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Estenopeica e infrarroja - Minuuuuutos de exposición con la Rollei Superpan 200

Con menos frecuencia de la que esperaba, fundamentalmente por culpa del tiempo, aunque no sólo, sigo experimentando y fotografiando en el espectro del infrarrojo. Hoy, por ejemplo, tenía disponible la mañana y parte de la tarde para hacer algún nuevo carrete en los puentes del Ebro, pero estamos con un buen nublado en Zaragoza y la temperatura no ha subido de los 22 o 23 ºC. Un tiempo más otoñal que de finales de verano en esta ciudad.

Tenía previsto durante unos cuantos días el combinar la fotografía estenopeica con la infrarroja. Durante todo el fin de semana pasado tuve preparado un equipo para ello, pero hizo mucho viento. Excesivo. Los tiempos de exposición previstos iban a ser largo. Pero por fin, el martes de esta semana tuve un momento, y el tiempo fue adecuado.

Elegí una cámara estenopeica para rollos tipo 120, película de formato medio, la Ondu Pinhole 6x12 Multiformat. Os recuerdo sus características; cámara de madera fabricada por Ondu en la República Checa, que admite este tipo de película, con la posibilidad de utilizar los formatos de 6x6, 6x9 y 6x12. También el 6x8, pero desperdiciando película. No merece la pena; obtienes el mismo número de fotogramas que en 6x9, pero más pequeños.

Como material sensible, la Rollei Superpan 200 Pro expuesta con la luz atravesando un filtro Hoya IR72, y aprovechando su sensibilidad extendida al rojo profundo y al espectro del infrarrojo cercano a la luz visible. El revelado se ha realizado en casa con Rodinal a baja concentración, 1:100, para aumentar la capacidad compensadora del revelador, en revelado desatendido durante 60 minutos a 20 ºC. Se ha digitalizado también en casa con Epson Pefection V600 Photo.

La localización elegida para las fotos ha sido en un parquecillo que tengo relativamente cerca de casa, en la plaza Crónica del Alba, a orillas del Canal Imperial de Aragón, donde este separa la barriada de Santa Gema, al sur del barrio de San José, del barrio de la Paz y el de Torrero. Quizá el momento más adecuado para fotografiar en el espectro infrarrojo son las horas centrales del día, pero como no fue posible, tuvo que ser entre las 6 y las 7 de la tarde. Lo que implica que las sombras empezaban a ser largas e invadir los paisajes. Como consecuencia, el aspecto inicial de los negativos fue el de unos fotogramas subexpuestos, con poca materia en las sombras, que aparecía muy transparentes. La medición de la luz se realizó con la aplicación myLightMeter en el iPhone.

Los tiempos de exposición oscilaron entre los 2:30 minutos en las escenas más iluminadas por el sol, y los 16 minutos, en las más sombrías. Hubo varios problemas a los que hacer frente.

El primero es que la cámara no dispone de ningún dispositivo para fijar filtros en la misma, por lo que tuve que idear un sistema para abrirla varilla de madera que hace de obturador al mismo tiempo que colocaba sin solución de continuidad el filtro delante del estenopo. Y dejarlo allí quieto...

Básicamente, en las seis exposiciones de 6x12 cm aproximadamente, que es el formato que elegí, tuve que permanecer lo más quieto posible para estorbar la exposición, que como he dicho fue de varios minutos. La más prolongada, 16 minutos. Pronto me di cuanta que la Holga-120 WPC, aunque más tosca y fea de aspecto, tiene algunos "refinamientos" que la hubieran hecho más apta para la prueba. También admite los formatos de 6x9 y 6x12. No el de 6x6. Y además incluye un pequeño nivel de burbuja, que también me hubiera venido bien. Reconozco que alguna de estas fotos tiene una corrección de convergentes realizada en el procesado digital. La segunda, concretamente.

