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Nueva película Bergger Pancro 400 (2) - Mi colección de cámaras para película tradicional (en funcionamiento)

Hace unos días os hablaba de mi primer rollo de la nueva película del fabricante francés Bergger, la Pancro 400. Una película de la que me sentía muy satisfecho, y que de hecho estoy pensando en que sea mi película de elección para trabajos de interés. Para un uso más casual, tengo pensado tirar de Fomapan. Pero de eso hablaré otro día. Más adelante.

Esta nueva película, como su nombre indica, es pancromática. Es decir, es teóricamente sensible a todo el espectro de luz visible, como la mayor parte de las películas modernas. Pero eso es algo cierto en parte. Voy a ponerme un poco técnico y voy a poner aquí la curva de sensibilidad espectral de la película, que no es muy distinta a la de otras películas pancromáticas. Está obtenida directamente de la versión en francés de la ficha técnica de la película ofrecida por el fabricante a fecha de enero de 2017.

Como vemos, la película es sensible entre las longitudes de onda de 400 nanometros y aproximadamente los 660 nanometros aproximadamente donde comienza un brusco descenso de sensibilidad para que esta sea nula a partir de los 680 nanometros. El espectro visible, aunque hay variaciones entre individuos va entre el violeta, que comienza e los 380 nanometros y los 780 nanometros del rojo más profundo. Ciertamente los valores más extremos están sujetos como digo a cierta variabilidad personal, y hay muchas personas que no llegan a ser sensibles a los rojos más profundos, por lo que en la práctica no es infrecuente ver mucho textos donde redondean y nos dicen que el espectro visible esta entre 400 y 700 nm.

El caso es que incluso en las películas pancromáticas como esta Pancro 400, siempre hay una menor sensibilidad, aunque sea ligera, a los tonos cálidos que a los tonos fríos. Normalmente, en escenas tomadas con luz de día, no tiene mayor importancia. Pero cuando fotografías en interiores con luz artificial, especialmente luz de tungsteno o aquellas que la imitan, hay predominio de tonos cálidos y las películas se pueden quedar cortas de sensibilidad. Algún fabricante, no muchos, lo avisan, y te dicen que la sensibilidad de la película para esas situaciones es menor. Por ejemplo, 320 ISO en lugar de 400 ISO. No es el caso de la Pancro 400. Pero yo decidí probarla con luz artificial.

Para ello, cargué la Hasselblad 503CX con un carrete de Pancro 400, la iluminé con mis lámpara habituales del salón, halógenas o de LED con tonos cálidos, e hice un pase de modelos de mi colección de cámaras para película tradicional, aunque solamente aquellas que están en funcionamiento, aunque sea con alguna limitación.

Estas son las dos primeras que fotografié, la Canon EOS 100 (1992) y la Leica CL (1973) (Entre paréntesis el año de fabricación aproximado para el modelo del que dispongo). Van juntas porque entre 1993 y 2004 fueron las responsables de ir de viaje conmigo. La primera hasta el año 2001, la segunda con posterioridad. El buen resultado de la Leica CL y su mayor ligereza me condicionaron para ser de los primeros en adoptar las cámaras micro cuatro tercios, comparables en tamaño, como cámaras viajeras por excelencia.

Desde el punto de vista del rendimiento de la película, creo que ciertamente su sensibilidad real cuando la fuente de iluminación es luz artificial cálida es algo inferior. Los negros del cuerpo de la Leica CL tendrían que tener algo más de materia. No obstante, la película, como ya comenté, se comporta muy bien y se traga los pasos de contraste sin ningún problema.

Sigo con el pase de modelos. Ahora ya sin interrupciones sobre las características de la película.

Además de la Leica CL ya vista, dos telemétricas de la marca alemana más, la Leica M2 (1961) con montura de bayoneta para los objetivos y la Leica IIIf (1951) con montura de rosca.

Otras dos telemétricas, pero de formato medio, y por lo tanto bastante más grandes. La Fuji GS645S Wide (1983) es una telemétrica para rollos de película de 120 y 220 sobre los que se obtienen 15 o 30 negativos de 6 x 4,5. Mientras que la Plaubel Makina 67 (1985) con su objetivo Nikkor 80/2,8 fabricado por Nikon, retráctil, tiene un cuerpo metálico, es más consistente, y admite sobre los mismos formatos de película 10 o 20 negativos de 6 x 7. Ambas hacen fotos sin problema, con elevada calidad, pero la Makina 67 necesita pasar por taller por filtraciones de luz en el fuelle del objetivo retráctil.

Dos cámaras réflex, una Pentax MX (1977) y una Praktica MTL 5 (1985). La primera con su popular montura K de bayoneta, la segunda con una montura de rosca M42 que Pentax había abandonado ya diez años antes de que saliera al mercado este modelo de Praktica. Mi primera cámara réflex, de 1989, fue una Pentax P30N que no conservo. La vendí para comprar la Pentax MX que usa todos aquellos objetivos de focal fija de Pentax que fui comprando de segunda mano poco a poco y que van muy bien. Por ello, le tengo un cariño especial. Además va estupendamente, es una de las cámaras más agradables de usar, siendo además muy compacta de tamaño.

