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El 2015 en fotos (2): De película

Este año, como en los anteriores, he seguido dedicando parte de mi tiempo fotográfico a mi pequeña colección de cámaras clásicas o simplemente antiguas, para película tradicional. Y la he utilizado en una diversidad de situaciones.

Por ejemplo, en la entrada de ayer sobre mis viajes, sólo aparecía una fotografía realizada con una cámara para película tradicional, la de Barcelona. Pero hubo más, como podréis comprobar a continuación.

Monte Baldo sobre el lago de Garda - Voigtländer Perkeo II + Kodak Tri-X 400 @ IE 200
Catarata americana en Niagara Falls - Fujicolor QuickSnap Marine + Fujicolor Superia X-Tra 800
Tranvía en las calles de Zúrich - Leica M2 + Summicron 50/2 colapsable + Kodak Tri-X 400

Me gusta usar el formato medio, y me encanta utilizar la Hasselblad 503CX. Pero es muy pesada para sacarla a pasear con comodidad. Por eso la he usado mucho en casa, en bodegones. Aunque no ha sido la única.

Pentax MX + Kodak Portra 160
Hasselblad 503CX + Kodak Tri-X 400
Pentax MX + Kodak Portra 160
Hasselblad 503CX + Kodak Trix-X 400
Pentax MX + Kodak Portra 160
Hasselblad 503CX + Ilford FP4 Plus

Durante los meses de abril y mayo de 2015 realizamos un interesante taller de fotografía de retrato organizado en el seno de Fotógraf@s en Zaragoza (FeZ). También me llevé a este taller algunas de mis cámaras para película tradicional, con interesantes resultados. Tanto como cámaras de reportaje como para realizar los ejercicios de retrato.

Hasselblad 503CX + Fujifilm Neopan Acros
Hasselblad 503CX + Kodak Portra 400
Pentax MX + Kodak Portra 400
Pentax MX + Kodak Tri-X 400 @ IE 1600
Pentax MX + Kodak Tri-X 400 @ IE 1600

No han faltado los paisajes, tanto en su versión de naturaleza como en los paisajes urbanos que uno encuentra en sus paseos por la ciudad.

Parque Pignatelli - Hasselblad 503CX + Kodak Portra 400
Huerta de Las Fuentes - Pentax MX + Kodak Portra 160
Gran riada del Ebro en febrero - Hasselblad 503CX + Fujifilm Neopan Acros
Arte a partir de desechos en Botorrita - Fujifilm GS645S Professional + Kodak Portra 160
Paisaje rural en Pastriz - Fujifilm GS645S Professional + Kodak Portra 160

Por supuesto, cuando uno camina por las calles de la ciudad con una cámara no siempre fotografía el paisaje urbano. En ocasiones son las gentes que lo integran las que nos llaman la atención.

Parque del Agua - Hasselblad 503CX + Kodak Portra 400
Curiosos en la riada del Ebro - Hasselblad 503CX + Fujifilm Neopan Acros
Delicias es mar - Fujifilm GS645S Professional + Kodak Tri-X 400
Terraza del IAACC Pablo Serrano - Pentax MX + Kodak Portra 160
Photowalk Miralbueno - Voigtländer Perkeo II + Kodak Portra 160
Paseo fotográfico patrocinado por Fuji - Fujifilm GS645S Professional + Kodak Portra 800, revelada debido a un error como blanco y negro
Comparsa de gigantes y cabezudos para el Pilar - Pentax MX + Kodak Portra 160

Otro apartado de interés es utilizar cámaras de juguete, o extremadamente antiguas... lo que los modernos llaman fotografía "lo-fi", de "baja fidelidad"... También he tenido oportunidad de usar este tipo de cámaras.

Recreación de los sitios - Kodak Pocket A-1 + Lomography Color Tiger 200 ISO 110
En la Alfranca con Fotótraf@s en Zaragoza - Kodak Pocket A-1 + Lomography B&N Orca 100 ISO 110
Canal Imperial de Aragón - Cámara Indiana Jones + Kodak Tri-X 400
Plaza de España - Afga Billy Jgestar + Kodak Tri-X 400

No están todas las que son, pero son todas la que están. Aun me quedan algunos carretes recientes por revelar... que a lo mejor aparecen en el resumen de dentro de un año. De momento os dejo con unas instantáneas del Museo de Zaragoza, correspondientes a los últimos carretes expuestos y revelados.

Voigtländer Perkeo II + Kodak Tri-X 400
Voigtländer Perkeo II + Kodak Tri-X 400

Fotos - En las laderas del Moncayo

Tenía pendientes de revisar unos carretes en blanco y negro de formato medio que expuse hace unas semanas con la Voigtländer Perkeo II. Se trata de película Kodak Tri-X 400, expuesta a sus sensibilidad nominal, y revelada en HC-110 1:48 durante 6,5 minutos, con un minuto de agitación inicial, no demasiado enérgica, y cinco segundos de agitación suave cada 60 segundos. Esta forma de revelar, con una agitación menos frecuente y enérgica de la recomendada, me suele dar muy buenos resultados de cara a digitalizar los negativos.

