La fotografía como afición y otras artes visuales

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Negativos en color de sensibilidad alta - Fujicolor Superia Venus 800

Llevaba un tiempo queriendo familiarizarme más con películas negativas en color de sensibilidad alta. Vamos a considerar estas películas aquellas con una sensibilidad de ISO 800 o superior. Hasta el momento he tenido la oportunidad de probar la Cinestill 800T, la Kodak Portra 800 y la Fujicolor Natura 1600. También he usado en alguna ocasión la Kodak Portra 400 forzada un par de pasos.

Mis conclusiones hasta ahora son las siguientes.

La Cinestill 800T me da buenos resultados cuando la uso a un índice de exposición (IE) de 400 o 500; pero no merece la pena por precio y calidad general porque a esas sensibilidades la Kodak Portra 400 es superior, salvo con iluminación artificial de tungsteno. A IE 800 o 1600 los resultados son decentes, pero no me matan.

Con la Kodak Portra 800 siempre he tenido incidentes que me han impedido valorarla correctamente.

La Fujicolor Natura 1600 sólo está en formato 135, y tiene un rendimiento agradable siempre y cuando vivas a gusto con una estructura de grano muy presente.

La Kodak Portra 400 forzada funciona sorprendentemente bien, siempre y cuando no estemos en una escena en clave baja, porque los negros quedan algo bloqueados.

Mi intención en estos meses atrás era volver a probar la Kodak Portra 800, en formato medio, y la Fujicolor Superia Venus 800. Esta última creo que es igual que la Fujicolor Superia XTra 800 que se puede encontrar en algunos mercados occidentales, pero yo la compré a una tienda alemana por internet con el nombre de Venus, que es el de origen para el mercado japonés. En la caja, aparecen caracteres de escritura nipona. Esta película sólo está en formato 135.

Bien... O mejor dicho, mal. como de costumbre, un nuevo incidente con la Portra 800 me impide mostrar ningún resultado. Para poder tener buenos elementos de comparación, tanto esta como la Venus 800 las disparé en el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza, en interiores y con luz mezclada artificial y natural. De ahí son los mejores resultados que tengo con la Cinestill 800T disparada a IE 500. Finalmente, sólo puedo comentar los resultados obtenidos con la Venus 800.

El revelado está realizado en Carmencita Film Lab con escaneado a tamaño XL, aproximadamente unos 18 megapíxeles de información. Con el tiempo he ido encontrando diferencias según el operador encargado. Pero aunque son más caros que otros servicios, son los más consistentes en calidad y resultados de los que he probado.

El hecho de que la película sea de formato 135, con negativos de 36 x 24 mm se nota apreciablemente cuando lo comparas con los resultados con cualquier otra película en formato medio. Pero a pesar de todo, los resultados generales, cuando la película está bien expuesta, son bastante notables. La granulación es más apreciable que las Fujicolor Superia XTra 400, por hablar de alguna de la misma familia, y todavía se percibe más diferencia si la comparamos con la Kodak Portra 400. Pero es más continida que la de la Natura 1600. El resultado es menos "impresionista", por decirlo de alguna manera.

Eso sí, hay que exponerla bien. Nada de veleidades con lo de "su latitud admite hasta un paso de subexposición". Se expone a IE 800 midiendo con cuidado para las sombras, con el fin de que no queden bloqueadas. Un tanto de sobreexposición, como es habitual en los negativos en color, no le sienta mal. Pero desde mi punto de vista, de subexponer, nones. Lo cual es una ganancia con respecto a la Cinestill 800T, que a pesar de lo que leo por ahí, su sensibilidad nominal de ISO 800 me parece optimista.

Os he ido dejando unos cuantos ejemplos de la mañana que pasé con ella en el Museo Pablo Gargallo. La exposición fue realizada con una Canon EOS 100 y objetivo Canon EF 50/1,4 USM. Eso sí... cuidado con usar ese objetivo a plena apertura. Aparte de que es difícil fijar el enfoque en el punto deseado, cuando hay que aproximarse al sujeto, el grano es más evidente en las zonas desenfocadas. Por eso, mejor si se puede diafragmar un poquito. Hay que contar que la película está calibrada para luz de día. Si hay un predominio evidente de la luz artificial de tungsteno, puede ser necesario o filtrar la luz al exponer o corregir el procesado digital de la imagen digitalizada. Ahí podemos perder un paso efectivo de exposición.

