La fotografía como afición y otras artes visuales

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Un paseo por la ribera del Ebro con la Holga 120N

Hacía tiempo que no sacaba a pasear la Holga 120N. Recordamos que se trata de una cámara fabricada en China, totalmente de plástico, con unos acabados de una calidad discutible. Utiliza película de formato medio tipo 120, con la que podemos obtener copias de 6x6 o 6x4,5 según la máscara que le pongamos. Yo la uso siempre en 6x6... porque es más grande, porque quedan más monos, por lo chic del formato cuadrado... por lo que sea. Ande o no ande... burra grande.

Ya aprendí con el tiempo que con este tipo de cámaras vale más que hay luz. Porque si no, no se comportan bien. El objetivo, fijo, un 60 mm que se comporta como una angular moderado, tiene dos posiciones de disparo, soleado y con nubes. Dicen que se corresponderían con los diafragmas de f/11 y f/8, respectivamente, pero que en realidad no sirve de nada por un defecto defabricación, y si no se modifica artesanalmente hay que asumir que estas fotografiando a f/13. En caso de que funcionen las dos posiciones, hay que asúmir que la otra será un f/20. La velocidad de obturación es única, y se asume que se corresponde con una valor en el entorno de 1/100 - 1/125 segundo... se asume. En general, todo este tipo de situaciones nos indica que si fotografías con tiempo soleado constantemente y sol en la espalda, podrás usar película de ISO 100. Pero si se te nubla algo o te metes en alguna sombra, mejor llevas una película de ISO 400.

El objetivo tiene varias posiciones de enfoque. Retrato con una persona, grupo pequeño de dos o tres personas, grupo familiar amplio y paisaje. No deja de ser la típica situación de enfoque por zonas, aprovechando la elevada profundidad de campo de las aperturas disponibles. De todos modos, un cierto cuidado y atención hay que prestar. El tamaño del negativo, 3,6 veces superior al de 24x36 mm, hace que la profundidad de campo sea reducida. Así que hay que estimar las distancias a las que hay que enfocar con cierto cuidado.

En el centro del campo la nitidez puede ser "razonable", pero cae muy deprisa en los bordes del campo, llegando a lo catastrófico en las esquinas, donde además se mezcla con fuertes viñeteos, que tienen cierto grado de arbitrariedad caprichosa. Unas veces se ven más intensos y otras menos. Mi ejemplar tiene como lente un menisco de plástico. Hay ejemplares similares pero con un menisco de cristal, la 120GN, que se supone ofrecen mejores resultados... pero sin que desaparezcan las numerosas aberraciones que les aquejan.

En esta ocasión he utilizado un rollo de película Bergger Pancro 400, una película con la que me siento muy cómodo, que me suele ofrecer unos negros profundos, sin que desaparezca nunca el detalle en las sombras, y sin que se empasten las luces. Fue revelado en el mismo tanque que la Rollei Superpan 200 de la que os hablé hace pocos días, en Rodinal (Adox APH09 en realidad), a 1+25, 7,5' a 20,5 ºC. Utilizo para ajustar los tiempos de revelado según la temperatura la calculadora que se ofrece en el Massive Developer Chart de DigitalTruth Photo. Es una calculadora de carácter general, que no tiene en cuenta las peculiaridades de cada par película/revelador, pero que con el Rodinal y afines y las películas más corrientes funciona bien.

En cualquier caso, salvo uno de los fotogramas que aparece un poquito más denso que los demás, se confirma que 400 ISO es la sensibilidad adecuada para un paseo soleado en una mañana de otoño en Zaragoza, con luces que no se estampan y sombras que no se bloquean. Si el tiempo estuviese más sombrío, quizá mereciera la pena prolongar el tiempo de revelado, asumiendo un IE 800 o 1600.

En cualquier caso, cada vez me siento más cómodo con la Pancro 400, que me da casi siempre una resultados previsibles, consistentes y que me agradan. Y sólo mantengo una pequeña reservar de HP5 Plus para forzados a IE 1600 e incluso 3200.

Enrique Meneses en el Centro de Historias

Esta entrada fue elaborada originalmente para el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, que os recomiendo encarecidamente que visitéis.

Llego un poco tarde a esta entrada sobre la exposición de Enrique Meneses en el Centro de Historias de Zaragoza. El mes de diciembre siempre resulta complicado y uno anda con menos tiempo. Pero aunque se clausura ya el 15 de enero, espero que de tiempo a animar a quien no la haya visitado a que lo haga.

