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Ilford FP4 125 a IE 400 en el Museo del Fuego y de los Bomberos

Hace tres días os contaba mi visita reciente al Museo del Fuego y de los Bomberos de Zaragoza. Y mostraba las fotografías realizadas con película negativa en color de alta sensibilidad. Pero hubo tiempo de hacer algunas fotos en con película negativa en blanco y negro, de las que estoy bastante contento. Os cuento.

En ocasiones os he hablado de una iniciativa que surge en las redes sociales, en Twitter especialmente, la #FP4Party, por la cual periódicamente se organiza una fiesta virtual con la fotografía con película Ilford FP4 Plus 125, o sus precedentes de la gama FP de Ilford si alguien tiene algún carrete caducado. Os recuerdo la dinámica.

La primera semana completa del mes, de lunes a domingo, se hacen las fotos, del 2 al 8 de marzo de 2020 en esta última edición.

La segunda semana se procede al revelado y procesado de los negativos, del 9 al 15 de marzo.

La tercera semana se dan a conocer en las redes sociales. En ello estamos actualmente, entre el 16 y el 22 de marzo.

La película se puede exponer con cualquier tipo cámara, en cualquier tipo de condiciones, y procesar como cada cual crea oportuno. Lo único que hay que respetar es el tipo de material sensible y los tiempos señalados. Yo he utilizado una diversidad de medios y condiciones. Y con este artículo os empieza a contar cómo fue.

Expuse un rollo de tipo 120 de Ilford FP4 Plus 125 con la Fujifilm GS645S Wide 60 en el Museo del Fuego y de los Bomberos. Como la luz disponible podía comprometer unos parámetros de exposición razonables a la sensibilidad nominal de la película, ISO 125, decidí subexponer algo menos de dos pasos, con un índice de exposición IE de 400, prolongando el tiempo de revelado de la película. Ya había utilizado esta película a un IE de 200 con buenos resultados.

Para medir la luz, utilicé el propio fotómetro de la cámara, haciendo las correcciones oportunas según las características de la escena, en cada caso. Este fotómetro me inspira bastante confianza. Las escenas dentro de museo, que es un antiguo claustro de un monasterio protegido por una cubierta translúcida, tienen un contraste moderado o bajo, aunque de vez en cuando se cuelan rayos de sol, por lo que puede haber algún rincón con un contraste más elevado. En principio, la idea de aumentar el tiempo de revelado me sonaba bien, para obtener un contraste más elevado en los negativos, aunque fuera a costa de aumentar el tamaño del grano.

La película la procesé en Kodak HC-110 dilución C (1+19), durante 8 minutos 30 segundos a 21 ºC, con mi ritmo de agitación habitual; 30 segundos de agitación tranquila y continua inicial, seguida de cuatro inversiones tranquilas del tambor de revelado cada minuto hasta el final del revelado. Los negativos de 56 x 42 mm los digitalicé con el escáner Epson Perfection V600 Photo, obteniendo unos archivos con 16 bits de profundidad de color de unos 20 megapíxeles.

El resultado ha sido muy satisfactorio. Los negativos tienen un buen contras, con sombras  pero no bloqueadas, y luces con cantidad de detalle. Con este tamaño de negativos y con este nivel de ampliación al digitalizar el grano no molesta nada en absoluto, apenas se aprecia salvo en zonas de iluminación uniforme. De hecho, si lo comparamos con la película Ilford HP5 Plus 400 expuesta a su sensibilidad nominal, a falta de hacer alguna prueba más para confirmar los resultados, utilizaría la FP4 Plus a IE 400 en escenas de poco contraste en las que hay que levantarlo, mientras que preferiría la HP5 Plus a su sensibilidad nominal en situaciones de mucho contraste en las que fuese conveniente mantenerlo a raya.

Como he dicho, una experiencia satisfactoria, en la que disfruté haciendo las fotografías y en las que me gusta el resultado obtenido, que habré de confirmar con alguna experiencia añadida.

Fujifilm Natura 1600 en el Museo del Fuego y de los Bomberos

Indudablemente, con la irrupción de las medidas excepcionales para intentar frenar la epidemia de enfermedad producida por coronavirus, mi "producción" fotográfica se va a ver afectada. Quizá no tenga tanto de que hablar sobre mis propias fotografías durante una temporada. Pero eso será más adelante. Porque ahora sí que tengo algunos modestos trabajos que proceden de mi actividad en las últimas semanas. Como por ejemplo este que os presento hoy. Muy colorido. Especialmente en tonos rojos.