Recomendaciones semanales - del 15 al 22 de abril de 2018

Estamos de fin de semana largo en Aragón. Mañana es el día en que diversas iglesias cristianas conmemoran a Jorge de Capadocia como santo; figura históricamente dudosa, en alguien se basaría, dicen que en un soldado de las legiones romanas, pero mitológicamente claramente sincrética, ya que en mitos y leyendas de todo el viejo mundo, desde Japón hasta África, encontramos figuras heroicas de guerreros matando dragones, como símbolos del mal. Los dragones, paradójicamente, y no los guerreros, que son los que si que constan históricamente como causantes de todo tipo de desastres.

Fotográficamente se presentaba para mí interesante, especialmente el sábado. Dejando el resto del fin de semana largo a las oportunidades que surgiesen, que en estas fechas siempre las hay. Pero una mezcla de desafortunadas desdichas, a las que hay que sumar el nublado gris panza de burra que ayer cubrió extensas zonas de Zaragoza y alrededores hasta bastante lejos, han hecho que las oportunidades se redujesen. O que la luz de mala calidad hiciera poco apetecible la ejecución de los proyectos previstos. Así que las fotos que acompañan las recomendaciones de hoy vienen del archivo. Olvidadas en la tarjeta Compact Flash de mi EOS 5D II (¿cinco dedos?), pertenecen a un paseo por la desembocadura del río Gállego hace unos meses.

Debemos estar en temporada de premios fotográficos. Hace un par de semanas se fallaron los "prestigiosos" World Press Photo, que ya se me hace raro que no haya surgido ningún escándalo referido a la excesiva manipulación de las fotos premiadas mediante diferentes tipos software de retoque denominados Fotosop. Por cierto, a todos los modernos que al procesado de la fotografía después de la toma le llaman postproducción y lo acortan diciendo "pospo". Obsérvese que las dos primeras sílabas son "postpro",... con erre. La te, la perdono, porque hay quien opina que es optativa. Decir que he visto más noticias que comentaban las marcas de las cámaras que se utilizan que noticias que comentasen el contenido de las fotos.

Unos días más tarde nos han comunicado los premios Pulitzer, tanto en las noticias de última hora, como en reportaje de fondo. Justamente, en los últimos tiempos hemos escuchado voces que ponen en duda la eficacia del tipo de fotografía premiada a la hora de producir cambios en la sociedad o en el mundo, acusando a algunas de estas fotografías de puro amarillismo fotográfico. A ver quien consigue la foto más truculenta. Creo que algo hay que pensar en la función y las formas del periodismo fotográfico, o de la fotografía como instrumento del cambio. Creo que hay demasiadas fotografías icónicas en la historia de la fotografía, mientras que el cambio social o político es demasiado escaso.

Vamos con un repaso a la fotografía en la que las personas son el elemento fundamental. Primero con la fotografía en la calle, que aunque parezca algo propio de los modernos, es muy antigua. En On this Date in Photography ya nos hablan de las fotografías de Paul Martin a finales del siglo XIX, documentando las calles de la Inglaterra victoriana. En el mismo artículo nos hablan también de un fotógrafo holandés poco conocido, pero que mezcla el humor y la curiosidad en sus imágenes, en su recorrido por las calles de los Países Bajos, aunque también hizo reportajes de más calado para la prensa. Se trata de Kees Scherer, que curiosamente es un miembro del grupo fundador de la World Press Photo. Ninguno de los dos tiene página en internet dedicada, ni siquiera en la Wikipedia.

En la Plataforma de Arte Contemporáneo nos hablan del nuevo proyecto de la fotógrafa murciana Mar Sáez. Si destacó hace no mucho tiempo por su reportaje intimista sobre la relación de una pareja de mujeres, una de ellas transgénero, en esta ocasión, en color, se asoma brevemente a las vidas de los que tienen que ponerse al volante de un coche, o simplemente meterse en un vehículo, para dedicar horas de sus vidas a ir de una lado a otro. La fotógrafa se reconoce como uno de ellos.

Siguiendo con personas, vayámonos al retrato puro y duro. En Creative Boom nos hablan de una serie que ya tiene sus cuarenta añitos, la del británico John Myers, que documentó a las personas que vivían en una ciudad periférica del área metropolitana de Dudley, Stourbridge, en las Midlands. Realizados estos retratos de forma concienzuda, con una cámara de gran formato, proporcionan información no sólo de la persona sino también de su entorno, generando el conjunto un documento del modo de vida de la época.

