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Visor a 45 º con fotómetro PM 51 para Hasselblad V

Encuadrar con una Hasselblad V, las clásicas, cuando haces una foto con su visor de capuchó, con la cámara en la cintura, mirando desde arriba, y obtener el aspecto característico de los paisajes urbanos o retratos tomados desde esa altura (también se obtienen muy bien con las Rolleiflex clásicas) es muy molón. Muy enrollado. Y además, con una cámara como las Hasselblad que pesa y abulta lo suyo... hace que sea más compacta. Pero es algo que presenta algunos inconvenientes. La foto la ves invertida lateralmente, es algo a lo que te acostumbras, pero no resulta intuitivo, y cuando vas cumpliendo años, a la hora de enfocar, incluso con la ayuda de la lupa incorporada, la cosa se pone complicada. Especialmente si le pones filtros al objetivo.

La 500CM con el visor ucraniano de las Kiev a la izquierda y con el PM 51 a la derecha. Sí, es más voluminoso. Pero más adecuado a la estética de la cámara.

Al poco tiempo de empezar con el sistema Hasselblad me hice con un visor ucraniano, de las Kiev, clones soviéticos de las Hasselblad, que se podía acoplar sin problemas al sistema de visores de las cámaras suecas. No está mal. Se puede encuadrar con la imagen sin problemas de lateralidad y ganas algo en precisión al enfocar. Pero el chisme es feo de narices. No muy abultado, eso es una ventaja, pero la ganancia en luminosidad y confort al enfocar es apreciable, pero limitada. Por supuesto, a todo esto, seguimos dependiendo de un fotómetro externo o de nuestra capacidad de evaluar a ojo las condiciones de luz para determinar la exposición.

Planar 80/2,8 CF T*

Después de estudiar un poco el tema durante un tiempo, valorar alternativas y analizar precios en el mercado de segunda mano, me puse a seguir las ofertas de visores Hasselblad con fotómetro incorporado. En concreto aquellos que ofrecen un ángulo de visión de 45 º y llevan un fotómetro incorporado. Cuestan su dinero. Especialmente si están en buen estado. Y si uno se ha de gastar un dinero quiere ciertas garantías.

Planar 80/2,8 CF T*

Nunca he tenido malas experiencias comprando por eBay. Pero algo he comprobado en los últimos años. Los vendedores japoneses suelen ser más baratos, a veces apreciablemente más baratos, y son muy honestos a la hora de describir el estado de sus productos. Más que los vendedores europeos. Si dicen que el estado del producto es "mint", en Europa significará, según mi experiencia, que está en bastante buen estado. Pero en un vendedor japones, que realmente está prácticamente como nuevo. Esto no es una regla absoluta. En ambos ambitos geográfico habrá gente más honesta y menos honesta, pero estoy describiendo mi experiencia como promedio. Por supuesto está la cuestión del paso de aduanas, que puede equilibrar el tema monetario. Pero aun así, de promedio, suele salir ventajoso, aunque sea por poco. Y si lo envían por correo es más probable que pase la aduana sin cargos que si lo envían por una mensajería del tipo FEDEX o similar.

Planar 80/2,8 CF T*

Por ello, cuando vi una oferta de un visor PM 51 por un precio entre 120 y 150 euros más barata de lo que ofrecían vendedores europeos, remitida desde Yokohama, en estado "como nuevo", supe que era una buena oportunidad. Y que incluso si la paraban en aduanas, cosa probable porque la mandaban por mensajería, aun me ahorraría 50 o 70 euros. Como así fue.