Hace unos meses ya estuve muy entretenido, fotográficamente hablando, durante una visita al Museo del Fuego y de los Bomberos de Zaragoza. Este es un museo municipal. Y los primeros domingos de cada mes, los museos municipales de Zaragoza tienen entrada libre gratuita. Y si hace buen tiempo, es un buen plan ir paseando hasta alguno de ellos, visitarlo, hacer unas fotos, y luego tomarnos un aperitivo antes de volver a casa a comer. Si hay niños por medio, el Museo del Fuego y de los Bomberos es una buena opción. Si no, hay algún otro más interesante para nosotros.

Para una buena parte del museo, si vas con película fotográfica en lugar de un equipo digital, una sensibilidad de ISO 400 está bien. Durante la mayor parte de la superficie, puedes usar unos parámetros mínimos de f/4 y 1/60 segundo, que vienen bien para usar con objetivos entre 28 y 50 mm de focal, que pueden ser los más convenientes desde un punto de vista de su versatilidad, en este entorno. Por supuesto, se puede experimentar y conseguir buenos resultados con otras combinaciones. Pero hay algunas salas, algunos objetos fotográficamente interesantes, que están en entornos con menos luz. Y ahí, una sensibilidad de al menos ISO 800 conviene.

Este pasado 1 de marzo, primer domingo de mes, fuimos al museo un grupos de amigo, que hace 20 años solíamos aprovechar los domingos por la mañana para ir a sesiones matinales de cine. Los "más aventajados", aquellos que se casaron antes y tienen hijo más mayores, ya tienen "la dicha" de ser abuelos. Y como se trajeron a su nietos, dos rapaces bastante movidos de 7 y 5 años que yo no conocía, optamos por los bomberos... claro. Y yo opté por llevarme dos cámara. Una con película negativa en blanco y negro, de la que os hablaré dentro de unos días, y otra con película negativa en color de la que os hablo hoy; la Pentax MX calzada con el SMC-M 50/1,4 y un carrete que tenía por casa de Fujicolor Natura 1600.

Ya tenía alguna experiencia con esta película, con bastante buenos resultados. Di por hecho que podía exponerla a un índice de exposición (IE) de 800, lo cual evitaría cualquier posible subexposición, con problemas en las sombras y tonos oscuros, y con una disminución del inevitablemente aparente grano para estas sensibilidades. Mi intención era confiar la exposición al competente fotómetro de medición ponderada central de la Pentax MX. Pero me encontré con la sorpresa de que las pilas estaba agotadas. Como llevaba encima el pequeño Gossen Digisix, tampoco me preocupé mucho. Funciona bastante bien para medir la luz reflejada por la escena y, si quedan dudas, también permite la medición de luz incidente. Siempre he pensado que es uno de mis mejores accesorios fotográficos. Junto con el más especializado y preciso, pero menos portable, Sekonic L-408 Multimaster, que permite un medición selectiva de la luz incidente, utilización con flash externo y varios refinamientos más.

El resultado fue bueno en líneas generales, pero con algún pero. En escenas con un bajo contraste, con una iluminación uniforme, teniendo en cuenta la sobreexposición sistemática de un paso, y con una medición cuidada en los tonos adecuados de la escena, los resultados son buenos. Buena reproducción de los colores, buena saturación y un grano visible pero contenido. Otra cuestión es cuando la escena es muy contrastada y tenemos tonos oscuros en las sombras. El día estaba soleado, el museo está en el claustro de un antiguo monasterio, y aunque tamizado por un techo desplazable, algunas zonas de más luz había, que genera un contraste, no excesivo, pero que hay que gestionar con cuidado. En estas escenas, el rendimiento general de la película era bueno en lo que se refiere a tonos, saturación y contraste, pero con la aparición de una gran cantidad de grano, y no muy agradable al digitalizar, en las zonas más oscuras de la imagen. El mejor aspecto de estas fotografías se consigue llevando las sombras en el proceso digital a una mayor profundidad, aun a costa de cierta pérdida del detalle en las sombras.

Las posibles soluciones a este problema pasan por exponer este tipo de escenas a un IE de 400. O reservar la película de alta sensibilidad para donde no quede más remedio, y usar los ISO 400 de un Kodak Portra 400, una Fujicolor Pro 400H o incluso una honorable y más saturada Fujicolor Superia Xtra 400. También estaría considerar las películas de ISO 800, si se encuentran, tanto la Lomography Color Negative 800 como la Kodak Portra 800. Lo de la Lomography Color Negative 800, teniendo en cuenta mis experiencias previas con esta película me parece una opción a considerar seriamente.