En Vantage encontramos otro interesante estudio a base de retratos. Un ensayo fotográfico de Adriana Zehbrauskas (instagram), brasileña radicada en Ciudad de Méjico, que ha conseguido introducirse en un hogar de retiro para antiguas prostitutas ya mayores, excluidas de la sociedad, pobres, y sufriendo en mayor o menor medida las consecuencias de su profesión. Un intento notable de dignificar a estas personas, las más de las veces despreciadas por la hipócrita sociedad en la que han desarrollado su actividad.

Si nos pasamos al paisaje, en Magnum Photos nos hablan de la engañosa belleza del paisaje antártico tal y como la ha percibido el italiano Paolo Pellegrin. En un proyecto conjunto con la NASA, las fotografías buscan documentar las consecuencias del cambio climático y el deshielo de las regiones antárticas. Lo cual no quieta para que las fotografías sean de notable belleza. Os dejo puesto un vídeo sobre el proyecto.

Las fotografías que nos han mostrado en Booooooom del americano Christopher Soukup (instagram), tomadas en el crepúsculo y en las horas nocturnas de barrios residenciales de ciudades americanas, me han recordado poderosamente a las de Todd Hido, uno de mis favoritos entre los fotógrafos contemporáneos. Quizá no tenga la misma calidad estética, pero no están nada mal. Y por eso las traigo aquí. El fotógrafo las imagina como fotografías fijas de una película que nunca se realizó. Bueno. Vale.

Y si empezábamos con un cierto grado de crítica hacia las fotografías premiadas en algunos certámenes notables, terminamos con un artículo del blog Cartier-Bresson no es un reloj, que recoge párrafos de Joel Meyerowitz que nos explica su posición actual con respecto a sus propias fotografías, y en qué medida considera que ya las ha liberado, o se ha liberado de ellas, para que cada cual las lea e interprete como considere oportuno. Y también, en qué medida considera que muchas de las fotografías actuales, especialmente las difundidas en redes sociales son... "jodidamente" aburridas. Y no le falta razón. El original de las declaraciones en AnOther.

Mis últimos Polaroid Originals... por el momento

Durante algo más de un año he estado realizando regularmente fotografías con cartuchos de fotografía instantánea. Fundamentalmente, con el formato de las polaroids, bien sea bajo la marca Impossible Project o bajo la más actual, que sustituye a la anterior, Polaroid Originals. Ha habido momentos buenos... y otros no tanto.

Fuera de algún trasteo eventual con la Instax Mini 8 de mi sobrino Diego, he usado mis dos cámaras Polaroid. Una sencillita, para película tipo 600, que viene penalizada por la flojera de su objetivo y por su elevada distancia mínima de enfoque. Otra más completa, para película tipo Spectra o Image System, mucho más apta. Que además estaba como nueva. Aunque en los dos últimos cartuchos me ha dado problemas a la hora de expulsar el último fotograma... sobre todo en el último cartucho.

EPSON MFP image

¿Está claro no?

Pero el principal problema viene de la película. La película de Polaroid Originals, anteriormente Impossible Project, sigue siendo muy cara y muy inconsistente.

El penúltimo cartucho que hice, en color, en un paseo fotográfico por el Ebro que surgió como iniciativa espontánea en Fotograf@s en Zaragoza, aun tuvo un pase. La temperatura no era excesivamente baja, aunque lo parecía por el viento. Pero la calma con la que transcurrió permitió cuidar la película. Pero aun así, los resultados son muy bajos, a pesar de que aseguran que con el cambio de marca se renovó la emulsión en color para dar colores más naturales y saturados. Juzgad vosotros mismos en el siguiente pase de fotografías...

Pero la emulsión en blanco y negro, que es la que más me gusta, necesita unas circunstancias de toma muy definidas. Sigue siendo conveniente que la temperatura sea alta, para una consistencia en los resultados y para evitar que los revelados de las fotografías sean irregulares. Y si proteges con el calor corporal las fotografías, y las introduces nada más salir de la cámara en un bolsillo de tu chaquetón, corren mucho riesgo de estropearse si se doblan un poquito o si son afectadas por la humedad corporal. Nuevamente como ejemplo las que tomé en Peracense a finales de febrero, un día de buen tiempo, pero muy frío.

Como digo, resultados muy inconsistentes para el precio que hay que pagar. Casi 20 euros más los gastos de envío para el formato Spectra. Un poco menos para el tipo 600. Para 8 fotografías.