Vámonos hacia atrás en el tiempo con estas dos Agfas. La primera, la Agfa Jgestar 8,8 (1928, posteriormente conocida como Agfa Billy, bajo cuyo nombre se declinaron muchas cámaras similares de iniciación) es una cámara de objetivo retráctil con fuelle, sencilla, con un objetivo de tres elementos que no ofrece mucho contraste y moderada nitidez, pero que con sus negativos de 6 x 9 sobre película de formato 120 da información de sobras para disfrutar de la fotografía. También tiene alguna filtración de luz, y hay que protegerla de la luz directa en el momento de hacer la foto. La Agfa Synchro Box (1953) representa a las populares cámaras de cajón cuyo concepto básico no varió desde la primera Brownie de Kodak de 1900. Admite también película de 120 produciendo negativos de 6 x 9, pero su objetivo muy sencillo, un simple menisco, acarrea todo tipo de aberraciones ópticas. Para ampliar con muuuuuuucha moderación. Pero divertidas de usar, ambas.

Dos nuevas cámaras de objetivo retráctil para película de formato 120, produciendo ambas negativos cuadrados de 6 x 6. Conceptualmente muy similares, aunque la primera, la Zeiss Ikon Ikonta modelo 521/16 (1948) es algo más latosa de usar que la Adox Golf 63 (1955). Curiosamente, la primera no sufre de las filtraciones de luz en el fuelle de las que sufre la segunda, que hay que proteger de la luz directa al usarla para evitar luces parásitas en exceso.

Un recuerdo especial para las cámaras que originalmente no fueron mía sino de mi familia. desde la Viking (1964) que usaba mayormente mi padre durante mi infancia, pasando por la Kodak Pocket A-1 (1977), que yo usaba cuando me iba de campamento cuando era un adolescente y que usa cartuchos de película de formato 110 con sus minúsculos negativo, hasta la Olympus μ(mju:)-1 (1993) que compré para mi familia con el fin de que tuvieran una cámara de cierta calidad pero sencilla de usar, una vez que yo ya me había aficionado a la fotografía.

Unos años más tarde, me compré para mí mismo esta Olympus μ(mju:)-2 (1997), descendiente de la anterior, más compacta, con un objetivo más luminoso y protegida contra las inclemencias del tiempo. La pongo en comparación con la Olympus Pen EE3 (1973), una de las populares compactas de medio formato, la mitad del tradicional formato popularizado por Leica, que hacían que los carretes de 36 exposiciones ofrecieran cerca de 80 si las cargabas con cuidado para aprovechar al máximo la longitud de la película.

Mezcla de estilos en esta ocasión. En el centro, una noble Yashica Mat 124G (1970), reflex binocular con un objetivo tipo Tessar que hace unas fotografías excelentes, pero que tengo con una funcionalidad algo "estorbada" porque como consecuencia de una caída, la lente de enfoque no se sujeta correctamente. Por lo demás va muy bien. A reparar en cuanto tenga ocasión. Y con las otras dos entramos en el terreno de lo lúdico. De las cámaras-juguete. Pero que hace fotos. Por dos euros en un mercadillo conseguí la Cámara Safari de Indiana Jones (1987), que es una variante de la Werlisa Club Color B, una cámara que se fabricó en España como churros desde los años 70. Es muy elemental en su uso, pero hace fotos. Conceptualmente similar es la Vivitar Ultra Wide & Slim (2001), pero con la peculiaridad de que tiene un objetivo gran angular de 21 mm. También se puede conseguir por pocos euros. Su ergonomía puede producir algún dolor de cabea que otro, pero las fotos que se hacen con ella pueden ser muy simpáticas. Pasad de las Lomography, y buscad este tipo de cámaras si queréis diversión.

Diversión que también se puede conseguir con las chinas Holga, de las que yo tengo dos. Una Holga 120W PC y una Holga 120N. Ambas son fabricadas en 2015. El PC de la primera viene de Pinhole Camera, y es efectivamente una estenopeica. Ambas son para formato medio, rollo de formato 120. La estenopeica puede hacer fotografías de 6 x 9 y 6 x 12, la 120N de 6 x 6 y 6 x 4,5. La calidad en la estenopeica es la esperable en este tipo de cámaras. La de la 120N es simpáticamente lamentable.

Y dos estenopeicas más... La Camara Pinhole Automontable (2015) comprada en la librería del CaixaForum de Zaragoza. Tengo pendiente sustituir la lámina del estenopo por otra más fina. El estenopo me salió con un diámetro excesivo y la nitidez que ofrece es demasiado baja. Aunque no deja de ser curiosa de usar. Se vendía en piezas, y te la montas tú mismo. Admite carretes de 35 mm normales y corrientes, pero el avance es muy aproximativo. La otras es una Ondu 6x12 Multiformat (2016), que con un sistema de tabiques móviles permite usar sobre película en rollo tipo 120 los formatos de 6 x 6, 6 x 9 y 6 x 12. Está hecha artesanalmente de madera, las piezas se mantienen en su sitio con imanes de vanadio, y es muy bonita.