El otro gran problema que hube de afrontar es el del cálculo del tiempo de exposición. A partir de tiempos de exposición de 1 segundo, prácticamente todas las películas en blanco y negro tienen un fallo en la ley de la reciprocidad. Si el fotómetro nos da una medición 1/8 segundo a f/8 para una índice de exposición de 6 (ISO 200 menos los entre 4 y 5 pasos de pérdida por el filtro IR72), para un diafragma de f/128 nos daría un tiempo de exposición de 30 segundos. Pero esto no es así con la mayor parte de las películas; haya que dar 2, 3 o 4 veces más tiempo de exposición. La que conozco que más se aproxima a esta situación ideal es la Fujifilm Neopan 100 Acros, pero esta no tiene sensibilidad extendida al infrarrojo. Lamentablemente.

El fabricante de la Superpan 200 no nos da una curva de corrección de la exposición para tiempos calculados de más de 1 segundo. Así que tuve que buscar por ahí. Para 30 segundos, alguna curva que encontré y me pareció fiable, proponía una corrección de un poco más de dos pasos. De ahí los dos minutos y medio de exposición para las situaciones más luminosas. Y de ahí los 16 minutos para las menos. En cualquier caso, tengo la sensación de que estas curvas son optimistas, y que aún hubieran necesitado más exposición.

El círculo blanco de esta última foto marca el final del rollo. Las Rollei, fabricadas por Agfa Gevaert para Macodirect, son de las que racanean un poco en la longitud del mismo. Así que van un poco justas para el último fotograma en algunas ocasiones.

La experiencia, para ser una primera vez que combino la estenopeica y el infrarrojo, no está mal, aunque podría haberlo planificado mejor. Y quizá, con más disponibilidad de tiempo, haber buscado un entorno más chulo, para obtener unas fotos más atractivas. Pero cuando se anda justo de disponibilidad, se hace lo que se puede. Por lo menos, ahora ya sé por donde me irán los tiros la próxima vez.

Como anécdota, siempre tengo miedo que al usar estas cámaras realice, sin querer, una doble exposición. Y al digitalizar los negativos tuve la impresión de que así había sido... lo cual me extrañó porque no era consciente del error. Luego me di cuenta que había colocado dos de ellos en el portanegativos del escáner. Así que ene esta ocasión, no cometí ese error irremediable, sino otro que sí tiene fácil remedio.

Rollei Superpan 200 - Segundo contacto... fotografía infrarroja

Hoy tenemos una excursión fotográfica a Ejea de los Caballeros y no tenía pensado actualizar ninguno de los blogs. Pero me he desvelado pronto de madrugada y he decidido abrir todas las ventanas y balcones de la casa para que entre el escaso fresco de las primeras horas de la mañana, y aprovechar el rato.

Comenté hace unos meses el comportamiento de la película Rollei Superpan 200, una película en blanco y negro, heredera de las emulsiones que configuraron las antiguas Agfa Scala 200X, y que con una sensibilidad nominal de 200 ISO, es una película de uso general bastante aceptable.

Pero esta emulsión tiene una característica interesante. Y es que tiene una sensibilidad espectral extendida a todo el espectro visible, incluidos los rojos profundo y el infrarrojo inmediato. Mientras que muchas de las llamadas películas denominadas pancromáticas son parcialmente sensibles a los tonos rojos. Fundamentalmente, a los más próximos a los naranjas, siendo más unas semipancromáticas u ortopancromáticas. Recordemos que las ortocromáticas son ciegas a los colores rojos, por lo que las hojas de formato grande se pueden revelar en bandeja con luz roja y a la vista del laborante, al estilo de las antigua fotografía a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Por lo tanto, la Superpan 200 es susceptible de ser utilizada con una diversidad de filtros, obteniéndose distintas estéticas en función de los mismos y de los motivos seleccionados en la fotografía. Veamos una toma general del Parque de la Memoria de Zaragoza, con filtros Heliopan nº 8 (amarillo), Heliopan nº 25 (rojo) y Hora R72 (infrarrojo).

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro nº 25 - rojo
Filtro R72 - infrarrojo

No debemos confundir el filtro R72 Infrarrojo, cuya misión es bloquear el espectro visible y dejar pasar sólo el espectro infrarrojo, con los filtros de infrarrojos que llevan incorporadas las cámaras digitales y cuya misión es la opuesta; bloquear el espectro visible y dejar pasar sólo el espectro visible, para evitar desviaciones en los colores.