Ahora me encuentro esperando un aparato, la Jollylook, a cuya financiación me apunté por financiación colectiva hace un año, cuyos primeros ejemplares tendrían que haber estado disponibles hacia el verano de 2017, y que parece que van a ser enviados en estos días... uno de estos días... Uso película Instax Mini. Pero no deja de ser una aventura de riesgo que ya veremos cómo resulta. El coste de funcionamiento con esta película es menor, aunque el tamaño es mucho más pequeño y vistoso.

Luego siempre está la posibilidad de hacerse con alguna cámara Fujifilm, una marca que últimamente no goza de mi aprecio, en sus formatos Instax Square o Instax Wide. Pero la Square es un híbrido digital... que no tiene la misma gracia. Y la Wide... pues le pasa como con las minis... Las cámaras, y especialmente sus ópticas, son muy muy muy troteras. Flojas. No son caras... pero me resultan un poco decepcionantes. Está también la opción de las Lomography que usan película Instax... pero tampoco me acaban de convencer. La pena es que mi Polaroid Image System SE no pueda ser cargada con una película en condiciones.

Mis fotografías instantáneas salían periódicamente en mi cuenta en Instagram dedicada al tema. De momento, en paro. Me quedan dos cartuchos de Polaroid Originals en blanco y negro que iré haciendo cuando la ocasión lo permita cuando haga buen tiempo. De momento, hoy he estrenado otra cuenta de Instagram, para no perder contacto con la plataforma, dedicada a la fotografía con película tradicional. Pero todavía no tengo las ideas claras de cómo va a funcionar.

Taller de fotografía aérea en ASAFONA

La fotografía aérea está de moda. Especialmente entre fotógrafos paisajistas y fotógrafos viajeros. O simplemente entre viajeros caprichosos. O simplemente entre caprichosos. Es difícil en estos momentos, si sigues algunos canales de fotografía en Youtube, no encontrarse de vez en cuando algún vídeo donde muestren las virtudes y las maravillas de filmar o fotografiar con un dron. Y si los canales están especializados en paisaje y naturaleza, ya es habitual que el responsable filme una parte considerable de sus vídeos con uno de estos aparatos.

Sensibles a esta actualidad, en la Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza (ASAFONA), de lo que soy miembro, aunque participo de sus actividades muy discretamente, programaron para el pasado sábado 14 de abril de 2018 un taller de introducción a la fotografía aérea impartido por Francisco Javier "Chavi" Fernández Bordonada. Chavi, además de apasionado del tema, es también un profesional que incluye entre sus servicios la fotografía y la filmación aéreas con firmes diversos. Por lo tanto estamos ante una persona que sabe de lo que se habla a un nivel muy práctico.

El curso o taller estaba pensado a un nivel introductorio, no práctico. Se trataba de pasar unas horas en la mañana del sábado en la que se repasasen los distintos aspectos a tener en cuenta en la fotografía aérea con drones:

Aspectos legales: permisos y restricciones para uso profesional o recreativo.

Equipamiento necesario para la actividad.

Software para planificación y ejecución de proyectos fotográficos.

Repaso a las posibilidades fotográficas que abren estas herramientas y ejemplos de ellas.

Básicamente eso. Una puerta de entrada para que el personal empiece a valorar lo que se puede hacer y lo que no. Y en la medida de lo posible, desde el punto de vista de la práctica y la ética del fotógrafo de naturaleza. Asafona se adhiere al código ético de la Asociación española de fotógrafos de naturaleza (AEFONA) que podemos resumir en esa frase que tanto nos repitieron nuestros padres de niños: "Se mira, pero no se toca". Cuando decimos se mira es se observa y se fotografía; cuando decimos no se toca, queremos decir que no rompemos, molestamos, ni modificamos nada de los que vemos y fotografiamos.

En la programación prevista del taller no estaban incluidas prácticas de ningún tipo. Sí que durante esas horas de la mañana del sábado pudimos ver y contemplar, incluso alguna pequeña demostración de alguna de las posibilidades de los drones, pero nada más. No obstante, Chavi es un tipo enrollado, y era consciente que alguna gente nos podía apetecer, en la medida de lo posible, pasar de las palabras a los hechos. Por ello, se ofreció a pasar una hora del sábado por la tarde con quienes estuviéramos interesado para trastear un poco con uno de sus aparatos, un DJI Mavic Pro. Pequeño pero matón.

La tecnología de vuelo detrás de estos aparatos me pareció impresionante. Visualmente tienes una cámara con trípode integrado en vuelo. Tal es su estabilidad en el aire que se puede realizar tomas con velocidades de obturación relativamente largas, componer imágenes de alto rango dinámico a partir de varias tomas en sobreexposicion y subexposición secuencial, o componer imágenes de mayor tamaño y ángulo de vista de lo que permiten los 12 megapíxeles de la cámara ensamblando varias tomas contiguas del paisaje.