Meneses se puso de moda recientemente debido al fallecimiento de Fidel Castro. Meneses fue el primer reportero, periodista y fotógrafo al mismo tiempo, tanto escribía como manejaba la cámara, que pudo convivir con los revolucionarios cubanos en Sierra Maestra en 1958, consiguiendo algunos de los documentos gráficos más interesantes de esa revolución que no quedaba claro dónde iba a parar. Meses más tarde, en el año nuevo de 1959, Fulgencio Batista abandonaba la isla.

Pero Cuba no fue su primer destino, unos años antes había ejercido ya de periodista y reportero en Egipto, un país en plena efervescencia en aquel momento con el derrocamiento de la monarquía y la llegada al poder de Nasser, lo cual rompía los delicados equilibrios políticos de la zona, por sus tendencias prosoviéticas en plena guerra fría. La nacionalidad española de Meneses le permitió permanecer en la zona cuando los reporteros ingleses y franceses hubieron de abandonar el país durante la guerra del Canal de Suez. Aunque también hubo tiempo para hacer fotos más frívolas...

A principios de los años 60 del siglo XX se trasladó a Nueva York para trabajar como autónomo... ejem, perdón, "freelance", que queda más molón. Y lo hizo en un momento también importante. Fue el momento de la elección de John F. Kennedy como presidente y el auge de la lucha por los derechos civiles de las minorías, especialmente de los afroamericanos. Y el estuvo allí. Como atestigua sus fotografías. Una muy impresionante del que sería Premio Nobel de la Paz, Martin Luther King, y otra más curiosa con el que llegaría a ser también Premio Nobel, pero de literatura, varias décadas más tarde, Bob Dylan con sus amigos Joan Báez y Pete Seeger, precursor de ambos en la música folk comprometida.

Pero no dejaba de alternar Meneses en sus fotografías los temas políticos con otros más frívolos, como el mundo de la moda, del cine o el espectáculo en general, aunque siempre desde el punto de vista del periodista y reportero gráfico, fundamentalmente.

El estilo fotográfico de Meneses es el propio de los reporteros de su época. Lo importante es conseguir la foto significativa. Es conseguir un gesto, una mirada, un encuentro... Y si además la foto sale bien de luz, con una buena composición y bien nítida, miel sobre hojuelas. Pero lo prioritario es conseguir la foto. En los años 50 y principios de los 60 del siglo XX el equipo que se había impuesto, especialmente cuando había que viajar ligero o en zonas conflictivas, eran las pequeñas pero fiables y duraderas Leicas de telémetro. Especialmente cuando llegó la fabulosa Leica M3, que mejoró mucho la ergonomía y la facilidad de trabajo con respecto a las cámaras con montura de rosca, especialmente las distintas declinaciones del modelo Leica III que eran las usadas profesionalmente.

En esta foto en la que el propio fotógrafo se ha incluido en el encuadre aprovechando el reflejo en el espejo lo vemos manejando una de las Leicas de la serie M iniciales. La definición no es suficiente para definir el modelo, aunque probablemente se trate de una Leica M3, con la que se le ve en otras fotos que se encuentran en internet. Necesitaría más definición para poder estar seguro.

De todos modos, conforme avanzaron los años 60, y especialmente con la salida al mercado de la sólida Nikon F, las cámaras réflex se harían progresivamente dueñas de los bolsos de los reporteros gráficos. En el siguiente detalle de una fotografía de Meneses tomada en Viena al matrimonio Kennedy, se ven en el fondo otros fotógrafos que llevan tanto cámaras telemétricas como réflex.

El periodo de Meneses como reportero gráfico no abarca toda su vida profesional. Las fotografías de la exposición abarca el periodo entre principios de los años 50 y 1970 aproximadamente. Y mis comentarios se refieren a los personajes y los sucesos que aparecen en las fotografías que he considerado más significativos, pero sin pretender ser exhaustivo, ni mucho menos.

A partir de 1970, aunque sigue haciendo fotografías de vez en cuando, empieza a moverse en las televisiones, dirigiendo diversos programas de información y actualidad, así como en alguna que otra aventura editorial. Como curiosidad, fue el primer director de la edición española de Playboy...

Dejando aparte el anecdotario, la exposición es obligatoria para los aficionados a la fotografía. Así que ir dándoos prisa, que ya no queda mucho tiempo.

El 2016 en fotos (3): 12 meses + 12 fotos... y una más, que no hice yo...

Por décimo año consecutivo, despido el año con esta entrada de 12 meses representados por 12 fotografías. Iniciativa del año 2007, en el Cuaderno de ruta claro, inicialmente, que posteriormente se desdoblaría en dos, separando los viajes, y más recientemente en tres, dándole su espacio a la fotografía con película tradicional.