Llevo 11 fotografías con 24 cámaras presentadas hasta el momento. Normalmente la idea es que todas menos una cámara cupiesen en los 12 fotogramas que permite la Hasselblad en un respaldo tipo A12. Pero un error en el primer fotograma hizo que hasta aquí llegáramos. La siguiente fotografía está realizada con la Leica M-E, digital, calzada con el Elmar-C 90/4 para suplir esa carencia.

A pesar de que parecía que esta tecnología iba a desaparecer, la fotografía instantánea esta viviendo un simpático resurgir. Hay quien tira de los nuevos productos desarrollados por Fujifilm. Pero otros preferimos rescatar las viejas Polaroid y usar la (carísima) película instantánea de Impossible Project. Yo dispongo de una Polaroid Image System SE y una Polaroid Supercolor 635. Esta última es un modelo muy sencillito, que ofrece las típicas fotos cuadradas de Polaroid. La primera ofrece mucha mayor calidad y posibilidades, pero hay que usar el formato especial tipo Spectra, algo más alargado.

Y queda una cámara... la que ha hecho la mayor parte de estas fotos...

Y aquí tenemos la reina de las cámaras, una Hasselblad de la serie V, en concreto una Hasselblad 503CX (1989), con su clásico Carl Zeiss Planar 80/2,8, fotografiada con la Polaroid Image System SE. En realidad este modelo no salió tal y como se ve de fábrica, ni se vendió tal cual, ya que está montado a partir de distintas piezas. Las Hasselblad para película eran fundamentalemente un concepto modular. La 503CX el cubo central, pero el respaldo vino por otro lado, el objetivo por otro, y el visor que se ve... no es Hasselblad. Es Kiev, soviético. Pero funciona correctamente.

Y este es mi repaso a mi colección de cámaras para película tradicional en funcionamiento, aprovechando mis pruebas con la Bergger Pancro 400.

Recomendaciones semanales - del 29 de enero al 5 de febrero de 2017

Son ya cerca de las siete y media de la tarde del domingo cuando empiezo a redactar mis recomendaciones fotográficas de este domingo. Es decir, se me ha hecho muy tarde. Así que voy a presentarlas de forma un poco telegráficas. Para colmo, esta semana tenía bastantes. Algunas las dejaré para la semana que viene, y otras las descartaré. De momento, os dejo con el tablero en Pinterest sobre paisajes urbanos e industriales, porque no sólo de naturaleza se alimenta el paisaje.

Iré pues rápido, aunque no dejaré de intercalar algunos paisajes en blanco y negro tomados con una cámara de 1955, de la que os hablaré dentro de poco. Está tomadas el lunes pasado en el valle de Tena, en los Pirineos Centrales aragoneses, y en la comarca del Serrablo, también en el Alto Aragón.

Y sin más preámbulos, de Bored Panda traigo un artículo dedicado a Jamie Livingston, un nativo de Nueva York que durante 18 años tomó al menos una polaroid al día, documentando su vida, hasta que falleció de cáncer, en 1979 y 1998. Algunas fotos son realmente buenas, y las de sus últimos meses, emotivas y estremecedoras.

Los que me seguís habitualmente sabéis que en los últimos tiempos me he interesado por las "polaroids"... en realidad por la fotografía instantánea en general. En Photolari también son conscientes que es un tipo de fotografía menos anecdótica de lo que parece y hacen un repaso a diez prestigiosos fotógrafos y artistas contemporáneos que se la tomaron en serio. Y son verdaderos pesos pesados.

Los Hare Krishna son un movimiento religioso procedente de la India que ha adquirido cierta popularidad por la imagen de sus adeptos realizando proselitismo en las principales ciudades occidentales, con sus ropajes anaranjados, sus instrumentos musicales y su eterno mantra. En FotoRoom nos hablan del trabajo de Misha Petrov que refleja cómo este movimiento, de capa caída en occidente tras cierto crecimiento, está arraigando en la desencantada sociedad rusa. Algunos retratos son muy bellos. Pero no olvidemos que en algunos países se consideran sus actividades sectarias y peligrosas para la autonomía del individuo.

En Oscarenfotos.com nos proponen con frecuencia galerías y biografías de fotógrafos muy diversos pero siempre muy interesantes. En esta ocasión, que sea uno fotógrafo documental americano como Joel Sternfeld, que usa predominantemente el color, lo hace especialmente interesante. Y encima con cámaras de gran formato.

Han publicado esta en semana en Lensculture una artículo dedicado a la fotografía de Annelie Vandendael, que nos muestra hasta que punto se pueden hacer fotografías modernas, osadas e interesantes con una cámara tan tradicional como una Hasselblad para película tradicional.

Desde que visité una exposición de Pieter Hugo en el Museo de l'Elysée en Lausana, me ha interesado mucho este fotógrafo sudafricano. En L'Oeil de la Photographie nos han hablado de uno de sus trabajos dedicados a la infancia. Con retratos como es habitual en él para aprender mucho.

En el Tumblr de How to see without a camera están apareciendo últimamente muchas entradas dedicadas a fotografías de Susan Meiselas, y me parece una buenas excusa para recordar a esta excelente fotógrafa documentalista.

Una técnica de fotografía alternativa y tradicional que me gustaría aprender es la cianotipiaEn Lomography Magazine han dedicado un artículo a los bellos cianotipos Pipo Nguyen-duy. Para que os hagáis una idea de lo que estoy hablando.