Planar 80/2,8 CF T*

En cuanto me llegó, comprobé que efectivamente estaba absolutamente impecable. En su cajita y sin ninguna señal estética por mínima que fuera. Venía sin pilas, y eso pareció un problema inicialmente, porque el tipo de pila, 4LR44, de 6 V, no es fácil de encontrar ya en tiendas. En principio, si le ponía 4 pilas tipo LR44, que sí que son fáciles de encontrar podría valer. Pero tengo la experiencia con la Minox 35 GT-E cuyas dos pilas CR1/3N se podrían sustituir también por 4 LR44, en realidad no funciona bien. Hay un juego en el compartimento de las pilas que hace que no hagan bien el contacto. También es cierto que las LR44 son alcalinas y las CR1/3N son de litio... y eso puede influir. En cualquier caso, decidí probar,... y de momento funciona sin problemas con las cuatro LR44.

Distagon 50/4 C T*, filtro rojo.

Para probar el visor, especialmente el fotómetro incorporado, decidí usar los dos rollos de Lomography Potsdam Kino 100 que me quedaban del regalo de rollos de película que me hicieron hace año y medio cuando volvimos de Alemania. Esto fue un error. Debería haber usado algún rollo de Ilford, cuya respuesta conozco bien, en lugar de estas películas de orígenes insólitos y a veces incógnitos y cuya respuesta y calidad de envasado varía demasiado, a pesar de que no son baratas. Reveladas durante 6 minutos a 20 ºC en Kodak HC-110 dilución E (1+47), los negativos me quedaron con poca densidad. Y dado que los números de testigo de la emulsión en los laterales estaban también poco densos, tengo la sensación de que fue un problema de insuficiente revelado.

Distagon 50/4 C T*, sin filtro rojo.

En cualquier caso, podemos decir dos cosas. El fotómetro del visor, que ofrece valores EV que hay que transportar a la escala de los mismos que llevan los objetivos de las Hasselblad, y luego eliges para cada valor EV la combinación de diafragma y velocidad de obturación que te conviene, eran coherentes y concordantes con los datos que obtenía con mi Gossen Digisix de mano. Por otro lado, el visor ofrece una imagen muy limpia y muy clara. Y para mis ojos ya no tan jóvenes, muy capaces en las distancias largas, mi óptica se sorprende siempre con mi agudeza visual, para enfocar en las cortas distancias es mucho más cómodo.

Advertir de un par de cosas más en estas mis primeras experiencias con el visor. La primera es que el manual del visor te advierte que si no tienes una pantalla de enfoque Acute-Matte, más moderna y brillante, hay que ajustar el fotómetro a una sensibilidad superior para compensar la falta de brillantez de la pantalla. En mi caso, con una veterana 500CM, no tengo una Acute-Matte, y en lugar de ajustar a IE 100, ajusté a IE 200. Una duda que me ha quedado es que igual el anterior dueño de la cámara le cambió la pantalla de enfoque, si que es una de las brillantes y por eso me han quedado los negativos poco densos. Pero tiendo a pensar que es un problema de insuficiencia de revelado. No creo que sea una pantalla de enfoque de las chachis.

Distagon 50/4 C T*, filtro rojo.

La segunda es que usé dos objetivos distintos. Al ajustar el fotómetro de la cámara hay que indicarle dos valores. La sensibilidad de la película (ajustada o no según la pantalla de enfoque) y el valor máximo de la apertura del objetivo. Es decir, que si usas dos objetivos con distinta luminosidad, un Planar 80/2,8 y un Distagon 50/4, por poner una pareja clásica, cada vez que cambias el objetivo tienes que reajustar el fotómetro. Yo hice un rollo con el 80 mm, sin aditivos en el objetivo, y otro rollo con el 50 mm, con un filtro rojo en buena parte de las fotos, para aumentar el contraste y para comprobar qué tal se veía a través del visor. En general, puedo considerar la experiencia positiva.

Distagon 50/4 C T*, filtro rojo.

Matizada luz de atardecer con Hasselblad 500CM + Lomography Potsdam Kino 100

En el mismo tambor de revelado que el rollo que os comentaba hace unos días entró este otro, también con película Lomography Potsdam Kino 100, pero expuesto con la Hasselblad 500CM calzada con el Planar 80/2,8 CF T* y en una condiciones de luz muy distintas.