Entre los negativos se encuentran algunos que expuse en el Parque Natural del Moncayo, uno de las más bellas e interesantes reservas naturales que tenemos en Aragón. Así que os dejo aquí un pase de fotografías con algunas de las fotos realizadas. Alguna tiene algún defectillo, como dobles exposiciones no previstas,... pero bueno... es la gracia de usar una cámara de hace 60 años.

El taller de gran formato, pero fotografiado con película negativa en blanco y negro

Autorretrato en el hotal antes de salir hacia el taller.

Os contaba hace unos días en qué había consistido y cómo había disfrutado del taller de fotografía con cámara de gran formato que se realizó en Vilassar de Dalt (Barcelona) organizado por Revela-T. Las fotografías que documentaban gráficamente el relato estaban realizadas por mi pequeña cámara digital Panasonic Lumix GM5 con el G 20/1,7 ASPH, una combinación ligera y potente en situaciones de escasa luminosidad, a pesar de que ni la cámara ni el objetivo se encuentran estabilizados.

Por las calles de Barcelona, a primera hora de la mañana del sábado, dirigiéndome a coger el tren a Premiá de Mar.

Pero a mí me parecía un poco una herejía el llevar únicamente una cámara digital al taller, cuando la animada gente que lo organiza abogan por el uso de las tradicionales películas de haluros de plata, con o sin colorantes acoplados por capas para dar color a la imagen. Así que me llevé también la Leica M2. Con el Zeiss Distagon-C 35/2,8 ZM. La elección del objetivo fue un tema difícil. Porque este objetivo está muy bien desde muchos puntos de vista, pero es poco luminoso. Y se defiende mal en interiores. La otra opción era el Zeiss Planar 50/2 ZM. Más luminoso, pero más cerrado en su ángulo de visión. Y por otra parte, lo que gano en luminosidad, casi lo pierdo por el hecho de precisar una velocidad de obturación más rápida. Así que opté por el ángulo de visión del 35 mm, que me parecía más apropiada y polivalente.

Desde el tren, siguiendo la costa.

En cuanto a la película,... pues la tarde anterior aproveché para aprovisionarme en Casanova Foto (que caros son los condenados) de Kodak Tri-X 400, así que eché tres carretes a la bolsa, de los cuales usé dos.

Enseguida comprobé que en interiores no iba a tener mucha luz... más bien poquita para la combinación de película y objetivo que llevaba. Así que en esas tomas tiré por la del medio. Ajusté el diafragma a f/2,8 y la velocidad de obturación a 1/50 s. Lo cual suponía que estaba subexponiendo, según las situaciones entre uno y tres pasos. El revelado que suelo realizar cuando llevo cámara antiguas, con exposiciones imprecisas o con una variedad de exposiciones diversa y mal controlada, es el revelado desatendido con una revelador compensador. Idealmente algún clon actual del Rodinal. Pero como no tengo en estos momentos, lo he realizado con Kodak HC-110, en una solución 1+160 (4 ml de jarabe revelador en 640 ml de agua). En alguna ocasión lo he hecho a 1+120 (6 ml de jarabe en 720 ml de agua), pero sinceramente no acabo de encontrar la diferencia. Aunque es mejor hacerlo con formatos medios. Como luego se amplían menos, el grano queda más discreto. Siendo un revelado compensador, los fotogramas correctamente expuestos no quedan mal. Si acaso, con un grano más marcado de lo habitual. Y para los subexpuestos,... pues es como si hiciese un revelado forzado.

En Premiá de Mar, buscando un taxi que me llevase a Vilassar de Dalt, a unos 4 kilómetros de allí.

El primer rato de la mañana del taller fue sobretodo en interiores. Y reconozco que no tenía muy claro que podía salir de allí. La sensación de que la luz era demasiado escasa... era bastante fuerte. Pero algunas cosas salieron. Aunque el escaneado de los negativos me ha dado algún que otro dolor de cabeza. Como no seas hábil, se deteriora mucho la imagen en los negativos subexpuestos,... que es lo que son los negativos forzados. Colocan los valores medios y las luces más o menos en su sitio, pero a las sombras no hay quien las rescate. Dice el viejo refrán del idioma castellano que "de donde no hay no se puede sacar".

Faustí Lluciá iniciandonos en la teoría de las cámaras de gran formato.
Joan Porredon presentándonos algunas de las cámaras con las que íbamos a trabajar.

