La fotografía como afición y otras artes visuales

CARLOSCARRETER.ES

Recomendaciones semanales - del 8 al 15 de abril de 2018

Sigo muy atareado, con cosas diversas. Hay una serie de cosas que quiero hacer y no me da tiempo. Para colmo, ha hecho una semana horrible de lluvia y tiempo feo, que sólo se ha arreglado al final de la misma. Algo la hemos disfrutado. Y sólo al final de la misma he podido dedicar tiempo a la fotografía. Un taller de fotografía con drones del que os hablaré en cuanto tengo un momentico, y un taller de fanzines fotográficos, esta mañana hemos estado haciendo fotos para el mismo, del que también os hablaré en su momento.

Curiosamente, tengo una buena colección de recomendaciones para este domingo. Pero no tengo mucho tiempo. Que me han invitado a ver una película en el cine. A ver si nos da tiempo a llegar. Seleccionaré algunas de ellas, aunque sea de forma somera. Y lo ilustraré con un tema que siempre me ha fascinado. Las escultura de ángeles en piedra... de las que en Roma tenemos un montón, con especial concentración, qué casualidad, en el Ponte Sant'Angelo.

Y hablando de "angelicos", hay una fotografía que me he encontrado de vez en cuando por la red de redes que siempre me ha gustado mucho, de unos niños jugando en una de las playas del desembarco de Normandía en 1947, sólo tres años después de que dichas playas se convirtieran en un infierno. Realizada en color, con formato medio cuadrado, me ha parecido siempre muy notable. Pero nunca había sabido quién la hizo. Esta semana me la he vuelto a encontrar en Historical Times. Y me he puesto a buscar de quién era. Es de "Chim", pseudónimo con el que se conocía a David Seymour, uno de los fundadores de la agencia Magnum Photos, del cual sí que sabía que después de la guerra había realizado un proyecto para documentar la situación de la infancia en la desvastada Europa. Lo que no conocía era que el proyecto empezó o fue inspirado por el viaje que hizo en la primavera de ese 1947, cuando hizo el recorrido entre las playas de Normandía y Berlín siguiendo la ruta de lo que había sido la guerra unos años antes. Y que hubiese hecho unas fenomenales fotos en color, raras en aquel momento.

Pero la fotografía relacionada con los conflictos bélicos no es de ahora. En cuanto fue posible, los fotógrafos siguieron a los ejércitos en campaña. De los más antiguos fotógrafos en una guerra es Roger Fenton, que en 1855 se desplazó con el cuerpo expedicionario británico a la península de Crimea, en una de las guerras más absurdas conocidas. Suponiendo que alguna no lo sea. Y además cruel. Sus fotografías, posadas, tenían un componente propagandístico y comercial, pero desde luego nos valen como documento histórico. Lo hemos visto en How to See Without a Camera.

Robert Frank es probablemente el referente fundamental de la fotografía documental y callejera de los Estados Unidos. El más americano de todos. Nació en Suiza. De su labor recorriendo los Estados Unidos y fotografiando a sus gentes, se ha hablado mucho. Pero en Old Skull nos hablan de un trabajo muy desconocido del suizo. El que hizo fotografiando las calles de Nueva York desde las ventanillas de los autobuses urbanos en movimiento. Algo que nos puede parecer muy tonto hoy, pero que en el ecuador del siglo XX, con películas menos sensibles, con cámaras más primitivas, la cosa no era tan banal. Y las fotos son excelentes. Claro. Y coherentes con su estilo y trayectoria.

No conocía yo a la artista contemporánea Eleanor Antin, que ha dedicado buena parte de su obra al arte conceptual, siendo la performance su forma de expresión favorita, performances que ha reflejado fielmente en sus fotografías. Su obra más famosa, 100 Boots, desarrollada entre 1971 y 1973 le llevó a fotografiar ese número de piezas de calzado en distintos puntos de la geografía americana, y a remitir por correo copias de las fotos a cientos de personas. Creo que tengo que aprender más sobre esta autora. La idea nos la ha proporcionado AnOther Magazine.

Una entrada en Facebook, no recuerdo quién la publicó, me lleva a una necrológica en la sección de arte de The Sidney Morning Herald, en la que nos comunica el fallecimiento de la autraliana de origen griego Polixeni Papapetrou. En 2012, a Papapetrou le dijeron los médicos que le quedaban entre días y semanas de vida por culpa de un cáncer que le habían diagnosticado cinco años antes y del que pensaba que estaba curada. Aun vivió durante otros cinco años. Cinco años especialmente creativos especialmente en relación con su hija Olympia. El caso es que un repaso a su obra, casi siempre fotografía escenificada que reflexiona sobre el concepto de identidad, y con frecuencia con niños y adolescentes como protagonistas, me parece muy notable. Una pena que haya fallecido joven.

Cualquiera que siga esta sección con cierta atención y frecuencia, no será mucha gente, sabrá que tengo cierta debilidad por los fotógrafos japoneses. En el canal de youtube de Eīhwaz han publicado esta semana un vídeo con la obra de Masao Yamamoto, y sus pequeñas pero interesantes obras fotográficas, llenas de simbolismo y personalidad propia. Muy minimalista. Os dejo aquí el vídeo.

En British Journal of Photography nos proponen conocer la obra de la fotógrafa checa Tereza Zelenkova, una fotógrafa relativamente joven que basa su fotografía, fundamentalmente en blanco y negro, en la inspiración por los mitos y leyendas, situándolos en lugares que le son cercanos, sean bosques, ciudades, casas, interiores, cuevas,... A mí me ha parecido bastante interesante. 

La semana pasada hablaba de un fotógrafo que fotografiaba el paisaje desde lo alto, Hans Strand, y esta semana, por recomendación de Creative Boom tenemos otro. Se trata de Tom Hegen que se ha dedicado a fotografiar las salinas en activo a través de Europa. Una de las industrias más antiguas de la humanidad y que da lugar a intervenciones notables sobre el paisaje y un grafismo interesante en las imágenes. Y es que con lo del taller de fotografía aérea con drones,... me fijo más en estas cosas.

Y para finalizar, tenemos el número 109 de Fraction Magazine. Y alguno de sus porfolios me ha llamado la atención. Por ejemplo, el trabajo The City Beneath the Sky de Marc Yankus, que nos presenta una peculiar forma de ver la arquitectura típica de Nueva York, bajo la forma de paisajes alterados. Y algo surrealistas. Y desprovistos de gente. Que eso sí que es raro en la Gran Manzana.