Como ya he comentado en un par de ocasiones, está película rescatada por Lomography entre las utilizadas en la antigua Alemania oriental, creo, no me disgusta nada. El rollo que comentaba el otro día, expuesto con la Fujifilm GS645S Wide 60, tuvo que enfrentarse a una luz dura, casi en las horas centrales del día, un día soleado, y ponía a prueba su capacidad de encajar correctamente los valores extremos de iluminación. Máxime cuando la medición de la luz con el fotómetro integrado del Fujifilm resultó en unos negativos un tanto subexpuestos. Pero el resultado no fue malo, como comentaba.

Una semana más tarde, cogí otro Potsdam 100, y lo cargué en un respaldo de la Hasselblad. Fue un paseo por la tarde, una tarde en la que había abundancia de nubes con algunos claros. Incluso amenazó lluvia en algún momento. Por lo que la luz era mucho menos dura, las escenas mucho menos contrastadas. Las Hasselblad, en sus configuraciones más básicas, no lleva fotómetro integrado en la cámara, por lo que usé uno de mano, el pequeño pero capaz Gossen Digisix. El resultado fue unos negativos mucho más correctamente expuestos que con la Fujifilm. Todos estaban exactamente en su sitio con respecto a sus valores medios. Y como el contraste de las escenas fotografiadas, salvo algún caso aislado, no era muy amplio, sin problemas para encajar las sombras más profundas y las más altas luces.

Al igual que en el anterior rollo, que entró en el mismo tambor de revelado, opté por la sensibilidad nominal de la película y por los tiempos de revelado recomendados con carácter general. Revelada en Kodak HC-110, dilución 1+47, lo que ya hace suponer que proporciona un contraste algo más contenido que cuando las diluciones recomendadas son más concentradas, con un cómodo tiempo de revelado de 7 minutos a 20 ºC. Digitalización de los negativos con la Panasonic Lumix G9 en modo alta resolución, que permite obtener, una vez desechados los márgenes de comodidad, unos ficheros de unos 50 megapíxeles.

El resultado fue un conjunto de negativos perfectamente aprovechables para cualquier uso. Sin valores extremos bloqueados ni en las luces ni en las sombras, con una amplia gama de grises, la cantidad de información recogida permiten a esta película, en formato medio y en estas condiciones de luz de contraste moderado, hacer lo que quieras con las fotografías tomadas. Que te apetece procesarlas con un aspecto suave, con amplia gradación de grises, pues sin problemas. Que quieres darles más contraste y mas fuerza visual, tienes margen de sobra.

Con los negativos correctamente expuestos y en formato medio, el grano de la película pasa prácticamente desapercibido. No forma parte de la ecuación en el resultado final, que presenta unos tonos continuos con no más estructura que las texturas de las superficies fotografiadas.

Como ya he dicho en ocasiones anteriores, y no insistiré mucho más, esta película me gusta. Me siento cómodo con ella, pero me resulta excesivamente cara para unas características que puede tener con otras películas. Hace unos días, aprovechando la apertura de los comercios habituales, me acerqué a The Shuave Shop, uno de los pocos lugares en Zaragoza donde hay cierta variedad de películas fotográficas a la venta, no tanta como me gustaría ni mucho menos, pero sirve para salir del paso, y compré dos rollos de Fomapan Creative 200 en formato 120. La última vez que la usé, ya comenté o dejé caer que es la película que más me convence del fabricante checo. Y al contrario de lo que opinaba entonces, si es fácil encontrarla en mi ciudad. Y me costaron 5 euros cada uno. La diferencia de calidad con la Potsdam 100 no vale los cuatro euros de diferencia en el precio, ni de harto de vino. Ya os contaré que tal.