Cuando salimos al exterior, bien para practicar en el jardín del museo-archivo de Vilassar, bien cuando fuimos a comer, la cosa fue mucho mejor. La luz extra les sentó muy bien a esos fotogramas.

Faustí preparando las primeras exposiciones del día.
Joan añade un fuelle extra para aumentar el tiraje del objetivo y entrar en el terreno del macro
En las calles de Vilassar de Dalt volviendo de la comida.
Un poco más adelante, al paso de una chica en motocicleta.

Por la tarde, pronto empezamos a perder luz por el atardecer, pero la combinación de cámara, objetivo y película, se comportó bien con las escenas iluminadas arficialmente.

Preparando un retrato a realizar con una de las "pequeñas" Sinar.
Este otro se realizará en formato de 20 x 25 cm.

Bueno,... y hasta aquí dio de sí. Espero que os haya parecido interesante.

Una réflex ligera, un objetivo luminoso y película blanco y negro de sensibilidad media/baja

Probando la Fujifilm Neopan 100 Acros y cambiando hábitos con la Ilford FP4 Plus 125, con una Pentax MX

Nos dicen, nos cuentan, que los diseños “retro” están de moda entre las cámaras fotográficas más modernas. Fujifilm, Olympus, Nikon, Sony,… todas estas marcas han sacado al mercado en los últimos tiempos productos que apelan a la nostalgia y al buen hacer del pasado para comercializar modernos aparatos digitales.

No son pocos los que aceptan el envite. La mayor parte de ellos porque los aparatos parecen bellos a los ojos del comprador; cuando menos distintos. Como con más personalidad. Pero lo que no se valora en su justa medida es que el manejo de una cámara bien pensada de antaño es realmente un placer. No pocas de ellas estaban pensadas para ser utilizadas con eficacia y eficiencia. Producían buenos resultados y, en manos conocedoras, estos llegaban con el esfuerzo centrado en la foto y no en cómo manejar la cámara.

Uno de estos aparatos puede ser mi Pentax MX, una réflex para película perforada de 35 mm, muy compacta de tamaño, muy ligera, mecánica por completo, la pila sólo sirve para alimentar el fotómetro, y sorprendentemente ágil de manejo a pesar de la ausencia de automatismos.

No me voy a extender en explicar el manejo de la cámara, que aquí vemos con un SMC Pentax-M 50/1,7. Todavía resulta más compacta con el 50/2 o con el 40/2,8, este último de tipo “pancake”. Pero a mí me gusta usarla con este veterano objetivo que me parece superior a los dos anteriores, aunque abulte más por su más que aceptable luminosidad.

En esta visión cenital de la cámara vemos todos los mandos que necesitamos para hacer la fotografía. El enfoque y el diafragma en el objetivo, la velocidad de obturación y la sensibilidad de la película en la cámara. El visor informa de los parámetros esenciales para la toma, y la palanca del disparo retardado duplica su función con la de previsualizador de la profundidad de campo.

En las últimas semanas he estado usando esta cámara con película negativa en blanco y negro. Frente a la tendencia actual de usar sensibilidades medias/altas, en torno a los 400 ISO, he optado por algo más moderado. Tenía en casa algún carrete de Ilford FP4 Plus. Y estas navidades llegó a mi poder otro de Fujifilm Neopan 100 Acros. La sensibilidad nominal de la primera es 125 ISO y la de la segunda, como podréis suponer, 100. Pero vi que ajustadas respectivamente a un índice de exposición de 100 y 80, tenían tiempos de revelado similares en Rodinal 1+50 a 20º C. Pensé que si las usaba en una misma sesión o en días consecutivos, podría ahorrar tiempo revelándolas juntas.

Lo cierto es que así como el carrete de Acros lo expuse en una mañana, la FP4 me ha durado un par de semanas. En cualquier caso, efectivamente las he revelado juntas, como pensaba, sin ningún problema.

La Fujifilm Neopan 100 Across ha sido una sorpresa muy agradable. La usé en un largo paseo por el centro de Zaragoza en una mañana.

Presenta una gradación tonal muy agradable y, revelada en Rodinal, un grano apreciablemente más fino que la Ilford que ya había utilizado en otras ocasiones.

A pesar de la escasa sensibilidad, recuerdo el IE de 80, con el 50/1,7 puedes afrontar una abundante cantidad de situaciones en una mañana nublada de invierno.

Exponiendo por debajo de su sensibilidad nominal, se ahuyenta el fantasma de la subexposición, si bien es cierto que nunca me ha preocupado mucho. El fotómetro de la MX mide correctamente las luces.

En líneas generales, considero que es una de las películas de las que he usado en los últimos tiempos que mejor resultado me ha dado. La única pega que le veo es que tiene una estabilidad dimensional menor que las Ilford, y se curva bastante más, lo cual puede ser una pega al digitalizarla en el Epson Perfection V600 Photo que uso en casa.