Para realizar esta pequeña práctica a la que nos sumamos cuatro participantes en el taller, nos desplazamos por la tarde del sábado al polígono de Botorrita, el lugar más cercano a Zaragoza para poder hacer unas prácticas sin restricciones legales. No se puede volar por los núcleos de población o sobre edificios habitados, en las próximidades de los aeropuertos, y hay restricciones en las proximidades de las instalaciones militares y de zonas de protección de la naturaleza.

Hay que decir que la cámara del aparato tiene ciertas limitaciones. Aunque permite obtener archivos en formato RAW, se trata de una cámara con un pequeño sensor de 1/2,5", del tipo de las que incluyen las cámaras digitales compactas más sencillas o los teléfonos móviles. Pero teniendo una calidad razonable, y usado con talento, podemos obtener imágenes interesantes, conociendo sus limitaciones en materia de rango dinámico y fotografía con altas sensibilidades, derivadas del pequeño tamaño del sensor.

Reconozco que es tentador. Poder cambiar el punto de vista, la perspectiva, o la capacidad para aproximarse a lugares o a puntos de toma donde no se puede llegar caminando, es muy interesante. La estabilidad del aparato hace que funcione como un trípode altamente estable. Y las limitaciones están más en la mentalidad y el conocimiento del fotógrafo u operador de vídeo que en el propio aparato. Que alguna tiene, pero nada que impida desarrollar la creatividad del fotógrafo.

Creo obligado poner algún ejemplo del trabajo de Chavi, por ejemplo, en forma de vídeo. Nos ofreció un par de vídeos, uno rodado en paisajes de Aragón y otro en los bosques de Eslovenia.

Pero también pudimos disfrutar del trabajo de otros fotógrafos, que nos ofreció como ejemplo. Gente realmente muy buena en su oficio.

Realmente impactante fue el trabajo de Reuben Wu; este fotógrafo utiliza el dron no como cámara sino como iluminación, realizando impresionantes fotografías nocturnas de paisajes en los que se fija especialmente en formaciones geológicas notables. Os dejo también un vídeo con ejemplos de su obra.

Espero que os haya gustado todo esto... Quizá, dentro de un tiempo, alguno de estos chismes pudiera incorporarse a mi equipo fotográfico. Quizá. Ya veremos.

Recomendaciones semanales - del 8 al 15 de abril de 2018

Sigo muy atareado, con cosas diversas. Hay una serie de cosas que quiero hacer y no me da tiempo. Para colmo, ha hecho una semana horrible de lluvia y tiempo feo, que sólo se ha arreglado al final de la misma. Algo la hemos disfrutado. Y sólo al final de la misma he podido dedicar tiempo a la fotografía. Un taller de fotografía con drones del que os hablaré en cuanto tengo un momentico, y un taller de fanzines fotográficos, esta mañana hemos estado haciendo fotos para el mismo, del que también os hablaré en su momento.

Curiosamente, tengo una buena colección de recomendaciones para este domingo. Pero no tengo mucho tiempo. Que me han invitado a ver una película en el cine. A ver si nos da tiempo a llegar. Seleccionaré algunas de ellas, aunque sea de forma somera. Y lo ilustraré con un tema que siempre me ha fascinado. Las escultura de ángeles en piedra... de las que en Roma tenemos un montón, con especial concentración, qué casualidad, en el Ponte Sant'Angelo.

Y hablando de "angelicos", hay una fotografía que me he encontrado de vez en cuando por la red de redes que siempre me ha gustado mucho, de unos niños jugando en una de las playas del desembarco de Normandía en 1947, sólo tres años después de que dichas playas se convirtieran en un infierno. Realizada en color, con formato medio cuadrado, me ha parecido siempre muy notable. Pero nunca había sabido quién la hizo. Esta semana me la he vuelto a encontrar en Historical Times. Y me he puesto a buscar de quién era. Es de "Chim", pseudónimo con el que se conocía a David Seymour, uno de los fundadores de la agencia Magnum Photos, del cual sí que sabía que después de la guerra había realizado un proyecto para documentar la situación de la infancia en la desvastada Europa. Lo que no conocía era que el proyecto empezó o fue inspirado por el viaje que hizo en la primavera de ese 1947, cuando hizo el recorrido entre las playas de Normandía y Berlín siguiendo la ruta de lo que había sido la guerra unos años antes. Y que hubiese hecho unas fenomenales fotos en color, raras en aquel momento.