Soleado fin de mayo con la Fujifilm GS645S Wide60 + Lomography Potsdam Kino 100

Ya comenté hace unos meses que recibí un lote de películas de regalo, todas ellas con el sello de Lomography, que siempre te hace esperar los peor, pero prepararte para una agradable sorpresa. No me disgustó la Lomography Potsdam Kino 100, que me vino en forma de varios rollos en formato 120, como la ya comenté en su momento. Si el mes de junio de 2020 está siendo bastante más fresquito de lo que esperábamos en Zaragoza, el último domingo de mayo fue un día soleado y agradable. Camisetas y pantalones cortos o bermudas para disfrutar de lo poco que nos queda de primavera en los tiempos del nuevo coronavirus. Así que cogí una cámara, algo de película y salí a pasear y hacer fotos. Por mis recorridos tradicionales de paseo en la ciudad, que en los tres últimos meses no he podido apenas visitar.

Así que para este recorrido por algunas calles del casco histórico de Zaragoza, por alguno de sus mercadillos dominicales, y por las orillas del Ebro, opté por la Fujifilm GS645S Wide 60 y le puse un rollo de Lomography Potsdam Kino 100. Eché otro al bolso por si me lanzaba a hacer fotos. Pero no. El día estaba demasiado soleado y con luz demasiado contrastada y dura como para inspirarte en exceso a la hora de hacer fotos. El otro rollo lo expuse una semana más tarde, pero eso os lo cuento en otra ocasión. De momento 15 fotogramas por lugares habituales, que ponían a prueba la dinámica de la película, su capacidad para absorber unos diferenciales entre las luces y las sombras muy considerables.

Mis anteriores experiencias con la película fue en un entorno con una luz mucho más matizada y controlada. Por un momento pensé en exponer a un índice de exposición más bajo y acortar el tiempo de revelado para matizar el contraste. Pero al final opté por la sensibilidad nominal de la película y por los tiempos de revelado recomendados con carácter general. Revelada en Kodak HC-110, dilución 1+47, lo que ya hace suponer que proporciona un contraste algo más contenido que cuando las diluciones recomendadas son más concentradas, con un cómodo tiempo de revelado de 7 minutos a 20 ºC. Digitalización de los negativos con la Panasonic Lumix G9 en modo alta resolución, que permite obtener, una vez desechados los márgenes de comodidad, unos ficheros de unos 50 megapíxeles.

Dos problemas aparente me encontré tras revelar los negativos. Realmente el contraste objetivo era notable, y además parece que la medición con el fotómetro integrado de la cámara me había llevado a un subexposición sistemática de un paso de exposición. Con lo cual, miedo tenía que las sombras profundas hubiesen quedado bloqueadas. Pero tras digitalizar los negativos, he comprobado que en la mayor parte de ellos conservan textura en esas sombras profundas.

El siguiente problema es que tras digitalizar los negativos, había que recolocar las luces y los tonos medios. Hacer un "forzado" digital, por expresarlo de alguna forma. Esto puede conllevar un efecto secundario no deseado, parecido al que se da en el revelado forzado tradicional con los químicos; un aumento del grano presente y evidente en la fotografía. Pero con la generosa superficie de los negativos de 56 x 42 mm de la GS645S... en tamaños de ampliación razonables, tan apenas se aprecia el grano.

Realmente, esta película me gusta bastante. El problema con ella es que no es barata. Como ya comenté en octubre del año pasado, sin ofrecer ventajas netas sobre otras películas disponibles en el mercado, de sensibilidades similares, es apreciablemente más cara. Por ejemplo es más cara que las Ilford Delta 100 o FP4 Plus 125, por hablar de dos películas de calidad contrastada y en su mismo intervalo de sensibilidades. Si a eso sumas que normalmente la tienes que pedir por internet y pagar los costes de transporte, deja de merecer la pena. Es lo que hay. Pero es una pena. Y además, tiene una pega que no he comentado. El soporte de la emulsión es más recio que las mencionadas, por lo que el peso hace que tienda a curvarse más en los portanegativos al digitalizarla o en la ampliadora, aunque en este caso suelen incluir un cristalito para evitar estos efectos.