Esta prueba de la película la realicé con la cámara Fujifilm GS645S Wide 60 Professional, que tiene un objetivo incorporado Fujinon 60/4 con una rosca de filtro de 49 mm, lo cual permite usar filtros de buena calidad sin gastar enormes cantidades de dinero. Por ejemplo, usar los filtros de 67 mm que exige el Zeiss Planar 80/2,8 de la Hasselblad hubiera triplicado casi el coste de los filtros, especialmente del infrarrojo, que es el más caro.

La película fue revelada en revelador Kodak HC110 en dilución B (1:32 o 1+31), durante 6 minutos a 20 ºC. Es sencillo de hacer.

Filtro nº 25 - rojo
Filtro R72 - infrarrojo

La dinámica de la toma de imágenes fue la siguiente. Con la cámara puesta en un trípode, fui tomando alternativamente la misma escena con los filtros amarillo, rojo e infrarrojo en este orden. La medición de la luz se realizó con un fotómetro externo de luz incidente Gossen Digisix. Siendo la sensibilidad nominal de la película 200 ISO, con el filtro amarillo se midió para un índice de exposición de 80 (pierde 1,5 pasos de luz), con el filtro rojo para un índice de exposición de 25 (pierde 3 pasos de luz), y con el filtro infrarrojo para un índice de exposición de 6 (pierde 5 pasos de luz, mostrándose aparentemente opaco). De esta última situación deriva la necesidad del uso del trípode, además de asegurar las equivalencia de las tomas en el encuadre.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro nº 25 - rojo

En líneas generales, las fotografías realizadas con el Heliopan nº 8 (amarillo) muestran un contraste y una conversión de los tonos en color a tonos en blanco y negro más natural, la que mejor nos da la sensación de que son "los tonos correctos". Son imágenes agradables y que asumimos fácilmente como "la realidad". Las fotografías realizadas con el Heliopan nº 25 (rojo), de las que sólo voy a poner un par, se han movido en un terreno intermedio, y desde mi punto de vista subjetivo, salvo en el caso de la bañista del Parque de la Memoria, la solución menos agradable, menos convincente. Es menos natural que el filtro amarillo, pero no llega al efecto llamativo de las fotografías realizadas con el Hoya R72 (infrarrojo), que muestran plenamente el efecto de fotografiar aprovechando exclusivamente los rojos más profundos, casi invisibles en algunos casos para el ser humano, depende de la variabilidad interpersonal, y el infrarrojo cercano. Cielos oscuros, vegetación luminosa, piel y determinados tejidos en las personas muy luminosos, sombras profundas... Es una de las pocas ocasiones en las que fotografiar en las horas del medio día puede ser más eficaz.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro R72 - infrarrojo

Me hubiera gustado tener disponible para esta entrada los negativos que expuse hace unos 20 años en el Parque Nacional de Ordesa con la ya desaparecida Kodak High Speed Infrared. Aquella era una película muy delicada de utilizar por los siguientes motivos. Tenía mucha más sensibilidad al espectro infrarrojo, por lo que había que tener mucho cuidado al cargarla o descargarla de la cámara, ya que se velaba con facilidad. Necesariamente había que usarla con un filtro, yo la usé con un filtro rojo, ya que su aspecto con el espectro visible normal no era muy allá. No se podía usar con determinadas cámaras, como mi Canon EOS 100, ya que estas incluía una pequeña luz infrarroja para controlar el avance motorizado de la película y provocaban velados en la emulsión. Al transportarla, tenías que evitar someterla a fuertes fuentes de calor; no olvidemos que es la radiación infrarroja la que transporta la irradiación térmica. Tenía un fuerte grano, que daba un aspecto pictorialista a los paisajes, ya que además los objetos fuente de radiación infrarroja aparecían como rodeadas de un halo blanquecino.