Y esto es todo por ahora.

Fomapan 400 Ultra expuesto a un índice de exposición 200

En su momento ya comenté que hace unos meses compré un lote de rollos de película Fomapan por el simple hecho de que, para celebrar un aniversario de la marca Foma, se vendían con unos divertidos envases de vistosos colores. Muy modernistas, aunque claramente retro. Ya en su momento comenté mi experiencia con la Fomapan 200 Creative, que no había usado nunca y me agradó mucho, y con la Fomapan 100 Classic, durante una excursión al yacimiento arqueológico de Los Bañales. Pero me quedaban los dos rollos de Fomapan 400 Ultra, para los que no encontraba ocasión por haber dedicado a mis proyectos otras películas que me inspiran más confianza.

He de decir que ya había probado la película hace unos años, cuando la vendían con un envase más anodino. Que no me habían disgustado, pero que tampoco había encontrado motivo para preocuparme por ellas, existiendo como existen otras películas de la misma sensibilidad de más calidad y facilidad de compra. Los resultados de aquella ocasión se pueden ver en este enlace; la usé tanto a su sensibilidad nominal como forzada dos pasos. Lo que más me llamó la atención es la profundidad de sus negros, especialmente en las escenas con buena luz. Que daban buena impresión de nitidez a la imagen, pero que delataban que la sensibilidad nominal podía ser un poco justa. Las películas forzadas, en situación de escenas de bajo contraste, y con una cuidada medición para las sombras, no presentaban tanto este fenómeno.

Hace unas semanas, un conocido mío me dirigió a un artículo en internet en el que se hablaba de las bondades de esta película cuando se expone a un índice de exposición de 200, es decir sobreexponiendo un paso sobre su sensibilidad nominal, pero revelando con el tiempo que aconseja el fabricante para su sensibilidad nominal, ISO 400. Generalmente, cuando se subexpone una película, se recomienda disminuir el tiempo de revelado recomendado para reajustar la posición de sus tonos, especialmente los tonos medios. En esta ocasión, no. De esta forma, se garantizaría la correcta exposición de las sombras, manteniendo un contraste adecuado, y no disminuido como cuando se acorta el tiempo de revelado. Así que decidí probarla de esta forma.

Así que cogí los dos rollos y me dí una amplia caminata por las calles y las zonas periurbanas de Zaragoza en una tarde razonablemente agradable en los primeros días del mes de diciembre. Soleada. Algo fresquita. Con pocas nubes en el cielo. Luz que sin ser tan intensa como en verano, podía producir sombras profundas. La cámara escogida fue la Fujifilm GS645S Wide 60, con un filtro amarillo Heliopan #8, y la medición de la luz se realizó con el propio fotómetro de la cámara, que es razonablemente competente. El fotómetro está integrado en el cuerpo pero no mide la luz a través del objetivo. Por lo que si descuentas el paso de subexposición más la luz que se lleva el filtro amarillo, el fotómetro estaba ajustado a IE 100.

El revelado se realizó con mi revelador habitual, Kodak HC-100 dilución B (1+31), durante 7 minutos a 20 ºC. Como he dicho, este es el tiempo recomendado para una exposición a la sensibilidad nominal de la película, ISO 400. Quizá el resultado más sorprendente de la prueba es que la densidad de los negativos no parece ser significativamente más alta de lo que esperarías de unos negativos sobreexpuestos. Desde luego, aunque no se han aplicado mediciones técnicas a los mismos, da la impresión de que la película tiene una sensibilidad nominal demasiado optimista. Que probablemente está más cerca de los 200 que de los 400. Por otra parte, el contraste no es excesivo. Desde luego, en las escenas tomadas a la sombra, muy contenido. En las escenas más soleada... pues incluso hay que ajustar las sombras tras la digitalización para que no queden demasiado poco profundas.

Pero sinceramente,... me gustaron más los resultados de mi primera experiencia, con la película expuesta a su sensibilidad nominal. Es cierto que los valores más bajos de luminosidad están a riesgo de empastarse y que hay que medir con cuidado. Pero unos negros profundo dan una imagen más vistosa, sin sacrificar una razonable gama tonal. De todos modos, sigo diciendo que es una película perfectamente utilizable, pero hay alternativas más fáciles de encontrar en mi medio, algo menos baratas, pero de calidad contrastada y perfectamente adecuadas.