Y ya advierto que ha aparecido el número 95 de Fraction Magazine, pero dejo para la semana que viene el repaso a sus porfolios más interesantes.

Polaroid Image System SE - La poco valorada serie currante de Polaroid

El mundo tiene sus ironía. Y el de la fotografía, igual o más. Os hablaba hace unas semanas de cómo había desempolvado mi Polaroid Supercolor 635 y la había ido utilizando, entre otras cosas para el ChocoEncuentro navideño de Fotógraf@s en Zaragoza. También comenté la experiencia de utilizar las modernas emulsiones de Impossible Project para este tipo de cámaras, interesantes pero muy caras. Como de todo esto hablé en mis blogs, hubo gente que hasta lo leyó. Y de repente me llegó una propuesta. Una propuesta que se llamaba Polaroid Image System SE, y que podía llegar a mi poder, para siempre, por la modesta cantidad de 27 euros. Os la presento.

La serie Image Sytem, Spectra en los Estados Unidos, pero son lo mismo, fue una serie de cámaras Poloroid que estaban pensadas para ser usadas entornos profesionales. No necesariamente por fotógrafos. Más bien por ingenieros, forenses, profesionales del peritaje de todo tipo, policías... Unas cámaras con características externas más sobrias que las de las más lúdicas serie SX-70 y 600, pero con características superiores como veremos. Comparemos el alegre aspecto de mi Supercolor 635, con la elegante sobriedad de la Imagen System SE. Supongo que eso de SE vendría de "Special Edition" o algo así...

Ambas tienen un flash incorporado, una célula de medición de la luz con un sistema de exposición automática, un botón disparador, y un sistema de carga de los cartuchos de película similares. Pero a partir de aquí, vienen las diferencias. Sigamos por el frente. Mirando la imagen, a la izquierda del objetivo de la Image System SE vemos un círculo protegido por una rejilla de circulitos. Eso un sistema de enfoque automático por sonar. Sí... como lo de los submarinos, los delfines o los murciélagos,... emite un sonido en una frecuencia que no escuchamos, rebota en el sujeto a fotografiar y calcula la distancia de enfoque. La Supercolor 635 tiene un sistema de enfoque fijo, que según las especificaciones permite obtener sujetos nítidos a distancias entre 1,2 m e infinito. Lo cierto es que los objetos distantes aparecen con menos nitidez de la deseable. La Image System SE enfoque automáticamente entre distancias de 60 cm e infinito... y bien.

El objetivo es importante...

El objetivo de la Supercolor 635 (y el de otros muchos modelos funcionalmente similares) tiene una focal de 106 o 116 mm y una apertura fija de f/11 o de f/14, no encuentro uniformidad en las especificaciones según las fuentes según, y está fabricado con una sola lente, probablemente un menisco, de plástico. Sin embargo, la Image System SE viene claramente definido como un 125 mm f/10 de apertura máxima. Cerraría hasta f/45. Y estaría fabricado con tres elementos. Aquí encuentro diferencias según las fuentes. Unos dicen que de plástico y otras que de vidrio óptico. En cualquier caso, una sistema óptico claramente superior.

En ambos casos, el obturador tendría un rango de velocidades suficiente para un uso relativamente variado, que vendrían determinadas por el programa de la cámara.

Veamos la trasera de la cámara...

Como vemos, frente a la Supercolor 635, que no tiene más posibilidades que elegir con cual de los dos disparadores queremos tomar la foto, con el principal que acciona el flash, o con el secundario que lo evita, aquí tenemos más opciones. Un botón para desconectar el flash, otro para desconectar el enfoque automático. En algún lugar he leído que en ese caso enfoca a infinito. O algún tipo de hiperfocal. Tiene otro botón para activar el temporizador en el disparador, y otro para activar o desactivar el aviso sonoro de enfoque conseguido.

Pero además la cámara, que ya digo que estaba pensada para determinados usos profesionales, tiene una funcionalidad añadida. El visor no es mudo. Aporta información. Por un lado un icono verde que indica que se puede hacer la foto sin problemas, y otro rojo que indica que la luz es insuficiente o que la foto puede salir desenfocada. Y un telémetro que nos informa de la distancia que hay hasta el sujeto enfocado, en metros o en pies. Hay una clavija para seleccionar la unidad de medida. Con una precisión al decímetro. Encuadras, pulsas el disparador parcialmente, y se activa el mecanismo de enfoque. El telémetro lee en ese momento, por ejemplo, 2,6... Es decir, 2 metros y 6 decímetros. O 260 centímetros. Genial. No sé cuál es el límite. No lo he comprobado. Pero cuando sobrepasa determinada distancia, tal vez entre 5 y 6 metros, deja de informar, aunque el enfoque es correcto y la foto sale bien. Por ejemplo, esta.