No. No sirven, ni aquella ni esta, para ver a las personas en pelotas.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro R72 - infrarrojo

Las diferencias entre fotogramas, es decir, el efecto del filtro infrarrojo depende mucho de los elementos de la composición. Un cielo azul profundo, no velado por nubes, aparecerá muy oscuro, a veces casi negro. La presencia del follaje de la vegetación ofrecerá grandes zonas de blancos intensos, que nos deberán hacer pensar si utilizamos un índice de exposición de 12 para evitar quemar en exceso las luces, o al menos corregirlo luego en el escaneo. Todos los tonos rojos, por ejemplo el de la falsa "torī" sintoista de este gimnasio de artes marciales en Torrero, aparecerán también con tonos muy claros, en las altas luces. En función de que estos elementos esté presentes en el fotograma, el efecto del filtro es más fuerte.

Frente a aquella antigua película que he comentado, la Rollei Superpan 200 es menos delicada de usar porque su incursión en la sensibilidad del infrarrojo es más moderada. Además, su granuralidad no se modifica, y está bastante contenida. Usada además en formato medio, con negativos de buen tamaño, el grano es prácticamente inaparente en ampliaciones modestas. Perdemos el aspecto pictorialista que ofrecía la antigua película de Kodak, si eso es lo que buscábamos. Aquí los objetos tienen los límites bien definidos, sin halos.

A mí me ha convencido esta película, que está especialmente indicada para estos tiempos de verano, de días radiantes, de abundante follaje en los árboles. En invierno, especialmente sin hojas en los árboles y con las herbáceas de capa caída, será menos interesante. Mantendré siempre un pequeño stock de estos carretes por si viene bien usarlos.

Filtro nº 8 - amarillo
Filtro R72 - infrarroja

Rollei Superpan 200 - Primer contacto... uso convencional

El fin de semana pasado fue fin de semana de pruebas. Por un lado, el sábado, en una tarde con una luz estupenda, bajo la modalidad de fotografía de paisajes, probé la Fomapan 100 Classic, como ya os conté hace un par de días. Al día siguiente era la fiesta de San Valero en Zaragoza. Y tengo costumbres fijas. Salir con unos amigos, pasear si hace bueno, tomar el aperitivo y luego comer con mi hermana y mi sobrino. El plan lleva así unos cuantos años. En ocasiones, ese pasear se convierte en un buen momento para sacar una cámara y hacer pruebas para conocer nuevas cosas. Por ejemplo, el año pasado me sirvió para familiarizarme con la Cinestill 800T, mientras visitábamos el Museo Pablo Gargallo.

En esta ocasión, como la mañana era muy agradable, y con una luz estupenda, paseamos. Y probé el segundo lote de película de los dos que había encargado unos días antes. En este caso, se trata de la Rollei Superpan 200. En este caso, no estamos hablando de una película de características clásicas o generales. Estamos ante una película superpancromática, que tiene extendida su sensibilidad hacia el infrarrojo. Que significa esto, pues que se puede usar como una película convencional con una sensibilidad nominal de 200 ISO, aunque admite forzados o sobrexposiciones controladas con revelados más cortos. Vamos que la puedes exponer a sensibilidades entre 50 y 800, ajustando convenientemente los tiempos de revelado posteriores. 

Pero también la puedes utilizar con un filtro infrarrojo o un rojo profundo, para captar el mundo sólo en las longitudes de onda más largas del espectro visible, el rojo, y del no visible cercano, como son las infrarrojas. Esto lo probaré en otra ocasión. Probablemente, cuando llegue la primavera y la vegetación se llene de hojas que reflejan abundantemente esta radiación electromagnética.

Nos dicen también que por las características de su soporte, de alta transparencia, y afortunadamente de buena estabilidad documental, se puede utilizar también para revelada en un procesado como diapositivas en blanco y negro. De hecho, he leído en algún sitio que es descendiente directa de la reconocida y muy querida Agfa Scala 200X, que alguna vez usé como película diapositiva. Aunque no es ese mi interés en este momento.

La mayor sensibilidad al infrarrojo también permitiría fotografías con más profundidad en paisajes o en la distancia por su mayor penetración. Está adaptada a la fotografía aérea. Se anuncia con una granularidad muy fina. De hecho, tengo la sensación de que es muy similar o incluso menor que la Fomapan 100 Classic que probé el otro día. Aunque no tengo métodos para medir con rigor estas cosas.