"Nueva" Ilford Ortho Plus; comparándola con la Rollei Retro 80S

A finales de octubre, tras una campaña para incrementar las expectativas de los aficionados a la fotografía con película tradicional, Ilford, el principal fabricante de películas en blanco y negro de la actualidad, y probablemente de las que tienen mejor calidad, es una opinión, anunciaba la "novedad" de la Ilford Ortho Plus. Una novedad que lo es de forma relativa. La emulsión no es nueva. Ya lleva un tiempo comercializada en hojas de película de gran formato. Lo que es novedad es que a partir de ahora también dispondremos de ella en película de 35 mm y en rollos de 120 para cámaras de formato medio.

Un paisaje con la Ilford Ortho Plus realizado con la Fujifilm GS645S Wide 60.

La Ortho Plus es una película ortocromática con una sensibilidad nominal ISO 80 para luz natural diurna. Para una escena iluminada por luz artificial se recomienda un índice de exposición de 40. Porque es ortocromática. ¿Qué significa esto? Pues que al estilo de las película más antiguas, la película es sensible a los azules y a los verdes, quizá también al ultravioleta próximo, pero su sensibilidad espectral decrece a partir del amarillo, no siendo sensible al naranja o al rojo. O muy poquito. Frente a esto, las películas habituales, denominadas pancromáticas, tienen sensibilidad extendida al amarillo, al naranja, y a parte de los rojos. Suelen ser "cegatas" a los rojos profundos. Y luego están las superpancromáticas, que extienden su sensibilidad hasta los rojos profundos e incluso hasta el infrarrojo cercano. Uno de estas últimas es la Rollei Retro 80S, que hasta el momento he utilizado exclusivamente para hacer fotografía infrarroja, colocándole a la cámara siempre un filtro IR 720, que impide el paso de la luz visible.

Decadente cabina telefónica fotografiada con la Rollei Retro 80S con una Leica M2 y objetivo Zeiss ZM Biogon C 35/2,8.

Encargué en cuanto fue posible, para probar las nuevas presentaciones de la Ortho Plus, cuatro rollos en formato 120. En principio, mi intención era simplemente ir haciendo fotos y ver cuán cómodo me encontraba con ella. Aunque no es barata. Con nueve euros por rollo, no es fácil sentirse "cómodo". Pero entonces recordé que tenía algún carrete de Retro 80S en el frigo y me dije, ¿por qué no compararlas?. No se trataba de hacer una comparación exhaustiva. No estoy cualificado para ello. Simplemente fotografiar las mismas escenas con ambas películas y comprobar luego la diferencia en los tonos debida a la diferente sensibilidad espectral. Y de paso, decidir cual de ellas me gusta más. Partiendo del hecho de que ambas tienen la misma sensibilidad nominal a la luz diurna, ISO 80.

Bar Las Nieves. Encuentren las diferencias entre las dos películas. Una pista... el letrero de la Coca-cola

Pero las cosas no son tan fáciles. Y salvo en situaciones muy bien definidas, hay que tener mucho cuidado a la hora de analizar las diferencias. Me explicaré contando cómo procedí.

La Ortho Plus, en formato medio, la expuse con la telemétrica Fujifilm GS645S Wide 60. Aunque esta cámara lleva un fotómetro incorporado bastante fiable, la medición de la luz la hice con el fotómetro de mano, mi fiel Sekonic L-408 Multimaster, con mis técnicas de medición habituales. Cuando la escena está uniformemente iluminada, una medición de luz incidente funciona estupendamente. Cuando hay zonas iluminadas y zonas de sombra, o el contraste es grande, una medición parcial de la luz reflejada permite valorar el contraste y exponer salvando la información en las sombras. La Retro 80S la expuse con la telemétrica Leica M2 con el objetivo Zeiss ZM Biogon C 35/2,8. La medición, en las tomas en las que fotografiaba la misma escena, era la misma exactamente que la usada con la Ortho Plus. Por experiencias previas, me constaba que ambos sistemas ofrecían exposiciones análogas dada una combinación de apertura y velocidad de obturación. Pero...

Pistas deportivas.