Y ahora los más observadores diréis... oye, ¡que las polaroids eran cuadradadas! Sí, pero no las del sistema Spectra/Image System. De forma rectangular, eran algo más grandes que las típicas Polaroid SX-70 o 600. Pero por lo demás, similares en sensibilidad y características a las Polaroid 600. Esto conlleva dos consecuencias. Como su precio original era más caro, estaban mejor construidas y tenían más refinamientos, se vendieron menos. Y aunque Impossible Project también fabrica actualmente película para ellas, son mucho menos populares. Y para algunos, el que no sean cuadradas, les quita gracia. En resumen. Una Spectra/Image System es una cámara más sólida y de más calidad que la mayoría del resto de las Polaroid, e incluso que de las actuales Fujifilm Instax. Pero es menos conocida y buscada, y puede resultad mucho más barata de adquirir.

El ejemplar que ha llegado a mis manos está absolutamente como nuevo. Ha venido con su embalaje prácticamente intacto. La correa de cuello o bandolera todavía en su envoltura sin desprecintar. La correa de mano viene incorporada en el cuerpo de la cámara. Incluye el manual en perfecto estado y el folleto de accesorios. E incluso llevaba insertado un cartucho de película original Polaroid, con toda seguridad caducado, al que le faltaba una foto. La pila estaba descargada, por lo tanto no se podía usar. Si lo hubiese sabido, fue una sorpresa que me encontré, a oscuras hubiera trasnferido la película a un cartucho con pila de Impossible Project, y hubiera intentado usarla. Como no lo supe, abrí el compartimento a la luz y se veló. Probablemente, desde que se compró hasta que llegó a mis manos sólo había hecho un disparo. Se guardó. Y no se volvió a usar nunca. Nueva. Funciona sin problemas.

Como veis, la he probado ya. Cuando me avisaron que me la traían, poco antes de Navidad, me llegó el 3 de enero de 2017, encargué por internet un par de cartuchos Impossible Project en color y uno en blanco y negro.

Desde luego, con las fotografías en color pude comprobar que la calidad de imagen, en comparación con las que emite la Supercolor 635, es claramente superior. También pude comprobar que a estas películas y estas cámaras, de uno u otro tipo, les gusta la luz. Mejoran mucho las cosas y los resultados. Así como si evitamos contrastes excesivos.

Como digo, también hice un cartucho de fotografías en blanco y negro. Pero el resultado fue un poquito peor... pero probablemente por mi culpa. Se me ha olvidado decir que también tiene un compensador de exposición que permite ajustar mejor el comportamiento del programa de la cámara según la escena. Y es importante hacerlo cuando estas películas tienen un latitud de exposición limitada y no se llevan bien con los contrastes excesivos. En algún momento me dejé el compensador ajustado en el sentido de la sobreexposición, y no le sentó bien a las imágenes. Pero algunas fotos hubo en blanco y negro que quedaron más o menos bien.

Sinceramente, me da igual que las fotos no sean cuadradas. La calidad de la imagen es superior a la Supercolor 635... y para un fotógrafo que sepa lo que sea hace, que no sea simplemente tomar unos recuerdos de una "fiestuqui"... es mucho más satisfactoria de usar.

Eso no quiere decir que la Supercolor no lo sea. Aprovechando el pedido de película Impossible Project Spectra, encargué también algunos cartuchos de tipo 600 que estaban de oferta por ser emulsiones antiguas. El día de reyes usamos una con la imagen circular. No pongo fotografías de los miembros de la familia... pero algunas puedo enseñar...

Divertidas, aunque se nota un punto de calidad inferior. Tanto por la nitidez que ofrece el objetivo de la Image System SE, como por los colores que ofrecen las emulsiones más recientes de Impossible Project. Pero no están mal.

El 2016 en fotos (2): De película

En 2016 se ha producido un cambio notable en mis costumbres fotográficas. Si hasta el año pasado y durante las últimas rondas solares la fotografía con película tradicional era un complemento o un entretenimiento que se producía de vez en cuando, pero mi forma de fotografiar principal era la toma digital, en este año ha cambiado. En proyectos muy concretos y en los viajes, la toma digital es la predominante. Pero para mis paseos, para mi entretenimiento cotidiano, para el día a día, la película tradicional ha ocupado un lugar principal. 2016 ha sido también un año donde he hecho muchas pruebas, algunas con éxito, otras con menos. Las iré resumiendo mes a mes.

ENERO

Dos temas fundamentales. El primer el taller de fotografía estenopeica con Beatriz Aisa que reunió a ocho aficionados con esta estupenda fotógrafa y persona. El segundo la fotografía en interiores con Cinestill 800T, película cinematográfica adaptada a un uso como película negativa color de alta sensibilidad calibrada para luz de tungsteno. En ambos casos, experiencias muy satisfactorias.

Fotografía estenopeica
Canon EOS 100 + EF 50/1,4 USM + Cinestill 800T

MARZO

Habiendo anunciado el fabricante chino de las cámaras Holga que cesaba la producción de estas cámaras, me hice con un modelo básico. Sin flash, con lente de cristal. Lo probé en la excursión a Anento con Fotógraf@s en Zaragoza.

Holga 120N + Tri-X 400

MARZO-ABRIL

Con febrero un mes un poco anodino en experiencias fotográficas, marzo y abril fueron sin embargo dos meses de gran experimentación. Fundamentalmente, durante esos dos meses me hice con una serie de objetivos antiguos con montura de rosca M42, de los cuales uno japonés, el Takumar 35/2 de Pentax, y el resto una colección de diversos 50 - 58 mm de los países de la antigua Europa comunista, especialmente la República Democrática Alemana y la Unión Soviética. Con ellos vinieron alguna cámara Praktica y Zenit, a precios absolutamente ridículos. La Zenit fracasó poco después. Pero es poco importante.