Como estáis viendo la probé en su versión para medio formato, con la Hasselblad 503CX calzada con el Carl Zeiss Planar 80/2,8.

No sé dónde o quien fabrica todas estas películas de marcas menos populares. Si la Fomapan que comentaba el otro día parece que está fabricada en la República Checa, de donde es la marca. La Rollei he oído cosas como que está hecha en Croacia... pero no tengo ni idea. El caso es que, en realidad, la presentación es muy similar a la Fomapan, teniendo como única diferencia que el papel protector de la película es blanco en lugar de negro. Pero con las rotulaciones e indicaciones muy similares si no iguales, y una presentación global muy parecida.

El soporte de la emulsión, como decía, tiene una buena estabilidad dimensional y no da ningún problema para escanearla con el Epson Perfection Photo V600. También parece tener la máscara verde de la Fomapan, que tiñe el revelador. Y también es muy fino, y me causó exactamente el mismo problema que con la Fomapan. Al montar dos rollos en una espiral se montaron uno sobre otro y se arruinaron algunos negativos, y otros se estropearon un poco. Los arruinados los veréis a continuación. Los que están estropeados... buscáis alguno entre las fotografías que he puesto, a ver si lo encontráis.

En cuanto a mi apreciación subjetiva de los resultados... Se me olvidaba, la revelé con el polivalente Kodak HC-110. Coincide que para la misma temperatura y concentración del revelador, ofrece los mismos tiempos de revelado que la Fomapan 100 Classic, por lo que maté dos pájaros de un tiro.

Las fotografías que os muestro están obtenidas en el escáner sin correcciones de tonalidad ni contraste alguna. Alguna de ellas, puntualmente, tiene aplicada alguna máscara para aclarar alguna zona de la imagen. Pero en general, son tal cual salen del escáner. Algunas tienen bastante buen aspecto, con buen contraste y gama de tonos, y otras me parecen un poquito suavecitas, pero en líneas generales están bien. Y creo que ofrecen mucho margen para el procesado, bien sea en el cuarto oscuro tradicional, bien el digital, si partimos de un fichero tiff con 16 bits de profundidad.

La latitud de exposición me parece muy buena, y la nitidez no está mal. En las muestras que estoy poniendo es posible que observéis algunas fotos con una nitidez mejorable. Pero hay que achacarlo a un enfoque no demasiado preciso. El formato medio no está muy adaptado a la fotografía callejera. Y menos si usas el visor de capuchón a nivel de la cintura con la imagen invertida en lugar del pentaprisma a nivel del ojo con la imagen corregida. Pero opté por llevar la configuración que menos volumen ocupaba.

Por cierto que del mercadillo de la plaza de San Bruno me llevé por muy poco dinero un aparato del que os hablaré próximamente. Ahora mismo tengo secando unos rollos de Kodak Tri-X 400. Que como son más recios no se han montado unos sobre otros en la espiral de revelado y han quedado sin daños aparentes.

Resumiendo, un negativo en blanco y negro que es perfectamente utilizable dentro de la gama de sensibilidades medias como negativo de uso general. Pero que sinceramente, creo que para este uso hay otros mejor adaptados. Los Ilford, tanto de tecnología tradicional como la XP2 Super, el Fomapan 100 Classic del otro día, la muy flexible Kodak Tri-X 400... Cada uno según las condiciones de luz que haya.

El precio es muy contenido. Es más caro que el Fomapan 100 Classic, pero más barato, aunque sea por poco que los Ilford más económicos. Así que sólo queda evaluar su utilización como negativo especializado. Infrarrojo. Pero para eso necesito dos cosas. Que la vegetación salga de su letargo invernal, y un filtro rojo profundo. Para formato 135 ya tengo alguno de estos, pero me gustaría probarla en formato medio. Así que tendré que ponerme a buscar. Espero que haya pues una segunda parte sobre esta Rollei Superpan 200 en un futuro no muy lejano.