Como en otros años, el de la fotografía del encabezamiento, este soy yo. Con una salvedad; no la hice yo. Me la hizo mi sobrino Diego, al que en ese momento le faltaban unos días para cumplir los 7 años, en Aguarón.

Repito lo que ya dije el año pasado. Estas doce fotografías, una por cada mes del año, no pretenden ser representativas de nada,… o de todo. Están realizadas todas ellas en Zaragoza, mi ciudad, para bien y para mal, con las cosas que me gustan de ella y las que odio. Así que si estas fotografías han de representar algo es que estoy vivo y miro al mundo. No me enrollo más, simplemente os dejo con las doce fotos de doce meses de este 2016 que se nos acaba, deseándoos todo lo mejor para el 2017 que se nos echa encima.

Y si alguien compara... sí, es casi un copia y pega de la entrada de hace un año, salvo las fotografías, pero es que ya me parece bien el texto como está.

Enero - Mis cámaras estenopeicas en el taller que celebramos con Beatriz Aísa, organizado por Fotógraf@s en Zaragoza.
Febrero - Este año no me he dedicado tanto al bodegón, pero algo así; aquí comprobando que el Tessar de Carl Zeiss Jena tiene realmente una distancia mínima de enfoque sorprendentemente favorable para estos fines.
Marzo - Creo que la exposición sobre las mujeres de Afganistan y la visita guiada con el fotógrafo Gervasio Sánchez, en la imagen, y la periodista Mónica Bernabé nos dejó impresionados a todos los que asistimos.
Abril - Desde que nos azota la crisis interminable, las celebraciones de San Jorge y otras fiestas han perdido su esplendor de antaño. Pero sigue siendo un buen día para pasear la ciudad.
Mayo - Tras el encuentro analógico a finales de abril, fue emocionante recuperar las sensaciones del cuarto oscuro y del manejo de las ampliadoras.
Junio - Sin ser una actividad constante, la fotografía macro y de aproximación es algo que he practicado con frecuencia. De hecho, estaba pensando hacer un libro monográfico con las fotos de este año.
Julio - En un sábado de extremo calor en Zaragoza, qué mejor que ir al acuario con mi sobrino Diego. Lo pasamos bien.
Agosto - En las tarde este mes y de septiembre, exploré mucho las posibilidades fotográficas de las riberas del Canal Imperial de Aragón.
Septiembre - Este simpático muñequito me devolvió las alegrías de la fotografía de naturaleza muerta en el salón de casa.
Octubre - Dominado este mes por el intenso viaje a Hong Kong y Macao, hubo ocasión de relajarse explorando la luz del otoño en los parques de la ciudad. Algo que me gusta hacer todos los años.
Noviembre - La fotografía puede ser algo lúdico y divertido,... como pintar con luz en el pasillo de casa con mi sobrino Diego. Uno maneja el disparador de la cámara y el otro la linterna parpadeante.
Diciembre - Y de las diversas cosas que podría haber puesto del último mes... me quedo con una imagen tranquila, serena, que sirve de homenaje a la ciudad en la que me desenvuelvo yo y a quienes quiero, habitualmente.

Libros de fotografía - Llegados entre diciembre de 2015 y enero de 2016

Desde mediados de diciembre a esta parte se han incorporado a mi biblioteca unos cuantos libros de fotografía que se me estaban acumulando sin haber registrado en estas páginas su llegada. Así que hoy voy a hacer un repaso a estas novedades, aunque sea de forma sumaria.

Las fotografías acompañantes son del sábado pasado, un día en el que las circunstancias nos llevaron a acercarnos en familia al pueblo de Aragón, 50 kilómetros de Zaragoza, para apoyar a una amiga cuyo padre había fallecido... Como fui con mi hermana y mi sobrino de casi siete años, me encargué la mayor parte del tiempo que estuvimos allí de pasear con el pequeño por el pueblo. Y nos llevamos una camarita digital. Las fotografías que pongo a continuación están tomadas indistintamente por uno de los dos. Algunas están procesadas con más intensidad y otras están prácticamente tal cual salieron de la cámara,... y no están necesariamente más procesadas las del peque que las mías. ¿Cuál es de quién?