Pentax MX + Takumar 35/2 + Portra 160
Pentax MX + Takumar 35/2 + Portra 400
Zenit E + Industar 50-2 50/3,5 + Fujifilm Acros 100
Praktica MTL 5 + Carl Zeiss Jena Tessar 50/2,8 + Portra 400
Praktica MTL 5 + Carl Zeiss Jena Tessar 50/2,8 + Portra 160

ABRIL

Con abril llegó también la primera de las dos quedadas analógicas que se han celebrado, con gentes de Fotógraf@s en Zaragoza (FeZ) y la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza (AFZ). Desarrollada en el entorno de la Expo 2008, tres cámaras distintas me llevé. Aunque una de ellas quedó tocada y averiada. No sin antes proporcionarme unas dobles exposiciones muy interesantes. Y también estrené un objetivo de la antigua RDA...

Voigtländer Perkeo II + FP4 Plus
Pentax MX + Meyer Optik Görlitz Trioplan 50/2,9 + Acros 100
Olympus mju-II + Kodacolor 200

También sucedió algo que plantó en mí la semilla de la inquietud por la fotografía instantánea, aunque tardaría unos meses en germinar. Emilio Molins se llevó su Instax Wide.

Olympus mju-II + Kodacolor 200.

MAYO

En mayo estaba encantado con los dos pequeños objetivos de tras el telón de acero, que con la Pentax MX hacen un equipo compacto y ligero. Y capaz de funcionar en condiciones impensables para mí.

Pentax MX + Trioplan 50/2,9 + Kodacolor 200
Pentax MX + Trioplan 50/2,9 + HP5 Plus

JUNIO

En el final de la primavera y principios de la primavera hice cosas diversas, pero destacaré dos de ellas. La excursión a Bubal y Jaca con Fotógraf@s en Zaragoza, a la que me llevé la Hasselblad 503CX, y el viaje a Islandia, al que me llevé la Olympus mju-II.

Olympus mju-II + Kodacolor 200
Hasselblad 503CX + Distagon 50/4 + Ektar 100
Olympus mju-II + Tri-X 400

JULIO

Julio estuvo cargado de experimentación. Por ejemplo, fotografía estenopeica sobre película con una Holga Wide Pinhole o con una Ondu 6x12 Multiformat.

Holga Wide PInhole + FP4 Plus
Ondu 6x12 Multiformat + Kodak Portra 400

También usando la película cinematográfica Cinestill 50D, de baja sensibilidad y calibrada para luz de día, adaptada a su uso como negativo en color tradicional.

Pentax MX + Helios 44 58/2 + Cinestill 50D

Y me hice con un zarrio, una Vivitar Ultra Wide & Slim, cámara de plástico con un gran angular en el entorno de los 21 mm, y que tengo que aprovechar más. No da gran calidad, pero es muy expresiva.

Ambas fotos: Vivitar Ultra Wide & Slim + FP4 Plus

AGOSTO

En agosto usé varias cosas, pero lo más destacable o específico fue que desempolvé mi cámara más antigua, la Agfa Billy de 1928, con la que con un poco de cuidado se pueden conseguir fotos muy interesantes. Y con su negativo de 6 x 9 cm, recoge información en cantidad a pesar de su flojo triplete como objetivo. También, con esta serie comencé a experimentar con el revelado de la Ilford XP2 Super como película en blanco y negro tradicional en lugar de proceso C-41. Con buenos resultados.

Ambas fotos: Agfa Billy o Jgestar 8,8 + Ilford XP2 Super

SEPTIEMBRE

Este mes también fue dado a experimentar y probar cosas. Usé más la Hasselblad 503CX, probé los procesos forzados con película Portra 400 y me llevé la Fuji GS645S a una excursión al matarraña con Fotógraf@s en Zaragoza. Un no parar.

Hasselblad 503CX + Sonar 150/4 + Ilford XP2 Super
Las dos fotos anteriores: Canon EOS 100 + EF 40/2,8 STM + Portra 400 @ 1600
Fujifilm G645S + Portra 400

OCTUBRE

Empecé este complejo mes con una quedada de Fotógraf@s en Zaragoza a la que me llevé la Hasselblad 503CX.

Hasselblad 503CX + Planar 80/2,8 + Portra 400
Hasselblad 503CX + Sonar 150/4 + Portra 400

Y el evento más importante del resto del mes fue que me traje de Hong Kong una Plaubel Makina 67, una cámara que empezó dándome unos resultados excelentes y mucha satisfacción, pero que con el uso ha empezado a mostrar filtraciones de luz y voy a tener que llevar a revisar. Una pena, porque por lo demás está en excelente estado. Pero son los riesgos de adquirir material clásico que ha podido estar mucho tiempo parado y sin mantenimiento.

