rectangular. Quizá sea por este motivo, y por su precio original, que está menos difundido. Eso hace que las cámaras puedan ser más baratas, aunque también hay menos variedad de película fabricada por Impossible Project. Pero bueno, estan las dos básicas, color y blanco y negro, con el marco blanco. Recordad que las Image System en América se denominaron Spectra.

En Madrid, terminé un cartucho de fotografías en color que tenía cargado en la cámara.

El principal problema con la película en color de Impossible Project puede venir para quienes busquen fidelidad en la reproducción del color y tomas contrastadas y con impacto. No tal. Los colores tienen un ligero tono sonrosadillo y la saturación es baja. El contraste tampoco es muy importante, pero hay tiene la virtud de que se come bien las escenas contrastadas, con detalle en luces y sombras.

También me llevé unos cartuchos de repuesto en blanco y negro, de los cuales abrí uno.

He de decir que esta combinación de cámara y película se ha convertido en mi favorita entre las opciones que tengo para fotografía instantánea. El tono cálido de las copias me resulta muy agradable. La latitud de exposición es mayor de lo que esperarías. Y con el objetivo de la Image System SE, que es de vidrio con varios elementos y no la sencilla lente de plástico que se encuentra en los modelos más populares, se obtiene una mayor nitidez. El que sea de enfoque automático, por sonar, con una distancia mínima de enfoque de 60 cm, también le proporciona no pocos alicientes, aunque fuera algo que no utilicé en Madrid.

Eso sí, dado el carísimo precio de las fotos, conviene ser lo más selectivo posible en las tomas, y asegurar que tienes la exposición correcta.

No obstante, como curiosidad, cerraré con la foto que tomé en la estación de Madrid-Puerta de Atocha al volver a Zaragoza. El original se ve bastante oscuro, la tomé al vuelo mientras nos dirigíamos al tren, y las luces del fondo engañaron al fotómetro. Además, había compensado la exposición en la fotografía anterior, con acierto, la de la estatua del Jardín Botánico, y se me había olvidado volver a poner a cero esta compensación. Sin embargo, al escanear con buena calidad la copia, en Lightroom pude obtener detalles no apreciables a simple vista, y que sí que se ven en la versión digitalizada. Lo dicho, tiene más latitud de exposición de la que esperarías.