This is not a map

Lo comenté hace un tiempo. Me enteré de la existencia de una iniciativa editorial denominada This is not a map. Traducido al castellano, "Esto no es un mapa". Bajo la forma de un desplegable similar a los de los tradicionales mapas de carretera, se nos ofrece un trabajo fotográfico de un determinado fotógrafo, localizado en un determinado lugar, sea una población, una región o un país. Podéis ver la colección completa de los que hay publicados hasta el momento en este catálogo.

Compré dos. Montalivet de Hervé Szydlowski está localizado en una colonia nudista en el sur de Francia, en el departamento de la Gironda, no lejos de Burdeos, que ha atraído la visión de distintos artistas al igual que ha aparecido en alguna película que otra. Yo conocía los retratos realizados en ese lugar por Jock Sturges y Mona Kuhn. Szydlowski hace una aportación más, con su propio punto de vista, ligeramente más cerca del trabajo de Sturges, aunque no sea más que por el blanco y negro y el aprovechamiento de la luz. Aunque son obras claramente distintas.

El segundo, Texas de Rémi Noël, está localizado como podéis imaginar en el gran estado del sur de los Estados Unidos de América, y tiene un cierto sabor a reportaje clásico de carretera, en riguroso blanco y negro, si no fuera porque de vez en cuando nos sorprende con las apariciones en el encuadre de un pequeño Batman y otros personajes en miniatura de plástico.

La iniciativa es curiosa, económica, 16 euros la unidad, obviamente no es de esperar la calidad de impresión de libros de factura más noble, y es un poco de engorroso de hojear porque se despliega a un tamaño de 100 x 150 cm aunque plegaditos no abultan nada en la biblioteca.

The Photography Workshop Series

Ya he comentado en otras ocasiones la adquisición de algunos de los volúmenes de la serie The Photography Workshop Series de la editorial Aperture. Si el volumen de Alex Webb y Rebecca Norris Webb estaba dedicado a la fotografía documental o callejera y a la imagen poética, especialidades de cada uno de ellos, y el de Todd Hido nos sumergía en su intimista forma de abordar el paisaje, la fotografía de interiores y el desnudo, lo dos que me faltaban complementan la visión que a través de estos seminarios en forma de libro nos ofrecen estos magníficos fotógrafos.

Y es que los otros dos volúmenes de la colección se los debemos a dos grandes. Larry Fink trata especialmente los conceptos de composición e improvisación, dos de las características fundamentales de la obra de este fotógrafo, cuya obra pudimos contemplar hace un par de años en una exposición muy interesante en Zaragoza.

El segundo de ellos es especialmente emotivo, porque es casi un libro póstumo. Editado el año pasado, en él Mary Ellen Mark nos habla del retrato y del momento. Tenemos que recordar que Mark falleció el pasado mes de mayo de 2015 a los 75 años, habiendo estado en activo desde la segunda mitad de los años 60 del siglo XX. Muy comprometida con su sociedad, también nos regaló retratos inolvidables del mundo del cine y del espectáculo.

Entre los cuatro, constituyen un curso avanzado de conceptos fotográficos que merece la pena tener en la biblioteca.

Islas

Curioso e interesante el libro de Salva LópezIlla (isla en catalán). Es un libro muy intimista, con una encuadernación casi artesanal, muy espartana, en el que los pliegos que constituyen las páginas del libro están sin cortar. De tal modo que a la vista quedan fotografías en blanco y negro de un estancia del fotógrafo en la isla de Lanzarote, tras una ruptura sentimental. Escondidas de la vista quedan las fotografías en color de la convivencia con la mujer que fue su pareja, fotografías en color, muchas de ellas tomadas también en diversas islas, por todo el mundo, en las que vivieron su relación.

A criterio del propietario del libro queda la decisión de liberar o no las páginas ocultas, un hoja afilada y un poco de cuidado situarían al libro en su condición esperada, o de respetar esta ocultación. Quizá entrever de refilón las fotografías oculta. Yo de momento no he cortado los hojas. Pero si que he atisbado entre los pliegues...

IYL - If You Leave Magazine

Desde hace ya un tiempo vengo siguiendo los tumblelog de If You Leave Magazine, tanto la galería principal con el Showcase. A través de la primera va mostrando el trabajo de fotógrafos contemporáneos, de todo el mundo, cuya obra se puede encontrar por internet. En el segundo, trae enlaces a artículos de otros medios relacionados con la fotografía contemporánea, complementando el panorama de la misma, tal y como la entienden sus responsables.

En los dos últimos años han publicado en papel sendos volúmenes, que dan sentido a ese nombre de "magazine", revista, y que en estos momentos venden conjuntamente. Pero lo que es más interesante es que cada volumen, además de la revista con entrevistas y artículos sobre los autores publicados, vienen con un conjunto de láminas con fotografías de los mismos. No son de alta calidad, pero también el precio es muy ajustado, 25 euros. No está mal, para ver qué tendencias reconocen en estos tiempos.