Ambas fotos: Plaubel Makina 67 + Portra 400

OCTUBRE-NOVIEMBRE

Durante el verano me hice, por un precio ridículo, con una pequeña Olympus PEN EE3, cámara de medio formato, es decir, que en un carrete de 35 mm obtienes el doble de exposiciones que con una cámara habitual. Hice un carrete paseando por Zaragoza, en la excursión a Monreal del Campo para fotografiar la flor del azafrán y en una escapada a Madrid.

Las cuatro fotos: Olympus Pen EE3 + Acros 100

NOVIEMBRE

Dos quedadas marcaron este mes. La primera de ellas fue la segunda quedada analógica del año, continuación de la anterior que hicimos en abril, y que nos llevó al Gran Capitán en Montañana y a la Cartuja de Aula Dei en Peñaflor. Allí comprobé que definitivamente la Makina 67 no iba bien. Pero también comprobé que la Leica M2, con revelados forzados incluidos, va mejor que nunca. Con todo tipo de focales.

Una de las fotos que pude salvar de la Plaubel Makina 67 + Portra 400
Leica M2 + Biogon-C 35/2,8 + Tri-X 400 @ 1600
Leica M2 + Elmar C 90/4 + Portra 400

A la segunda quedada de noviembre, organizada por Rafael Ricote y pensada para hacer fotografía callejera por el casco viejo de Zaragoza, opté por llevarme un equipo improbable para este fin, la Hasselblad 503CX con el respaldo para Super Slides, 16 exposiciones de 4 x 4 cm.

Hasselblad 503CX con respaldo A16s + Planar 80/2,8 + XP2 Super

DICIEMBRE

Y en diciembre germina la semilla de la fotografía instantánea que se planto en el mes de abril. Desempolvo la Polaroid Supercolor 635 que tengo por casa, gasto la película Polaroid 600 que me quedaba en el Chocoencuentro de Fotógraf@s en Zaragoza, y me hago con unos cartuchos de Impossible Project 600, para ir conociéndonos.

Algunas polaroids fueron regaladas a los modelos y yo hice fotografías digitales para testimoniar su existencia: Polaroid Supercolor 635 + película Polaroid 600
Polaroid Supercolor 635 + película Polaroid 600
Polaroid Supercolor 635 + Impossible 600 BN
Polaroid Supercolor 635 + Impossible 600 color

En la última semana del año, tengo una de cal y otra de arena. Busco paisajes con niebla con la Fuji GS645S, que no quedan bien por culpa de un revelado mal hecho.

Fujifilm GS645S + Ilford XP2 Super

Y me voy al parque con la Hasselblad 503CX y la Polaroid Supercolor 635. Con esta me llevo una lente de aproximación, consiguiendo algún modesto éxito,... pero necesito más práctica.

Hasselblad 503CX + Planar 80/2,8 + Ilford XP2 Super
Polaroid Supercolor 635 + Lente de aproximación Hoya de 2 dioptrías + Impossible 600 Color
Polaroid Supercolor 635 + Impossible 600 Color

The Impossible Project - Cada vez menos "imposible", pero "imposiblemente" caro

Hace unos días comentaba el conjunto de experiencias con la cámara Polaroid Supercolor 635, cámara que "heredé" en su momento cuando en la empresa donde la tenían dejaron de usarla durante años con el advenimiento de la fotografía digital para documentar visualmente sus cosas y donde había dejado de tener valor.

Como se puede comprobar en este autorretrato, y en otro similar en color que muestro más adelante, la distancia mínima de enfoque de la Polaroid Supercolor 635 no la hace apta para este tipo de fotos, o de retrato con mucha aproximación. La distancia mínima de enfoque es 1,2 metros.

Entre las experiencias se encontraban las de haberla usado con película procente de The Impossible Project, una iniciativa para volver a rescatar la película instantánea para el uso con el parque de millones cámaras Polaroid dispersas por el mundo, e inútiles desde el momento en que esta empresa americana cesó la producción de la película adecuada a las mismas. Pero los cartuchos de película que compré en su momento, de las primeras generaciones lanzadas por The Impossible Project, tenían una serie de inconvenientes. Los cartuchos que compré eran de la versión en blanco y negro.

Me resultaba muy difícil conseguir exposiciones consistentes y el contraste y la gama de grises era muy pobre.

Había que dejar revelar durante bastante tiempo protegida de la luz.

Se informaba del riesgo de degradación con el tiempo si se exponía a la luz.

Eran muy caras, especialmente dada la calidad y los inconvenientes de uso.

No probé las versiones en color, pero esencialmente se anunciaban los mismos inconvenientes, con el añadido de la inconsistencia o pobreza en la restitución del color.

Pasados varios años, mantuve recientemente una conversación con un aficionado a los materiales instantáneos, tanto compatibles con las cámaras Polaroid como con el ecosistema Fuji Instax. Me comentó que las películas de The Impossible Project habían experimentado mejoras notables y que a lo mejor me merecía la pena probarlas. Dicho lo cual, compré un par de cartuchos en el único comercio que me consta que los venden en Zaragoza, Shuave. Uno de ellos en blanco y negro y otro en color. Como creo que ya comenté hace unos días, frente a las diez exposiciones que eran el estándar en los cartuchos de película Polaroid, en los cartuchos de The Impossible Project sólo salen ocho. Dado que el contador de la cámara es decreciente y empieza por diez, cuando llegas a tres, es el momento de disparar tú última bala del cartucho. Perdón, fotografía.