Voy a explicar también cómo he digitalizado las imágenes en esta ocasión. He usado el escáner de sobremesa Epson Perfection V600 Photo con al última versión del programa piloto del mismo proporcionado por Epson. Esta última versión, que salió hace unas semanas para adaptarse a Mac OS X Catalina, tiene en la práctica las mismas capacidades que la antigua, pero con una interfaz más agradable. Y algo más ágil. Cuando escaneo negativos en blanco y negro procedo de la siguiente forma. Abro el histograma y paso de la exposición automática que me ofrece. En los ajustes de entrada, llevo el punto blanco y el punto negro hasta los extremos del histograma, para evitar empastamientos de sombras o luces por minúsculos que sean. Si estos aparecen a pesar de todo, es porque la exposición del negativo es incorrecta. En los ajustes de salida, también llevo los ajustes hasta el 0 en las sombras y el 255 en las luces. De este modo suelo tener un archivo TIFF 16 bits con los extremos de la gama de grises ya ajustados, y con la más amplia gama de grises que se puede conseguir del negativo. Luego ya sólo queda hacer pequeños ajustes en los tonos medios con las curvas del programa de tratamiento de imágenes preferido. Con las fotos que presento aquí, no he hecho nada más.

Puente del tren.

Comentaré también el revelado. En ambas películas he utilizado Kodak HC-110 dilución B (1+31) a 20 ºC. Durante 6 minutos para la Ilford Ortho Plus y durante 8 minutos para la Rollei Retro 80S.

En los datos de revelado de la Ortho Plus no aparece en estos momentos datos para el Kodak HC-110. Ni los he encontrado en ningún sitio. Pero sí aparecen para el revelador Ilford Ilfotec HC, que siempre se ha dicho que es lo mismo. De hecho, muchas películas ofrecen los mismos tiempos para ambos reveladores, aunque la propia Ilford no. Tras investigar, llegué a la conclusión de que era seguro usar los mismos tiempos de revelado. El resultado fue bueno. Los negativos aparecían algo más densos de lo que esperaba, pero tengo la sensación de que eran pequeñas desviaciones debidas a los tiempos de exposición que ocasionaban ligeras sobrexposiciones. Se digitalizan bien, con abundancia de tonos y detalles. Más tratándose de formato medio.

Para la Rollei Retro 80S he utilizado el tiempo que aparece en la caja de la película,... que no es el mismo para nada del que se suele encontrar en muchos sitios. En este caso, sin embargo, los negativos aparecen, en su mayoría, no todos, algo menos denso de lo esperado. No hay empastamientos en las sombras salvo quizá en un par de negativos... pero eso sí que produce una cosa. Al ajustar el escaneo de los negativos como he comentado, estos aparecen sistemáticamente más contrastados que en la Ilford Ortho Plus. Y eso lo podréis observar en varios de los ejemplos que os he ido presentando. Un poquito, el efecto del forzado químico, pero vía el proceso de digitalización.

Hojas rojas.

¿Qué conclusiones saco? En los negativos que presentan una exposición similar, las diferencias entre ambas películas se pueden observar en la gama tonal cuando en la escena hay tonos de color diversos. En las fotografías "Bar Las Nieves" y "Hojas rojas" se aprecia perfectamente que los tonos rojos de los letreros o el tono de las hojas del árbol son más oscuros en la Ortho Plus, mientras que los cielos aparecen más contrastados y con más detalle en la Retro 80S. Lo esperado. El resto de las fotografías son difíciles de comparar por la diferencia de contraste debida a las diferencias de exposición en los negativos. Recuerdo que están tomadas con la misma apertura y la misma velocidad de obturación en dos cámaras que nunca habían mostrado diferencias de comportamiento.

Soto de Cantalobos

Por supuesto, hay más detalle y sensación de volumen en las fotografías de Ilford, que no se aprecia en las fotos que he puesto aquí. Pero es que los negativos son considerablemente más grandes. 2,7 veces más grandes. Pero aun así la Rollei Retro 80S aguanta bastante bien el embate. Su grano es muy fino, casi imperceptible a pesar del negativo más pequeño. No tengo medios para asegurarlo con precisión, pero cuando observo los archivos digitalizados a la misma ampliación, diría que casi tiene un grano más fino que la Ilford. Apreciación subjetiva. Tomároslo con precaución.

Y con todos los defectos que tiene esta comparación... ¿qué película me gusta más, diréis? Pues estoy sesgado por un hecho. Como tras realizar las fotos para la comparativa me quedaba más de medio carrete de la Retro 80S, un par de días más tarde, al salir de trabajar, como hacía un día y una luz muy agradable, me fui con la Leica M2 a dar un paseo. No llevaba el fotómetro, así que expuse a "ojímetro". Ya sabéis aquello de "soleado f/16" y a partir de ahí ajustar...