Pero la fotografía relacionada con los conflictos bélicos no es de ahora. En cuanto fue posible, los fotógrafos siguieron a los ejércitos en campaña. De los más antiguos fotógrafos en una guerra es Roger Fenton, que en 1855 se desplazó con el cuerpo expedicionario británico a la península de Crimea, en una de las guerras más absurdas conocidas. Suponiendo que alguna no lo sea. Y además cruel. Sus fotografías, posadas, tenían un componente propagandístico y comercial, pero desde luego nos valen como documento histórico. Lo hemos visto en How to See Without a Camera.

Robert Frank es probablemente el referente fundamental de la fotografía documental y callejera de los Estados Unidos. El más americano de todos. Nació en Suiza. De su labor recorriendo los Estados Unidos y fotografiando a sus gentes, se ha hablado mucho. Pero en Old Skull nos hablan de un trabajo muy desconocido del suizo. El que hizo fotografiando las calles de Nueva York desde las ventanillas de los autobuses urbanos en movimiento. Algo que nos puede parecer muy tonto hoy, pero que en el ecuador del siglo XX, con películas menos sensibles, con cámaras más primitivas, la cosa no era tan banal. Y las fotos son excelentes. Claro. Y coherentes con su estilo y trayectoria.

No conocía yo a la artista contemporánea Eleanor Antin, que ha dedicado buena parte de su obra al arte conceptual, siendo la performance su forma de expresión favorita, performances que ha reflejado fielmente en sus fotografías. Su obra más famosa, 100 Boots, desarrollada entre 1971 y 1973 le llevó a fotografiar ese número de piezas de calzado en distintos puntos de la geografía americana, y a remitir por correo copias de las fotos a cientos de personas. Creo que tengo que aprender más sobre esta autora. La idea nos la ha proporcionado AnOther Magazine.

Una entrada en Facebook, no recuerdo quién la publicó, me lleva a una necrológica en la sección de arte de The Sidney Morning Herald, en la que nos comunica el fallecimiento de la autraliana de origen griego Polixeni Papapetrou. En 2012, a Papapetrou le dijeron los médicos que le quedaban entre días y semanas de vida por culpa de un cáncer que le habían diagnosticado cinco años antes y del que pensaba que estaba curada. Aun vivió durante otros cinco años. Cinco años especialmente creativos especialmente en relación con su hija Olympia. El caso es que un repaso a su obra, casi siempre fotografía escenificada que reflexiona sobre el concepto de identidad, y con frecuencia con niños y adolescentes como protagonistas, me parece muy notable. Una pena que haya fallecido joven.

Cualquiera que siga esta sección con cierta atención y frecuencia, no será mucha gente, sabrá que tengo cierta debilidad por los fotógrafos japoneses. En el canal de youtube de Eīhwaz han publicado esta semana un vídeo con la obra de Masao Yamamoto, y sus pequeñas pero interesantes obras fotográficas, llenas de simbolismo y personalidad propia. Muy minimalista. Os dejo aquí el vídeo.

En British Journal of Photography nos proponen conocer la obra de la fotógrafa checa Tereza Zelenkova, una fotógrafa relativamente joven que basa su fotografía, fundamentalmente en blanco y negro, en la inspiración por los mitos y leyendas, situándolos en lugares que le son cercanos, sean bosques, ciudades, casas, interiores, cuevas,... A mí me ha parecido bastante interesante. 

La semana pasada hablaba de un fotógrafo que fotografiaba el paisaje desde lo alto, Hans Strand, y esta semana, por recomendación de Creative Boom tenemos otro. Se trata de Tom Hegen que se ha dedicado a fotografiar las salinas en activo a través de Europa. Una de las industrias más antiguas de la humanidad y que da lugar a intervenciones notables sobre el paisaje y un grafismo interesante en las imágenes. Y es que con lo del taller de fotografía aérea con drones,... me fijo más en estas cosas.

Y para finalizar, tenemos el número 109 de Fraction Magazine. Y alguno de sus porfolios me ha llamado la atención. Por ejemplo, el trabajo The City Beneath the Sky de Marc Yankus, que nos presenta una peculiar forma de ver la arquitectura típica de Nueva York, bajo la forma de paisajes alterados. Y algo surrealistas. Y desprovistos de gente. Que eso sí que es raro en la Gran Manzana.