Mis impresiones, absolutamente subjetivas, tras pasar un rato en el Parque de la Memoria de Zaragoza un sábado por la mañana buscando motivos adecuados a cada uno de los modelos de película vienen a continuación. Recordemos que se trata de película de sensibilidad 600 ISO, con una superficie útil de 7,9 x 7,9 cm, para una tamaño total de 10,8 cm de alto por 8,9 cm de ancho.

En lo que se refiere a la película en blanco y negro, la gama de tonos está muy mejorada con respecto a la versión que probé hace unos años, y es mucho más predictible. Evaluando la escena, y aplicando el corrector de exposición de la cámara, conseguí que la exposición fuera razonablemente correcta en las fotografías resultantes.

El contraste de la película en blanco y negro también está mucho más mejorado. Aunque no se consiguen negros profundo, pueden ser razonables, y los blancos no se empastan con facilidad. Eso sí, en condiciones de iluminación natural suave, sin fuertes contrastes provocados por la luz del sol, aunque con luz abundante. Estamos hablando de una luz en la que aplicando la regla de "soleado f/16", para una película de 600 ISO, deberíamos obtener buenas exposiciones a f/11 y velocidades de obturación entre 1/250 y 1/500. Nublado ligero con algún rayo de sol asomando entre las nubes de vez en cuando. Si en el encuadre hay abundancia de vegetación oscura, corrigiendo con el compensador de exposición hacia la subexposición. Si en el encuadre hay abundancia de superficies de hormigón o tierra de color claro, corrigiendo con el compensador de exposición hacia la sobrexposición. En el resto de los casos, compensador de exposición en posición neutra.

La película en blanco y negro tiene un tono general cálido, que me parece agradable.

En lo que se refiere a la película en color, la fidelidad del color no es excesiva, pero los colores son agradables. No demasiado saturados, pero diferenciados. Mejorables, pero utilizables.

Tras hacer la foto, al bolsillo inmediatamente, protegida de la luz y recibiendo el calor del cuerpo, para un mejor revelado. En todos los casos, no los saqué al exterior hasta que pasó un tiempo de entre 30 - 45 minutos, para conseguir un buen revelado y evitar pérdidas de contraste por la exposición a la luz antes de que el revelado estuviese completo.

La definición de la imagen no es excesivamente fina o nítida, pero en la línea de lo que se puede ver con otros materiales sensibles instantáneos comercializados en estos momentos.

La conclusión de lo mencionado, que podéis contrastar hasta cierto punto con las copias digitalizadas que he ido poniendo en este artículo, es que esta película es utilizable. E incluso puede ser interesante desde un punto de vista creativo. Menos desde un punto de vista lúdico, porque la lentitud del revelado completo y la conveniencia de mantenerlo protegido de la luz hasta que este se conseguir, coarta la posibilidad de contemplar cómo surge la imagen en la fotografía desde su estado latente a su estado de plena visibilidad.

El principal problema sigue siendo su precio. Cada uno de los cartuchos cuesta 20 euros, para ocho exposiciones. Es decir, estamos hablando de 2,5 euros por fotografía. Lo cual sigue siendo una cantidad excesiva desde el punto de vista de lo que es la relación calidad/precio. Aunque entiendo que esta gente se está partiendo el cobre por conseguir un producto nuevo, ya que no ha contado con la colaboración de Polaroid, a pesar de que esta no estaba interesada en el producto. Bueno... vende alguna cámara que son Fujis "recauchutadas" y usando película Fujifilm Instax. Incluso tiene que sufrir la competencia de una empresa consolidad como Fujifilm, que ha visto sus ventas de película Instax impulsadas, debiéndose este impulso a motivo diversos pero también el interés por este tipo de fotografía que The Impossible Project ha ayudado a mantener. Hasta Leica se ha subido al carro. Evidentemente, Fujifilm tiene mucho más músculo y conocimiento sobre el tema, y aunque sus productos Instax dejan que desear en el lado de la calidad, son lúdicos y más baratos. Con precios de 11 o 12 euros por cartucho de 10 exposiciones, sus fotografías cuestan la mitad. Han empezado a comercializar película en blanco y negro, y han anunciado que van a comercializar un formato cuadrado, aunque más pequeño que el de las antiguas Polaroid. En superficie aprovechable, son las Instax Wide las que son equiparables, aunque con otro formato distinto del cuadrado.

En estos momentos, si uno se compra una cámara Fujifilm Instax Wide por unos 120 euros, que equivale a 6 cartuchos de The Impossible Project. Suponiendo, como en mi caso, que el coste de la cámara Polaroid es cero. Y que un amigo decidiera comprarse dicha Instax Wide por ese precio... En el momento en que hicieramos ochenta fotografías, 8 cartuchos él de película Instax Wide, 10 cartuchos yo de película Instax Wide, los costes de ambos se habrían equilibrado. A partir de ahí, a él le saldrían las fotografía a la mitad o menos de coste mientras se mantuviese el esquema de precios actual.

Si estás interesado en invertir en fotografía instantánea... hay muchas cosas en las que pensar.