Lo cierto es que al aire libre, con luz diurna, mis estimaciones a "ojímetro" no se desvían mucho de lo que me informa el fotómetro. Y los negativos me quedaron en la misma tesitura que los que había expuesto bajo la rigurosa medición con el L-408. Ligeramente subexpuestos, pero sin que se empastasen las sombras. Igual va a ser que la Rollei Retro 80S tiene una sensibilidad real más cercana a los ISO 50 que los declarados ISO 80. En cualquier caso, el resultado final de estos negativos me gusta. Como tras digitalizarlos quedan algo más contrastados... llaman más la atención. En fin... os he dejado algunos para que los veáis. Y bueno... no tengo claro que me vaya a gastar habitualmente los nueve euros más los portes en la Ortho Plus. Supongo que para quienes necesiten una película para aplicaciones o rendimientos determinados... Pero para los demás, poned un filtro cian/azul claro al objetivo, y ya tenéis vuestro bloqueo de los naranjas y rojos.

Buscando el otoño en la ciudad; Canon EOS 650 con Fujicolor Superia X-Tra 400

Hace 10 o 12 días subí un primer artículo sobre buscar el otoño en la ciudad, con película negativa en color sencilla, de las pensadas para los aficionados y los usuarios casuales. En esa ocasión hablaba de la Fujicolor C200, la película más sencilla y barata del fabricante japonés. Hoy nos vamos a centrar en otra película de Fujifilm. Más moderna y, a priori, mejor. Con mayor sensibilidad. Me refiero a la Fujicolor Superia X-Tra 400, que ya me habéis visto utilizar en más de una ocasión.

El domingo que cargué le carrete de X-Tra 400 en la Canon EOS 650, que iba calzada con el EF 50/1,4 USM, no pensaba que fuese a hacer muchas fotos, y que el carrete me duraría un tiempo en la cámara, con fotos en distintas situaciones. Pero de repente, la luz de aquella mañana de domingo, que amenazaba con ser abundante y dura cuando salí de casa, quedó matizada por unas finas nubes que la difundían y la hacían menos agresiva. Así que me animé. Y terminé el carrete en una mañana.

Además de algunas fotos que hice en una exposición, de las que no pongo aquí ningún ejemplo, realicé algunas por el casco histórico de la ciudad antes de recorrer un tramo de la ribera izquierda del Ebro a su paso por Zaragoza, buscando los colores del otoño que, aunque presentes aquí y allí, se seguían retrasando.

La Superia X-Tra 400 tiene un paso más de sensibilidad nominal que la C200. Pero siendo una película más moderna, eso tiene poca incidencia en la granularidad de la fotografía. Quizá un poquito más en la X-Tra 400,... pero también puede depender la diferencia que se observa en las imágenes digitalizadas en diferencias en el procesado digital. Por ahí les irá. Lo que sí que se aprecia, dentro de que tienen la colorimetría muy similar, es que la Superia X-Tra 400 ofrece unos colores más saturados, más vivos. Lo que la hace más adecuada, teóricamente, paisajes.

Lo cierto es que ambas son película pensadas para un uso polivalente por el aficionado a la fotografía que no quiera gastar un dineral en película. La C200 se puede encontrar por precios tan bajos como los 3,50 euros en Fotoimpex. La Superia X-Tra 400 es notablemente más cara, con 5,80 euros en el mismo comercio en línea. La Fujicolor Pro 400H, por no salirnos del mismo fabricante y del mismo comercio, cuesta 9,95 euros.

He puesto los precios de Fotoimpex poco me resulta fácil encontrarlos y enlazarlos. No quiero decir que tenga una preferencia por ese comercio berlinés. Aunque cuando compras en cantidad, el coste del envío suele compensar porque los precios de los productos suelen estar más baratos que la mayor parte de los comercios españoles. Para pedidos más pequeños... pues no se compensan estos costes y no merece la pena, salvo que sea un producto que no se encuentre en los comercios en línea españoles. Pero hay otras consideraciones a la hora de comprar, cuando las diferencias de precio no son exageradas, como son el apoyo a las iniciativas locales y otras filosofías de venta. Eso es una decisión muy personal.

Bueno, de momento, nada más. Por supuesto, recordar que Kodak tiene sus equivalentes, y que tampoco están nada mal. Por ejemplo, la Kodak ColorPlus 200, la Kodak Gold 400 y la Kodak Portra 400, por poner las equivalentes a las mencionadas de Fujifilm. Bueno... la ColorPlus 200 aún es más barata.