Pero he salido adelante sin mayores problemas. La única cuestión ahora es la facilidad o la dificultad para encontrarla a un coste razonable. Tengo que ver si la puedo conseguir en Zaragoza o si hay que pedirla por internet, lo cual suele aumentar los costes, por el envío.

La Ilford FP4 Plus, disminuyendo el IE de 125 a 100, ha mejorado respecto a otras ocasiones, en las que aunque ofreciendo buena nitidez de imagen, resulta un grano un poco más escandaloso de lo previsto. No parece llevarse muy bien con el Rodinal.

Soy consciente de que el Rodinal no es un revelador de grano fino, pero esperaba un resultado un poco mejor en una película de sensibilidad nominal 125 ISO.

Cierto es que en esta ocasión ha ido muy bien en las escenas con mayor contraste, ofreciendo unos negros profundos y una luces no empastadas.

A partir de ahora, tenderé a usarla a IE de 100 o incluso 80, especialmente en situaciones de contraste elevado. En estas escenas a cumplido muy bien.

Pero no sé que me dice que si encuentro con facilidad la Across, cambiaré de película habitual.

Revelado desatendido con Rodinal - Ilford Delta 400 Professional en la Canon Demi EE17

Ya os he hablado en recientes entradas de la Canon Demi EE17 y de cómo sacar partido de las más de 72 exposiciones que se pueden conseguir a partir de un carrete normal de 36 exposiciones en formato 135.

Decidí hace unas semanas el cargar la cámara con un carrete de Ilford Delta 400 Professional, y llevarla encima cuando voy caminando por la ciudad, por Zaragoza, y usarla cuando algo me llame la atención. El resultado es que antes de revelar el carrete era consciente de la tremenda diversidad de situaciones en la que había realizado las exposiciones, algunas de ellas con un contraste muy elevado. Así que ayer decidí revelarlo con Rodinal a una dilución de 1+100 en lo que se llama revelado desatendido.

Este tipo de revelado se denomina revelado compensador, ya que busca equilibrar la diversidad de contraste y exposiciones que conviven en un mismo rollo de película. La dilución es muy baja, y la duración del revelado muy prolongada, con el fin de que se agote el mismo durante el proceso. Para evitar un contraste excesivo, y un grano todavía más excesivo, que no será escaso el que obtengamos, la agitación se reduce al mínimo. Si le damos entre 60 y 90 minutos de revelado, agitaremos suavemente durante los primeros 30 segundos, y luego durante cuatro o cinco segundo a mitad del proceso con el fin de evitar que el revelador actúe de forma irregular en el conjunto del fotograma.

Os dejo algunos ejemplos, con distintas situaciones.

Fotografía en interiores, en contraluz, con un gran contraste entre el fondo y los primeros planos. Buscando el grafismo en la composición. En este caso, el revelado funciona perfectamente; aunque hay un grano apreciable, no molesta, y tanto sombras como luces están salvadas.
Escena al aire libre, con luz del mediodía pero algo tamizada por algunas nubes. El contraste no es excesivo, y por lo tanto, una vez digitalizada la imagen ha sido necesario ajustar tanto las sombras como las luces. El archivo directamente escaneado era demasiado suave. Pero el resultado final queda como se pretendía. Seguimos teniendo un grano marcado, pero no desagradable.
Nuevamente a plena luz, con una iluminación solar no muy agresiva, con el sol de otoño ya bajo, el contraluz hace que el contraste sea elevado. Y el revelado desatendido lo compensa sin mayor problema.
En este autorretrato en sombras, hubieramos corrido el riesgo de perder la textura y el detalle en las columnas de los porches del Paseo de la Independencia, si queremos guardar el detalle en las sombras. Nuevamente el revelado compensador salva la situación.
Abusando de las bondades de la película, a la salida del cine Palafox tomo una imagen del ambiente nocturno de la Calle 5 de agosto. El revelado compensador se encarga de que las altas luces puntuales no se desmadren, pero las zonas de sombra quedan demasiado planas, y hay que currarse en Lightroom el fichero digital con el riesgo de que remonte el grano en exceso.
En interiores, con contraste marcado, el principal problema es enfocar con precisión a ojo cuando las condiciones de luz obligan a usar diafragmas de f/1,7 y una velocidad de obturación de sólo 1/30 s. Pero por lo demás el revelado compensador nuevamente resuelve bastante bien los contrastes. Aunque una ligera subexposición ocasiona un aumento del grano.
Resumiendo, una técnica que no es apta para aquellos que quieran obtener una alta nitidez con un grano muy fino en sus fotografías en blanco y negro. Pero para llevar un bloc de notas y luego hacer ampliaciones moderadas, resulta adecuada para cuando las situaciones de toma de imagen sean muy diversas.