Cumpleaños feliz

Todos los años, a final de enero, llega el momento en que formalmente me cae un año más. Sensación falaz dado el carácter continuo del tiempo que hace que el mismo se acumule en cada instante, y hace tiempo que cuando cumplimos un año más nos encontramos más cerca de esa edad que de la que confesamos oficialmente. Pero las costumbres y tradiciones son como son... y lo que no suelen ser es racionales. Este año me han llegado algunos libros. Comentaré dos, relacionados directamente con la fotografía.

Por un lado, Zaragoza Antigua, recopilación de fotografías de la que es mi ciudad de nacimiento y residencia realizada por Salvador Trallero, en las que vemos como era la ciudad de antaño. Las fotografías proceden de distintos archivos históricos, bibliotecas y hemerotecas, y comprenden fotografías que van desde mediados del siglo XIX hasta los años 60 del siglo XX, quizá haya alguna de los 70... No todas están correctamente identificadas o datadas; supongo que el autor habrá transcrito fielmente lo que conste en los archivos de procedencia. Está bien... es simpático el libro. Trallero tiene su propia editorial, Sariñena Editorial, y es un inquieto preocupado de preservar la memoria de la ciudad y de Aragón, aunque su profesión de origen es pastelero.

El otro libro,... el otro libro,... hay que entrenar pesas para manejarlo con soltura. Porque es un grueso y pesado volumen de la editorial TeNeues denominado Elliott Erwitt's Kolor. Y este es una demostración de que hay gente que realmente sabe lo que me gusta. Si bien Erwitt es conocido sobre todo por su obra documental en blanco y negro, siempre llena de humor, también ha utilizado el color. Y yo soy de los que opina que lo de que la fotografía en blanco y negro es más auténtica y mejor es un prejuicio, que la fotografía en color puede ser bellísima y llena de intención, y que los coloristas precoces del siglo XX me encantan. Así que iré a buscar mi trípode, el de hojear libros enormes, y me pondré a contemplar un rato las fotografías de este magnífico libro.

Paisaje suburbano - Miraflores y huerta de las Fuentes en Zaragoza

Son prácticamente las últimas fotografías del año 2015. Alguna más hay después... pero bueno... Tras muchos días de niebla en Zaragoza, esta se levanta y nos deja una mañana de luz suave, muy plástica para salir a fotografiar.

Hay un tema que siempre me ha gustado. El paisaje alterado por el ser humano, especialmente en los espacios suburbanos, esos espacios en los que la ciudad se desvanece progresivamente en una naturaleza muy domesticada. Un gusto que me viene de la observación de algunas de las fotografías del grupo de la New Tophographics nortemericana (búsqueda en Google Imágenes). Lo que algunos han dominado buscar la belleza y las virtudes estéticas de lo banal, o aparentemente banal. Porque no está reñida con la reflexión sobre el impacto del ser humano en el entorno. En el ambiente. Una cuestión que cada vez está más presente en nuestras vidas. En nuestras conversaciones. Anoche, en la cena de Nochevieja, no dejó de salir el tema. Incluso dentro del ambiente festivo en el que se desarrolló la cena.

Tengo ya muchas fotografías de un mismo entorno al cabo de los años. Una de las formas que tengo de darme buenas caminatas cuando el tiempo me lo permite, el meteorológico y el cronológico, es salir de mi casa hacia el camino de Miraflores y de ahí pasar hacia la huerta de las Fuentes y el soto de Cantalobos, en el este de la ciudad de Zaragoza. A veces las fotografías pueden parecer repetitivas, pero cuando las contemplo en el tiempo, también hay una sensación dinámica de cambio.

Una de las cámaras que más me gusta para estos amplios paseo es la Leica M-E. A veces con un 50 mm, cada vez más con el 35 mm. Tengo una evolución personal por la que mis preferencias están evolucionando de la focal más larga a la más corta. En cualquier caso, la combinación del sensor de imagen sin filtro de paso bajo de la Leica, y la nitidez del C-Biogon 35 mm 1:2,8 de Carl Zeiss a cualquier apertura pero especialmente entre 1:4 y 1:11, junto con la ligereza del conjunto hacen de esta combinación un equipo casi ideal para estos paseos.

Y así, sin más, os dejo con un pase de fotografías de estas algunas de mis últimas fotografías de 2015.